jueves, 20 de diciembre de 2007

FINLANDIA Y GROENLANDIA SE DISPUTAN LA RESIDENCIA DE PAPÁ NOEL


El Comercio.com- Quito, Ecuador. 20 de diciembre de 2007, 11:39 hs. | La región finlandesa de Laponia y Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, reclaman desde hace años el derecho a hacer suyo el lugar de residencia de Papá Noel, una disputa que incluye motivos sentimentales y culturales, pero también económicos.
Copenhague, EFE

La región finlandesa de Laponia y Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, reclaman desde hace años el derecho a hacer suyo el lugar de residencia de Papá Noel, una disputa que incluye motivos sentimentales y culturales, pero también económicos. El personaje real en que se inspira Papá Noel o Santa Claus es San Nicolás, un obispo que vivió en el siglo IV en la actual Turquía, pero la figura occidental a que dio origen en el siglo XIX, de creación eminentemente estadounidense, lo sitúa a miles de kilómetros, en el Polo Norte. Finlandia lleva la delantera desde que a finales de la década de 1920 los programas de radio unificaron el tradicional "joulupukki" con la iconografía anglosajona de Papá Noel como anciano de blanca barba y traje rojo que cada víspera de Navidad reparte regalos por todo el mundo a los niños en un trineo volador tirado por renos. Para los finlandeses, y buena parte de los niños de Occidente, Papá Noel vive en la colina de Korvatunturi, cerca de la frontera norte con Rusia, desde donde se desplaza todos los días a su taller de juguetes de Rovaniemi, en la Laponia finlandesa, en el Círculo Polar Ártico. Medio millón de personas, dos tercios de ellos extranjeros, visitan anualmente en su casa finlandesa a Papá Noel, una de las mejores marcas turísticas de Laponia, que incluye desde un canal de televisión por Internet en varios idiomas a Santa Park, un parque temático excavado en la montaña. La denominación de "Joulupukki", que en finlandés significa "cabra de Navidad", procede de la tradición escandinava de la cabra como símbolo navideño. Para los niños daneses, sin embargo, el "julemand" (hombre de Navidad) vive en Nuuk, la capital de Groenlandia, donde las autoridades locales intentan desde hace décadas, aunque con medios más modestos, promover esa imagen, construyendo incluso una historia inspirada en la mitología inuita. A su oficina postal en Nuuk llegan cada año alrededor de 50 000 cartas, una cifra muy inferior a las 700 000 que se calcula recibió su competidor finlandés en el 2006. La controversia sobre su residencia es uno de los temas recurrentes que se tratan en el Congreso Mundial de Papá Noel, que desde 1963 se celebra cada julio en el parque de atracciones de "Bakken", a las afueras de Copenhague. Aunque la cita reúne a émulos de Santa Claus llegados de todo el mundo, la influencia del anfitrión se deja notar: este año, aprobaron frente a la oposición del representante finlandés que la residencia de Papá Noel está en Groenlandia. También reclaman, aunque con menos fuerza, como suyo a Papá Noel los suecos, que aseguran que el "jultomten" (gnomo de Navidad) vive en Arvidsjaur, en la Laponia sueca, si bien la ciudad de Mora, más al sur, reclama también ese derecho, por el que compite igualmente Rusia. Un estudio publicado recientemente por la compañía Sweco, con sede en Estocolmo y consultora nórdica líder en áreas de medio ambiente, arquitectura y técnica, sitúa sin embargo la residencia de Papá Noel a miles de kilómetros de Escandinavia. Tomando como base datos demográficos y otros como la rotación de la tierra, concluye que sólo puede vivir en un sitio, si tiene que tener tiempo para viajar por todo el mundo en trineo para repartir los regalos: en las montañas de Kirguizistán, en la frontera con Kazajistán, en Asia Central. Varios medios de comunicación daneses y finlandeses se han apresurado a criticar el supuesto carácter "científico" del estudio por contener errores de cálculo, por ejemplo, la velocidad de los renos o la presunción de que debería llevar miles de toneladas de juguetes sobre su trineo.
Pero eso no parece importarle a las autoridades kirguizas, que ya se han hecho eco del estudio y piensan en competir con Groenlandia y Finlandia en la disputa por la residencia de Santa Claus.