domingo, 29 de mayo de 2011

EDITADA EN ESPAÑA LA PREMONITORIA BIOGRAFÍA DE EMIL LUDWIG (*) SOBRE HITLER, EL DUCE Y STALIN

LA VANGUARDIA, Barcelona, Domingo Marchena, 30May11, 01:49 hora española.
El 'Führer', un ser demencial, convulso, proclive a las locas empresas e incapaz de amar | El autor adelantó la invasión nazi de la URSS y que Hitler sufriría atentados | La obra también supo ver que tras la guerra Alemania acabaría partida en dos.


Hitler es quizá después de Napoleón el personaje histórico que más biografías y ensayos ha suscitado. No hay en su pasado ni un palmo de terreno sin explorar. Resulta sorprendente encontrar entre el alud de obras sobre el peor verdugo del pueblo alemán una que destaque por su originalidad, lucidez y clarividencia. Esa obra existe y explica de forma tan concisa como brillante las causas del ascenso y caída del Führer. Se trata de Tres dictadores: Hitler, Mussolini y Stalin (Acantilado). Su autor, Emil Ludwig (1881-1948), parece tener una máquina del tiempo, pues adelanta el desastroso final del pacto Ribbentrop-Molotov, los juicios de Nuremberg o la división de Alemania en dos bloques, entre otros muchos acontecimientos. Y lo hace en la temprana fecha de septiembre de 1939, cuando la Segunda Guerra Mundial acababa de comenzar.
La intuición de este escritor, hoy casi olvidado y que consagró la biografía como género literario, no es un caso único en la literatura. La estadounidense Kressmann Taylor lanzó en 1938 una premonitoria advertencia contra la vesania nazi y el holocausto con una breve y maravillosa novela epistolar, Paradero desconocido (RBA, en castellano y catalán). Y el austriaco Stefan Zweig, el genio hecho carne, puso punto final en 1929 a dos obritas maestras, dos muescas más en su brillante bibliografía, Mendel el de los libros (Acantilado) y Viaje al pasado (Acantilado y Quaderns Crema, en catalán). La primera es un aldabonazo contra el odio irracional y los campos de concentración; la segunda, contra el fanatismo que se iba a apoderar de Alemania ("¿qué quieren estos locos? ¿qué quieren?", se pregunta el protagonista). Reparen de nuevo en el año: 1929.
Pero no todos los intelectuales que anunciaron la tormenta supieron prever su final. El propio Zweig se suicidó en 1942 en Brasil con una carta de despedida que todavía hoy pone los pelos de punta: "Saludo a mis amigos. Ojalá puedan ver el amanecer de esta larga noche. Yo, demasiado impaciente, me adelanto". Por el contrario, el alemán Emil Ludwig, nacionalizado suizo cuando tuvo que huir de su país y sus libros fueron condenados a la hoguera por Joseph Goebbels, supo desde el principio que la pesadilla acabaría tarde o temprano con la derrota de Hitler, "el más consumado farsante de la historia moderna". Y así lo proclamó en Tres dictadores..., un ambicioso opúsculo que ahora se publica por primera vez en España y que entre sus muchos méritos tiene una traducción de lujo, la que realizó Francisco Ayala en su exilio de Buenos Aires.
Ludwig se ocupó de un sinfín de personajes, de Goethe a Bolívar, Freud o Lincoln. Con él, las biografías dan un paso adelante y ya no se limitan a una enumeración de datos, a una retahíla aséptica de fechas. Los biografiados no nos cuentan su vida, la viven. En su obra sobre Napoleón (Juventud), el lector siente un pellizco cuando Madame Mère dice, al enterarse de que la estatua de su hijo, ya fallecido en su último destierro de la isla de Santa Elena, va a ser repuesta: "El emperador regresa a París". En Tres dictadores..., subtitulada Y un cuarto: Prusia, el escritor va más allá y crea algo así como si Manhattan Transfer o La colmena hubieran sido escritas por un historiador, y no un novelista.
El antisemitismo y las locuras de Hitler cobran un nuevo sentido en función de la pusilanimidad de Mussolini o la frialdad de Stalin. La fórmula ha dado lugar a todo un género, las biografías cruzadas, del que dan fe recientes éxitos, como Napoleón y Wellington (Almed), de Andrew Roberts; Caballo Loco y Custer (Turner), de Stephen E. Ambrose; o Dictadores, la Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin (Tusquets), de Richard Overy.
Emil Ludwig allanó el camino en el que otros han alcanzado la excelencia, como los ya citados o Ian Kershaw con Hitler (Península), Paul Preston con Franco, caudillo de España (Grijalbo) y Geoffrey Parker con Felipe II (Planeta). Todas ellas son monografías monumentales, canónicas, pero una vez más hay que recalcar que nuestro autor escribía en 1939. Llama poderosamente la atención que muchas de las cosas que sostuvo entonces coincidan con las conclusiones que, más de medio siglo después y con la perspectiva histórica, alcanzó Kershaw en su impresionante biografía sobre el Führer o con las explicaciones de los autores de otro manual de referencia sobre la Segunda Guerra Mundial, La guerra que había que ganar (Crítica), de Allan R. Millet y Williamson Murray.
Hitler era, en palabras de Ludwig, un "convulso demencial", un ser de aspecto insignificante "proclive a las locas empresas". La guerra, sostiene, acabaría indefectiblemente con su derrota. En caso de que todavía estuviese vivo, "este hombre incapaz de amar y con una capacidad inagotable de odiar" debería afrontar un juicio por crímenes contra la humanidad ante un tribunal especial, que él sitúa en la corte de justicia de La Haya, lo cual vuelve a ser insólito, puesto que el tribunal penal internacional de esta ciudad no se creó hasta 1998 (acertar con Nuremberg ya hubiera sido cosa de brujos o augures). El autor agrega que la vista oral sería el momento en que psiquiatras serios deberían decidir sobre la cordura del acusado y su imputabilidad, aunque "si le consideran un enfermo mental, entonces habría que castigar a todos los cuerdos que le han obedecido".
Del retrato que Emil Ludwig traza sobre el personaje "se deduce cuán poco significa un tratado con él o una promesa suya". Francisco Ayala, que iba traduciendo a medida que el historiador le enviaba sus manuscritos, precisa que este capítulo le llegó el 15 de septiembre de 1939. Apenas un mes antes se firmó la alianza de no agresión entre el III Reich y la Unión Soviética, el pacto Ribbentrop-Molotov. Tres dictadores... ya dejaba claro en su época que ese acuerdo era papel mojado y que Hitler sólo trataba de ganar tiempo antes de lanzarse sobre la URSS, como ocurrió el 22 de junio de 1941 con la operación Barbarroja. Ludwig también se adelanta al desenlace de aquella terrible tormenta de fuego: "Todo el mundo puede comprender –admitió con modestia– que Hitler y Stalin quisieran engañarse el uno al otro al concertar su pacto. Pero no todos saben que el segundo tiene muchas perspectivas de ganar en este gran juego". El autor acertó incluso al asegurar que sólo el Padrecito Stalin seguiría en el poder tras la guerra.
A pesar de declararse un enfervorizado enemigo del fascismo, Emil Ludwig no puede evitar una sombra de ternura por Mussolini, el más humano de los tres sátrapas. De ellos, "el único loco es Hitler; el único convencido, Stalin; y el único con personalidad, Mussolini". Del Duce explica algo que parece alcanzar en el tiempo al mismísimo Silvio Berlusconi: "Es tan consciente del efecto de la apariencia externa que de buena gana daría una batalla ganada a cambio de no ser calvo". Por desgracia para él, no hizo caso de la advertencia del libro: si decide apoyar a Hitler, "se hundirá con él".
Los vaticinios no acaban ahí. El autor barrunta la operación Walkiria, uno de los atentados fallidos para asesinar a Hitler en las postrimerías de la guerra, cuando afirma que podría llegarle "un fin violento por parte de su propia gente en circunstancias malas". La guerra, añade, "terminará con la partición de Alemania". El biógrafo se humaniza con algunos errores de bulto y afirma, por ejemplo, que Estados Unidos ayudaría a las democracias europeas contra el nazismo "con todo lo imaginable, a excepción de hombres". No tenía una bola de cristal para ver el enorme tributo en sangre que pagarían los estadounidenses, tanto en Europa como en el Pacífico.
Es una isla negra en un mar de aciertos. El escritor está convencido de que llegará un día en que diremos adiós al tiempo de los dictadores y "nuestros hijos viajarán con pasaportes europeos". Probablemente ese optimismo sea su peor fallo. Hoy más que nunca hay que estar alerta ante el peligro de los totalitarismos. Nadie lo resume mejor que la periodista y escritora Martha Gellhorn en el capítulo Una mirada a la madre Rusia, incluido en sus Cinco viajes al infierno (Altaïr):
–La situación nunca volverá a ser tan mala– dije.
–¿Qué?–El mundo. Nunca volveremos a tener un Hitler y un Stalin, ni siquiera un Mussolini.
–Oh, Martha– dijo la señora M., y se puso a reír y a toser.



Sin escrúpulos, sin enemigos y sin moral
Emil Ludwig también fue profético al meter en el mismo saco a Hitler, Mussolini y Stalin. Muchos años después, Sartre seguía siendo condescendiente con el régimen soviético y Juan Benet lanzaba herrumbrosas lanzas contra Solzhenitzin y su Archipiélago Gulag (Tusquets). El desastre del estalinismo no ha penetrado tanto en la conciencia colectiva occidental como el nazismo. A la historiadora estadounidense Anne Applebaum, autora de Gulag, la historia de los campos de concentración soviéticos (Debate), le sorprendió ver en Praga cómo otros turistas que no tolerarían lucir la esvástica se compraban recuerdos con la hoz y el martillo. Es la misma inconsciencia con la que los músicos de la Fundación Tony Manero pedían en la carátula de su disco Bikini: "Amor, unidad y todo el poder para los sóviets". Quizá la explicación sea que los ideales del nazismo eran intrínsecamente perversos y los de la URSS no, aunque se acabaran pervirtiendo. Así lo reconoció Martin Amis en el 2002 con Koba el Terrible (Anagrama), un mazazo contra la tolerancia de los intelectuales occidentales ante el estalinismo. En 1939, Emil Ludwig, hijo de una acomodada familia de judíos alemanes, políglota y culto, periodista e historiador, lúcido y clarividente, ya dijo que Stalin, como Hitler o Mussolini, se caracterizaba por "una voluntad de poder que no consiente ningún escrúpulo, aniquila a todo enemigo y no conoce moral alguna". Su voz tardó en oírse.
Otros estudios comparados
Andrew Roberts. Napoleón y Wellington (Almed)
La obra de Roberts es la de un clásico. Napoleón, explica, denostaba en público a Wellington y le admiraba en secreto; Wellington le elogiaba ante los demás y le criticaba en privado. Debemos a este historiador de Cambridge, de 48 años, más revelaciones sorprendentes, como los accesos de locura que asaltaban al mariscal Blücher y que le hacían creer a sus 74 años que estaba embarazado ¡de un elefante!
Stephen E. Ambrose. Caballo Loco y Custer (Turner)
Ambrose (1936-2002) es el gran historiador estadounidense del siglo XX. Esta biografía comparada, subtitulada Vidas paralhttp://www.blogger.com/img/blank.gifelas de dos guerreros americanos, es un hito en su brillante obra y narra los destinos de los protagonistas con la objetividad de un ensayista y la pasión de un novelista. Dos existencias marcadas desde su nacimiento y condenadas a encontrarse al final en la batalla de Little Bighorn.

NOTA DE CLAVE 88: Información sobre Emil Ludwig, clic aquí.

BARCELONA YA PUEDE MULTAR POR PASEAR DESNUDO O SÓLO CON BAÑADOR

LA VANGUARDIA, Barcelona, 29May11, 08:34 hora española
A partir de hoy estas prácticas tendrán una multa de entre 500 a 120 euros, superior a la de saltarse un semáforo en rojo.- Barcelona (EUROPA PRESS).- La prohibición de ir desnudo o sólo con bañador por las calles de Barcelona ha entrado en vigor este domingo. Cometerán infracciones leves y serán sancionados quienes sean cazados y se nieguen a vestirse tras un aviso de la Guardia Urbana: de 300 a 500 euros para los desnudos o "casi desnudos", y de 120 a 300 para los semidesnudos: sólo en bañador o "con otra pieza de ropa similar".


Un hombre se pasea desnudo por la Rambla Catalunya de Barcelona, eso sí, con paraguas para no mojarse, no sea que se resfríe. LV.
Las multas son más altas que las aplicadas a un conductor que pasa un semáforo en rojo, aunque hay excepciones: el veto al seminudismo no se aplica en el Passeig Marítim ni en las calles contiguas a la playa, y se mantiene la playa nudista de la Duna, en la Mar Bella. Además, en los casos que haya autorización expresa, como una posible concentración artística con gente desnuda, no se les aplica la regulación, aprobada en forma de modificación de la ordenanza del civismo.

Descamisados en el centro
El Ayuntamiento ha repartido 15.000 trípticos para informar de las nuevas normas a vecinos y, sobre todo, a turistas, entre quienes ha proliferado en los últimos días los paseos por calles céntricas sin camiseta coincidiendo con la llegada del calor.

Finalmente podrá aplicar la regulación en verano, para lo que necesitó celebrar un pleno extraordinario en periodo preelectoral cuyo tema estrella fue la aprobación definitiva de la prohibición en forma de modificación de la ordenanza del civismo. Sin embargo, la escena de ver a agentes de la Urbana advirtiendo de que no se puede ir corto de ropa y multando si se hace caso omiso no se produjo en plena semana de cierre de la campaña de las elecciones municipales del 22 de mayo.
Entre los días 15 y 20 eran las fechas que había previsto la hasta ahora tercera teniente de alcalde, Assumpta Escarp, para que entrara en vigor la nueva regulación, aprobada definitivamente en el pleno extraordinario del 29 de abril. Recibió el apoyo de PSC y CiU, la abstención del PP porque no se multará directamente y se mantiene el aviso previo de la Urbana, y el voto en contra de ICV-EUiA --rompiendo así la unidad del Gobierno municipal que forma con el PSC-- y ERC al considerarla innecesaria.
El Ayuntamiento defiende regular porque en los últimos años ha detectado que el nudismo se ha extendido en el centro, y han aumentado las quejas ciudadanas coincidiendo con la llegada de más turistas, a la par que la Urbana actuaba con indefinición jurídica por falta de regulación expresa.
Hasta ahora se habían aplicado sanciones atendiéndose al artículo 10 de la Ordenanza sobre el Uso de las Vías y los Espacios Públicos, que advierte de que no se puede ofender a nadie, y por la nueva regulación ya se han interesado municipios de la costa catalana, sobre todo metropolitanos.

LA MANO BOBA

LA NACIÓN, por Brascó, 29May11
Aparte de comer pipón, un morfi bien da materia prime para un rato largo. Pero hay muchas cosas que no ocurren por su puesto, si comemos en casa. Una invitación para una comida high class en lugar piripipí, organizada bien en alguna noche de las que trae el año, puede, debe y suele apaciguar expectativas de diversa índole.
En primer lugar las ansias elementales de achicar angurria gourmet, que el mero masticar la pastasciutta con el tuco satisface un montón.


En segundo lugar, todas las otras. Desde el placer social del rumorete malvadito sobre terceros no presentes en la mesa hasta el delicado ejercicio de la mano boba sobre rodilla ajena por debajo de la mesa como ni dándose cuenta. Aparte de comer pipón, un morfi bien da materia prima para un rato largo.
Obvio, la mano boba debemos posponerla hasta que el marido correspondiente se distraiga con alguna monserga belinuna sobre, ponele, el Club de París o sobre los aromas a otras cosas -desde cuero sobado hasta regaliz del sotobosque-que le olfatea al vino tinto.
Pero tranquilos: en un más tarde o más temprano de la noche, ese despiste de dorima ocurre. Si llega a demorarse demasiado, usted la mano boba mándela igual, roce colateral rodilla con sofaldeo, pero aumentando la expresión cara de nada hasta alcanzar los excitantes placeres subrepticios del pecado.
Que es venial en este caso. Con dos pésame Dios mío en el day after se arregla todo bien sin dejar rastros de remordimiento.
No, no: si comer en grupo grande tiene sus encantos, pese a las reservas en contra de los fastidiosos. Sofaldeo es -conocimientos útiles- el corrimiento de pollera.
Los fastidiosos también dirán que más de seis personas sentadas a una mesa deparan diálogos deshilvanados, lo cual es cierto, pero también falso. Se pueden conseguir deshilvanes similares en comidas de sólo dos comensales, mediante el recurso supersimple de invitarlos a restaurantes fashion con extremado despiporre acústico ambiental. Con tanto ruido nadie puede escuchar lo que le dice ni siquiera quien se sienta a su costado. Eso, unido a luces bajas con reflejos mortecinos, favorece, claro está, la mano boba en regocijante escala.
Antaño ésos eran reductos dedicados al comer debute, opíparo por lo menos; pero ya no más. En vez de hornear sabores ricos los cocineros arman platos thai o fusión y look únicamente opíparo, pero para la foto. El mozo viene, pone el plato de crocantes, compresiones, yamaníes, los sashimis, emulsiones y espirales de pétalos sobre la mesa y uno medio mira todo en la vaga oscuridad, pero se abstiene de probarlo. Primero porque su artefactuoso decorado da la exacta sensación de haber sido minuciosamente toqueteados shiitake por shiitake y cilantro por cilantro por chefs con pañuelos floreados sobre los pelos largos, barbitas ralas, aritos en los labios y tatuajes por donde los mires. Lo que tras cartón y sin remedio te retira el apetito. Y segundo, porque tenemos nuestras propias manos bobas curioseando diferentes sofaldeos.
Eso no ocurre, por supuesto, si comemos en casa. Hay un silencio calmo y están la nonna con memoria tembleque; papá, al que sacaron recién de un ministerio; tres primas con jeans de ombligo corto casi al ras, y el tío fashion que no termina de asumirse gay.
También su amigo actual, que es un señor de aspecto maso, y el resto de la familia normal tipo clase intermezza. Todos en los prolegómenos de la convocatoria y esperando que la madre termine de sobrehornear el estofado con tuco para el tallarín hervido y las tiritas de pimiento verde con aroma a piraxina sommelier.
Pero con la madre no meterse, Pepe. Ese estofado es de los que nunca más.
Por Brascó
mbrasco@fibertel.com.ar

sábado, 28 de mayo de 2011

PETTORUTI EN ABSTRACTO

LA NACIÓN, ADCCultura, 27May11
El artista que revolucionó la escena porteña durante la primera mitad del siglo XX es protagonista de una reveladora muestra inaugurada ayer en Malba


Por Elba Pérez Para LA NACION
Muchas aguas pasaron bajo los puentes desde que en 1924, en Buenos Aires, sin que fuera propósito de Emilio Pettoruti, estallaron en la galería Witcomb los petardos más groseros de la estupidez vernácula. Algo barruntó el doctor Marcelo T. de Alvear, que visitó la muestra horas antes de la inauguración. "Plazca al cielo que no necesite usted esta tarde de los servicios de la asistencia pública", vaticinó, anticipándose a la trifulca mayúscula que se inició, poco después de las cinco de la tarde, al abrirse la muestra al público. En el zafarrancho mediaron en defensa de la integridad del pintor, de su obra y de las instalaciones de la galería de la calle Florida un puñado de amigos martinfierristas.
¿El motivo de la furia? Vaya a saber; "la estupidez es insondable", afirmaba Alberto Girri. En la superficie se acusaba a Pettoruti de "futurista", equívoco acuñado por Luis Falcini, sobador de mármoles y nada frecuentador de estéticas de altura y profundidad.

De aquellas aguas vinieron otros lodos. Pettoruti polemizó con conocimiento y argumentos, pero el más enjundioso fue el rigor obstinado al que ajustó su obra y su conducta. A este artista hace homenaje y reparación la exposición de Malba curada por la experta y sagaz Patricia Artundo.
No se trata de una muestra más, seguidora de otras muchas, consagratorias, en nuestro país y el exterior. Artundo es perita en aventar los polvos que se superponen, opacando y ocultando la singularidad de los artistas que examina. Su trabajo sobre la obra gráfica de Norah Borges es prenda de lo dicho y emergente de sus muchos aciertos.
Ella establece un corte cronológico (1914-1948) resumido en 37 obras que sustentan su tesis, su convicción, del carácter abstracto del numen creador de Emilio Pettoruti. Sus argumentos se apoyan en el conocimiento de lo mucho y bueno escrito sobre Pettoruti y sobre el escenario de la época que la muestra testimonia. Pero el valor de su intervención reside en la reacción de su pupila, interpelada por la originalidad de la imagen del pintor.
Despabila también la remanida asignación de epígono tardío del cubismo, que mentes perezosas endilgan al autor de Vino Rosso , Pensierosa , La grotta azzurra , Los arlequines , la serie de Las copas o El hombre de la flor amarilla (¿homenaje a Luigi Pirandello?).
La postulación de Patricia Artundo, acompañada por el curador jefe de Malba, Marcelo Pacheco, es precisa, definitoria. Abreva en fuentes inobjetables y en su relectura da proyección actual al affaire Pettoruti. "Futurista", "cubista", "figurativo", "epigonal" y otras cizañas han pretendido desnaturalizar el obstinado rigor al que se atuvo el pintor platense.
Pettoruti se mantuvo siempre al día con el pensamiento de su tiempo. Y supo leer la lección de los maestros de altri tempi , a sabiendas de que el arte verdadero se burla de la arena, la brújula y el péndulo. Su intercambio con los protagonistas de las vanguardias europeas se sumó a su diálogo con los artistas de otros siglos, culturas y procedencias. A todos ellos escrutó bajo la órbita sensible e intelectual del vocabulario silente de las formas que la luz revela.
¿Abstracto, figurativo, combinatorio? Las clasificaciones ponen cierto orden, ofrecen parámetros, contextos y sosiegos a menudo transitorios. Hasta que otra pupila interpelada, como la de Patricia Artundo y otros selectos predecesores, nos remontan a la incertidumbre original. Allí donde el arte sucede.
Pettoruti tuvo conciencia precoz de aquella unidad que subyace -diversa e infinita- en la percepción del mundo y de la propia intimidad. El suyo fue un proceso arduo, autoexigente, siempre en procura de adentrarse, trasmutarse en el espíritu de la naturaleza, acorde con el aserto compartido por Leonardo y Hokusai.
Estos mentores no fueron ejemplos de templanza, tampoco él. Pero ésa es la idiosincrasia de los que buscan la verdad, a sabiendas de que no es unívoca sino aquella que se gana, como la libertad, cada día, según Goethe, otro universal.
Emilio Pettoruti mantuvo la unidad intrínseca sin perder el rumbo de las aguas revueltas del tiempo en que vivió. Sostuvo la coherencia en medio de combates y polémicas, de abucheos y aplausos sin repetirse, sin autorreferencias complacientes.
Magullado tal vez por rechazos o adhesiones ignoró, como sugería Kipling, a los dos farsantes: el éxito y el fracaso. Y sostuvo su dignidad en la penuria. Ese hombre de prurito dandi, que ceñía ropa de esgrimista, arrostró tempranamente la pérdida de su ojo izquierdo. Una operación que pretendía reencauzar un estrabismo lo condenó a tratamientos dolorosos, operaciones sucesivas que no revirtieron el daño. Por orgullo y dignidad disimuló, asistido por su dilecta María Rosa González, su condición de cíclope funcional. Tal vez fue su modo de afinar la puntería sobre lo visivo y su interioridad.
La lectura que ofrece Malba da para estas y otras disquisiciones. Es su valor raigal. Recordar que a 30 años de su muerte, en el Hospital Cochin de París, a los 79 años, Pettoruti, dueño del sol de Buenos Aires y de las penumbras de Vallombrosa, es un agua que discurre bajo los puentes. Siempre el río y otro río, como nos reveló otro poeta, Heráclito. No quedemos al margen. En Malba, cercano al Río de la Plata, hay un torrente muy nuestro y muy universal que nos interpela.
Los amigos
En materia de amistad, Pettoruti era matizado y radical. Discriminaba entre la condición del hombre y la calidad artística de la producción del amigo. Supo en la juventud compartir chacotas y bullicios, penurias y fatigas sin perder integridad ni compostura. Pero fue inflexible a la hora de sostener convicciones y así fue como se ganó fama de arrogante, antipático y spianta amici .
Nada más injusto. Sacrificó su larga amistad con Xul Solar, cuya obra siguió admirando, cuando se hizo evidente la adhesión de Xul al nazifascismo. En Un pintor ante el espejo , Pettoruti dedica muchas páginas al período italiano que compartió con Xul. Compañeros de hambrunas, disfrazaban la magra pitanza llamando amarillo a la polenta y blanco al pan y la leche, que eran su dieta usual en Florencia. Silbar "Bicho feo" servía en los tiempos de malaria como contraseña para comunicarse.
Compartieron la muestra de 1924 en Buenos Aires, que devino en pugilato sólo salvado por Marcelo T. de Alvear, presidente de la República, amante del arte, defensor a ultranza de los valores plásticos del platense.
Pettoruti recibió las pullas que Xul eludió con mutis de liebre. El "futurista" pasó por alto la falta de solidaridad del colega pero no resistió la creciente filiación al nazismo ni la adhesión al letal Aleister Crowley, apodado la "Bestia", quien se preciaba de ocultista, matricida y otras zarandajas por el estilo. Su calaña inspiró a Aldous Huxley un personaje de su célebre novela Contrapunto . Adoldo Bioy Casares contó que Jorge Luis Borges rompió -y muy violentamente- con Xul por el mismo motivo. A la muerte del pintor, Borges despidió al artista sin referirse al hombre.
Hijo de una familia de librepensadores, formado en la Florencia de Mateotti, mártir del fascismo surgente, Pettoruti organizó la muestra de Margheritta Sarfatti, ex amante del Duce. Accedió en razón del liderazgo vanguardista de la ex, pero prohibió cualquier injerencia de Sarfatti en su curaduría y toda incursión en otro campo que no fuera la plástica. Nunca volvió a referirse a Xul.
Autodidacta y maestro
Giuseppe Casaburi fue su primer maestro. El nonino , con quien vivió buena parte de su infancia, sólo le regaló afabilidad, papeles y colores y una máxima que regló su vida. A los once años le hizo pintar un muro del patio familiar, un gran canasto de flores. Su orden fue categórica: "Tenés que inventar las flores y no copiarlas". Entre la aventura y el orden, Emilio Pettoruti sentó el fiel de su medida estética. En La Plata, esa ciudad armoniosa, novísima, donde nació, y en Florencia, supremo acorde artístico, Pettoruti intentó asimilarse a la enseñanza académica.
Desistió con presteza, olió el tufo esclerosado y con instinto afinadísimo volvió a las fuentes. Como en La Plata, fue habitué de los museos de ciencias naturales, los jardines zoológicos y botánicos, las bottegas de artes y oficios (vitrales, mosaicos, textiles) y los museos donde con análogo tesón estudió a Fra Angelico, Masaccio, Giotto, Tiziano? Aquellos que lo precedieron en inventar y no copiar la naturaleza.
Más allá de su práctica pictórica, Pettoruti fue maestro severo, inconcesivo y generoso. En su taller de la calle M.T. de Alvear casi Callao, que Manuel Mujica Lainez inmortalizó en una novela, formó y confirmó a un núcleo de admirables discípulos: María Juana Heras Velasco, Josefina Spragon ("Fifa"), Delia del Carril (segunda esposa de Pablo Neruda), Elena Videla Dorna, Stella Morra de Cárcano, Alejandro Weinstein, Dora Cifone -formada en la Academia de Brera y la primera mujer que manejó ¡antes que Victoria Ocampo! una voiturette Citroen roja- y tantos otros.
Con matices, todos coinciden en que a su alrededor circulaba un aire frío. Provenía del celo higiénico, del orden y del método que constituían su norma, a la que se sometía y debían guardar de modo análogo quienes en él confiaban. El dibujo -la estructura- daba paso progresivo al color, siempre iniciado en paleta restringida.
"La luz es la norma que se debe conquistar, la piedra basal, la columna que sostiene la techumbre del templo", citaba Dora Cifone al maestro, ante las balbuceantes alumnas de la escuela Manuel Belgrano.
Pettoruti era nítido y certero en la enunciación de sus principios. Pionero del arte contemporáneo, advertía que la búsqueda personal y la expresión individual son valores supremos. Y que toda producción se funda en el rompimiento de viejas normas esclerosadas.
Para destruir, Pettoruti dixit , "basta una piqueta". Para construir, renovadamente, hay que conocer las leyes de la construcción. Y remataba: "¿Dónde se vio un músico que ignore la escala y pretenda renovar la música?"
Emilio Pettoruti fue formador en sus intervenciones periodísticas y en su función de director del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata. Desde allí combatió la esclerosis academizante, abogó con denuedo por la inclusión de lo nuevo y resistió los embates del peronismo en la figura del doctor Oscar Ivanissevich, ripioso versificador y pedestre impugnador del "arte degenerado", esa infausta y conocida estirpe hitleriana, quien que por dos veces fue -¡cosas veredes, Sancho!- ministro de Educación.
Lejos de estas destemplanzas, colegas y críticos se cebaron en Emilio Pettoruti, retaceando o haciendo relativo, epigónico o mimético su protagonismo en el arte del siglo XX.
Es probable que no fuese llevadero o simpático. Tanto da, ya que no vendía dentífrico ni pretendía estar en todos los platos, como el perejil. Los mejores entre nosotros confiaron en él como maestro y guía.
ADN PETTORUTILa Plata, 1892 - París 1979
Virtual autodidacta, fue becado por la gobernación bonaerense por sus precoces méritos de caricaturista. En Italia inició aprendizajes académicos, los que pronto abandonó para privilegiar la experiencia en talleres de oficios y estudios en museos, que más tarde implementó en su obra, en el desempeño docente en Buenos Aires y como director del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata, al que hizo ariete de la renovación estética. Polémico siempre, fue consecuente protagonista, a menudo incomprendido en el país, aunque distinguido en Europa y en Estados Unidos por su condición de artista pionero del arte del siglo XX.
Ficha. Pettoruti y el arte abstracto. 1914-1949 ; 37 obras (dibujos, collages , acuarelas y óleos) de Emilio Pettoruti en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Av. Figueroa Alcorta 3415), hasta el 27 de junio

ENAMORADAS DEL MURO

LA NACIÓN, Buenos Aires, Enfoques, 28May11
De las admiradoras de Robledo Puch al club de fans de Charles Manson; de Berta "Pochi" André, hoy pareja del odontólogo Barreda, a las chicas seducidas por Fabián Tablado, el de las 113 puñaladas contra su novia Carolina Aló. El fenómeno de las mujeres que se enamoran de criminales presos excede los casos más famosos y se extiende a través de clasificados y páginas de Internet. Buscan a los reclusos, les escriben cartas y mails o responden a sus mensajes y avisos. Qué hay detrás de estas historias de amor, de locura y de muerte
Por Fernanda Sandez


/ FOTOS DE SHUTTERSTOCK / ARTE DE TAPA: SILVINA NICASTRO
De todos, ése. El que vive atrás del paredón, sorteando la reja, la requisa, las miradas de los guardias. Ese, justo ése. El asesino, el violador, el secuestrador convertido ahora en un preso más. No, no hay aquí Abelardos ni Eloísas, ni gente detenida por pensar distinto. No. Hay hombres arreglando sus cuentas con la ley y mujeres que -adrede o por azar- van hacia ellos. En el medio, un mar de cartas (o e-mails o chats) en donde viaja algo parecido a un corazón. Una flecha de fuego volando hacia el otro lado del muro. Casi siempre son ellos los que hacen el primer movimiento y ellas las que se sienten interpeladas por un Cupido extraño.

Un Cupido tumbero. "Me llamo Claudio G., 38 años, y si pensás que podemos compartir momentos imborrables dejando atrás el pasado, pensando en el amor, dejame entrar en tu vida. Si como yo conocés la soledad y la falta de afecto, espero tu carta. Marcos Paz, Módulo 2, Pabellón 6", publica la sección Correo de lectores de la revista Semanario. Y ahí está todo: la promesa de "momentos imborrables", el pasado pisado, el amor en germinación. En el caso de los detenidos "célebres", sin embargo, el circuito se invierte y son ellas las que toman la iniciativa. Rodolfo Palacios es periodista y autor, además, de dos libros enrejados: El ángel negro , sobre Carlos Eduardo Robledo Puch, y Pasiones que matan . Ha pasado en la cárcel el tiempo suficiente como para saber que el amor es una planta de hábitos curiosos; a veces se da mejor en la oscuridad y otras, al resplandor de la celebridad mal entendida. "Para que te des una idea: en una de las etapas finales de su proceso, los jueces ven que Robledo Puch está escribiendo en pleno juicio. Pensaron que era su alegato pero no. Estaba contestando cartas de mujeres. Incluso hace poco le escribió una chica porque había visto fotos de él cuando era joven y le había parecido lindo. De hecho, Charles Manson tiene club de fans, al igual que muchos otros asesinos seriales", cuenta.

Poderosa Afrodita

Cualquiera que haya recorrido alguna vez calabozos de comisarías sabe que las paredes hablan. Que -en birome, en tiza, en fósforo quemado- gritan de desesperación. Y que allí, entre promesas a la virgen y puteadas a la policía, brotan juramentos a marianas y cinthias. Cosas anotadas en medio del apagón, y como se respira. Algo de eso, de esas verdades que alumbran lo oscuro, aparece también en los amores encarcelados.
El momento del desamparo suele ser también el de la confesión. Y de allí a la idea -frecuente en el discurso de las enamoradas del muro- de haber accedido a una parte secreta del otro. Su costado de luz. Como en los boleros, aquí también la gente "nace" cuando (por obra y gracia de la poderosa Afrodita) alguien logra verlo a través del expediente, la sangre, las puñaladas. "Mientras a mí no me afecte y no vuelva a hacer cosas raras, el pasado no importa. Yo le digo a Barreda que se deje de joder y que empiece a vivir la vida", le confesó Berta "Pochi" André (pareja de Ricardo Barreda) al periodista Gastón Rodríguez en la única entrevista que dio hasta ahora. Ya no da más. "La señora Berta está afuera, de viaje. No la van a ver más por un bueeen rato", respondió una voz de mujer mayor al llamado de LA NACION. Pero no fue la única. Especialmente cuando se trata de casos de esos que los diarios llaman "resonantes", las enamoradas del muro hacen mutis. No atienden, no escriben, no están. Tan secretas como una flor de invernadero. "El arquetipo de esta historia es la Bella y la Bestia: el salvaje redimido por el amor de una mujer a quien, en realidad, su negación y su omnipotencia la exponen a acercarse a un hombre del que resto del mundo escaparía", advierte Faur. Pero el mundo no son ellas. Ellas no escapan, no corren. Y, si lo hacen, es exactamente en sentido contrario, al encuentro de ese ser roto y oscuro. "Sos la luz que alumbra, en mi oscuridad", dice la zamba que José Chango Rodríguez le escribió a su mujer estando preso. Y seguramente también eso -una luz- es lo que quiso ser Celeste Hazan cuando, casi adolescente y ya con una infancia deshecha sobre sus espaldas (pasó por la ESMA, y su familia fue diezmada por la dictadura), comenzó a cartearse con detenidos. Terminó conociendo a Claudio Alvarez y enamorándose de él, por entonces preso por homicidio y violación. Tuvieron un bebé, se mudaron juntos. Pero todo terminó mal: en diciembre de 2005, Alvarez (en ausencia de Celeste y de su hijo) atacó una vez más. Violó y mató a una mujer, violó y creyó haber matado a su hija, de trece años. La Bella terminó con la vida aún más rota, la Bestia en la cárcel. Y vuelta a comenzar. "Con él me siento muy protegida. Es muy tierno y dulce", le confesó años después a Palacios Natalia Lizarraga, por entonces novia de Alvarez, a quien había conocido en un chat telefónico. "Le pregunté si sabía quién era él", cuenta Palacios. "Me dijo que había leído el caso, pero que como él le había dicho que era inocente, ella le creía". La vida según la enamorada del muro es eso: un acto de fe. Lo mejor está por venir. Lo otro no estuvo nunca.

Romeo encadenado

Edmond Locard fue el primero en hablar de las mujeres atraídas por los criminales y hasta bautizó su raro mal: enclitofilia, o inclinación por el encierro. Mejor dicho, por los seres que pueblan ese encierro, a los que ellas se sienten llamadas a "liberar".
"Las enclitofílicas no tienen un perfil psicológico definido, pero lo central en ellas es la fantasía", dice el psiquiatra forense Miguel Maldonado, perito de parte en el caso Barreda. "Son como surfistas del amor: buscan las olas más altas y peligrosas. Pero ese rasgo de querer "abuenar" al otro no es sólo propio de las enclitofílicas, sino más bien algo típicamente femenino", sostiene. Tal vez por eso, mucho después de Locard, comenzó a hablarse del Síndrome de Florence Nightingale, una definición bastante más amable de quienes entienden al amor casi en términos de autoinmolación. De volverse, ellas mismas, una antorcha que guíe al extraviado. Ellas serán la "dama de la lámpara" (que es justamente como le decían a Nightingale), abriendo las tinieblas para que pase su amor. Para Enrique Foyo, médico legista, "el gesto de redención es a veces muy manifiesto. Ven al otro como la 'víctima de un sistema' y se solidarizan con él. Pero no racionalizan nada, justamente porque el victimario no modifica su conducta y eso es lo que no se tolera". Sin embargo, desde luego que no todas las mujeres que terminan de la mano de un detenido son exponentes de tal o cual patología. A veces es otra cosa, y se llama soledad, fragilidad. Amor, incluso. Lidia - en pareja con un detenido- ni lo duda. Según ella, "no hay amor más incondicional que éste, porque no es una pavada verse una vez por semana, pasando frío, calor, lluvias, requisas, esperas. No todas están dispuestas a pasar por eso, aunque también están las cazachorros, que es como se les dice en la cárcel a la mujer que busca a algún pibe que siga robando porque sabe que siempre la va a tener como a una reina". Gustavo Hazan (ex productor ejecutivo del programa Cárceles, que llegó a medir 20 puntos de rating) da fe de eso. Sabe del furor desatado por la sección Clasificados del programa, en la que los presos se presentaban buscando pareja. "Aparecían tres o cuatro por programa y la respuesta era increíble. Al otro día llegaban cincuenta mails por tipo. A las minas que iban a buscar a estos muchachos lo que ellos habían hecho antes no les importaba nada. Hasta tuve problemas con el director de la cárcel, porque después del programa comenzaban a caer chicas al penal buscando a tal o cual pibe", comenta. ¿Y aquello de las cartas, entonces? Persiste, pero casi como un gesto romántico. "Ahora se usa poquísimo", cuenta Ana, quien pide reserva de su identidad. "Tardan mucho y a veces no conseguís estampillas. Las personas se conocen o por medio de un pariente o de un amigo, pero sobre todo por el chat telefónico. Adentro hay teléfono de línea que anda con tarjetas. ¡No sabés la plata que se hace telefónica con los penales! Son un promedio de $200 por persona por semana", explica.

La duda
Como en un invernadero, en el marco de estos amores sin ventanas cada palabra suele volverse hipérbole. Y crea un mundo: la vida futura, felicidades sin hilachas, el nombre de los hijos. El porvenir. Dice la carta: "Cenicienta de mi vida, osita de peluche, corazón con patas: vistes (sic) que pese a todos los obstáculos, a la distancia y a las circunstancias el amor de nosotros pudo más, porque este amor de nosotros es el más grande, el más dulce, el más sufrido y el más maravilloso de todo el mundo. ¡¡¡Qué digo mundo, de todo el Universo!!!". Abajo, el dibujo de un oso de peluche y una firma: Faby. A la hora señalada, el tal Faby fue igual de exagerado y desbarrancó para el lado del récord: 113. Esas fueron las puñaladas (con tres cuchillos, primero; con un formón, después) que Fabián Tablado (el Faby de la carta del osito) le asestó a Carolina Aló, la chica que sonríe para siempre desde su foto en trenzas. Tablado fue condenado a 24 años de prisión. En el medio, se hizo universitario. Y evangélico. Estuvo de novio algunas veces. Una de ellas, con una mujer madre de cuatro hijos y "hermana de religión", llamada Gabriela Palavecino, hoy imposible de ubicar. No es casual. "Ella se escondió. Me contactó cuando empezó a temer por su vida", apunta Edgardo Aló, padre de Carolina. "Pero antes de desaparecer me dio las cartas que le escribía Tablado. ¡Y son calcos! Dibuja el mismo oso, los hijos, todo exactamente lo mismo. Carolina, la Palavecino, la nueva, son todas iguales. Ellas dejan de ser mujeres para ser posesiones de él. Y si dicen que no?". En la cárcel, Tablado finalmente conoció a Roxana Vallejos. Se casaron y hoy tienen dos hijitas. Una de las pocas fotos públicas de Roxana la muestra de espaldas y entrando a la casa de sus suegros en Tigre. La misma casa en donde su marido, en mayo de hace quince años, persiguió y apuñaló a Carolina. ¿Qué le lleva a estas mujeres a pensar que esta vez todo será distinto? Tal vez no sólo un cuadro psíquico determinado, sino también cierto discurso social sobre el amor y sus infinitos poderes. La certeza de que "es más fuerte" le asigna a cada uno de estos episodios un lustre de cuento. "Pero es sólo eso: una ilusión porque puertas afuera ese hombre sentirá que no quiere más deudas, aunque la mujer sienta que él le debe la vida", advierte Faur. "Ese fue el caso de una mujer enamorada de un preso que había sido secuestrador y homicida", acota Maldonado. "Logró sacarlo de prisión y se lo llevó a vivir a la casa. Al final, se separaron. Este es un caso claro de parafilia: ella estaba enamoradísima, pero después de que él salió, todo se fue a pique". Se acabaron, juntos, la epopeya, el espejismo y el deseo. Será que fuera del invernadero todo recupera su tamaño normal. Sus buenas maneras. Hay desayunos y cuentas a pagar. Romeo mira tele, Julieta pica cebolla. Y no hay amor que pueda contra eso.
© LA NACION

PERFIL

Son mayoritariamente mujeres.
Son muy dependientes. Muestran fragilidad emocional.
Se deslumbran con la "popularidad" de su pareja criminal.
Prima en ellas el pensamiento mágico (no racionalizan porque desde la razón su conducta se revelaría inexplicable y peligrosa).
Aparecen fantasías de poder ("lo voy a domar").
Presentan rasgos infantiles, como lo es encapricharse en una relación así.
Asesoró: Dr. Enrique Foyo, médico legista
PRESO DE TU AMOR

Doce años atrás, Jacqueline Wilcox Bayley publicó el que tal vez sea el primer libro de no ficción en hablar de las enamoradas del muro. Se llamó Dream Lovers: Women Who Marry Men Behind The Bars (" Amantes ideales: mujeres que aman a hombres tras las rejas ") ,y por sus páginas desfilan casos felices, inexplicables y también trágicos. Entre estos últimos, el de dos devotísimas hermanas llamadas Avril y Rose. Ambas estaban casadas cuando conocieron -y se enamoraron- de reclusos. Se divorciaron y se casaron con sus nuevos novios. Cuando estos salieron de prisión, una fue muerta a martillazos por su nuevo marido; la otra, torturada y mutilada por el suyo. Pero el libro da cuenta, también, de muchas historias sin final ensangrentado. Por caso, el de David Shearing y Heather Ennis, quien se casó con él sabiendo que había matado a seis personas, incluidas dos niñas.
En Women Who Love Men Who Kill ("Mujeres que aman a hombres que matan") , es otra mujer -Sheila Insenberg- quien pone el foco en los amores carcelarios y cree descubrir en muchos de ellos puro apetito de notoriedad. Habla de "groupies de asesinos seriales" para referirse a los centenares de mujeres que les han escrito con intenciones románticas a personajes como Charles Manson o Ted Bundy, un asesino tan violento como hermoso. Mató a treinta mujeres y terminó casándose en prisión con otra, llamada Caron Ann Boone. Richard Ramírez es otro de los asesinos seriales que -condenado y todo- tampoco tuvo problemas en encontrar a alguien a quien querer. Se llama Doreen Lioy y no titubeó en dar el "Sí" en la cárcel de San Quintín, aun sabiendo que la mano en la que colocaba el anillo de bodas había violado y desmembrado a trece personas en rituales satánicos.
HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
En Estados Unidos, el mercado de los corazones solitarios tras las rejas lo lideran dos grandes sitios de Internet. Uno es www.WriteaPrisoner.com y el otro es www.prisonpenpal.com . En los archivos del primero están registrados los perfiles de casi 6000 reclusos con detalle de la cárcel donde están cumpliendo su pena, el delito que se les imputa y hasta la fecha estimada de liberación, cuando la hay. Y la mayoría de ellos publica, cómo no, una foto suya y un breve perfil de presentación. Es curioso ver hasta qué punto la lógica del marketing atraviesa este sitio, en el que cada nuevo candidato a recibir correspondencia aparece con una indicación de "¡Nuevo prisionero!", como quien anuncia la llegada de un par de jeans de la última temporada. Si bien ambas páginas electrónicas se definen como organizaciones que buscan una mejor calidad de vida para los presos, a cada uno de ellos se le cobra una pequeña tarifa por publicar un anuncio personal. En el caso de www.prisonpenpals.com el sistema es similar, con la diferencia de que allí los detenidos pueden -pagando lo que corresponda, claro- optar por un aviso de oro o de platino que los destaca entre los demás. Lo que figura en el perfil de todos es la raza, la religión, el motivo de la condena y, además., qué es lo que buscan: mujeres, asesoramiento legal o directamente ayuda económica. En Argentina no existe ninguna página parecida a estas y todo se maneja a la vieja usanza. Según Gustavo Batista, jefe de prensa del Servicio Penitenciario Bonaerense, "lo que hay son muchas presentaciones personales. Por ejemplo: a los presos llamados 'parias', que son los que no reciben visitas, un compañero puede invitarlo a compartir su propia visita. O bien ofrecerle a traer a alguien que lo visite a él, tal vez una prima o una amiga de su propia novia. Y así es como se van armando parejas", precisa.

NOTA DE CLAVE 88: Los hermanos Schoklender, ¿no han sido considerados por que no tienen enamoradas, o porque no les da la talla de parricidas?
Quizás hasta podría haber discriminación…

miércoles, 25 de mayo de 2011

LA GRAN TORMENTA PERIÓDICA DE SATURNO DESVELA SUS SECRETOS

EL PAÍS, Madrid, 24May11
Por primera vez se han podido medir las variaciones de temperatura, con el VLT europeo y la sonda 'Cassini''


La espectacular tormenta de Saturno vista en una imagen de aficionado en luz visible (izquierda) obtenida el 19 de enero de 2011. En el centro y a la derecha, dos imágenes en infrarrojo térmico tomadas por el VLT. La primera revela la nubes de tormenta y el vórtice en la atmósfera a baja altura y la segunda los faros de emisión infrarroja en la tormenta que alcanza la estratosfera del planeta.- ESO/UNIVERSITY OF OXFORD/L. N. FLETCHER/T. BARRY
Saturno es muy grande y está muy lejos. Una vez al año suyo, que equivale a 30 años terrestres, cuando se acerca la primavera en el hemisferio norte del planeta gigante, algo se agita bajo las nubes, provocando una dramática perturbación en todo el planeta. Cada vez que esto sucede suele haber aumentado espectacularmente la capacidad de los observatorios astronómicos para estudiar el fenómeno y eso es lo que ha pasado ahora. El Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) unió fuerzas con la sonda Cassini de NASA, para observar, con un nivel de detalle nunca antes alcanzado, la singular tormenta, cuyo vórtice alcanzó los 5.000 kilómetros de diámetro. El nuevo estudio, realizado por un equipo internacional de astrónomos, entre ellos varios españoles, se ha publicado en la revista Science.
Es el sexto de estos grandes fenómenos detectada desde 1876, pero es la primera que ha podido ser estudiada en infrarrojo térmico -que permite ver las variaciones de temperatura en el interior de la tormenta en Saturno- y la primera observada por una sonda espacial.

"El estudio de estas tormentas gigantescas, sin parangón en la Tierra, nos permite hacer controles y comprobar los modelos que usamos para la interpretación y predicción de fenómenos meteorológicos en nuestra propia atmósfera" señala Agustín Sánchez Lavega, experto en atmósferas planetarias. "En esta investigación hemos medido por primera los enormes cambios de temperatura de hasta 25 grados centígrados que la gigantesca tormenta ha producido por encima del techo de nubes que la hacen visible", añade La tormenta fue detectada en diciembre de 2010 por el instrumento de radio y plasma de la Cassini , en órbita alrededor del planeta, y astrónomos aficionados pudieron vigilar su evolución. Después fue estudiada en gran detalle usando la cámara infrarroja VISIR del VLTde ESO en Cerro Paranal, en Chile, en conjunto con observaciones obtenidas con el espectrómetro CIRS de la Cassini.
"Esta perturbación en el hemisferio norte de Saturno ha creado una gigantesca, violenta y compleja erupción de material brillante desde las nubes, que se ha esparcido hasta rodear todo el planeta", explica Leigh Fletcher (Universidad de Oxford, Reino Unido), autor principal del nuevo estudio. "Tener el VLT y Cassini investigando al mismo tiempo esta tormenta nos ofrece una gran oportunidad para poner las observaciones de Cassini en un contexto. Estudios previos de estas tormentas solo habían podido utilizar la luz reflejada del Sol, pero ahora, al observar la luz infrarroja térmica por primera vez, podemos revelar regiones ocultas de la atmósfera y medir los cambios realmente sustanciales en temperatura y vientos asociados con este evento".
La tormenta pudo haberse originado en las profundidades de las nubes de agua, donde un fenómeno parecido a las tormentas eléctricas desencadenó la creación de una gigantesca columna de convección:, esta masa de gas caliente se desplazó hacia arriba, empujando la normalmente serena atmósfera exterior de Saturno. Estas grandes perturbaciones interactúan con el viento que circula hacia el este y oeste, causando dramáticos cambios de temperatura en la parte superior de la atmósfera.
"Nuestras nuevas observaciones muestran que la tormenta tiene un efecto enorme en la atmósfera: transporta energía y material a través de grandes distancias, modifica los vientos atmosféricos -creando corrientes de material eyectado y torbellinos gigantes- y perturba el lento cambio de estaciones en Saturno", agrega Glenn Orton (Jet Propulsion Laboratory, Pasadena, Estados Unidos), otro integrante del equipo.
La nueva imagen obtenida por VISIR reveló unos fenómenos inesperados que fueron bautizados como faros estratosféricos. Se trata de cambios de temperatura muy fuertes en lo alto de la estratosfera de Saturno, entre 250 y 300 kilómetros sobre las nubes de la atmósfera baja, que muestran lo lejos que se extienden los efectos de la tormenta en la atmósfera. La temperatura en la estratósfera de Saturno es normalmente de menos 130 grados centígrados en esta época, pero las mediciones mostraron que los faros estaban entre 15 y 20 grados más calientes. Estos faros nunca antes habían sido detectados, por lo que los astrónomos no están seguros de si se trata de una característica común en este tipo de tormentas.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿SE REFUGIARON LOS NEDERTALES EN LAS REGIONES POLARES?

Unos arqueólogos descubren en el norte de los Urales centenares de herramientas de piedra de hace unos 33.000 años pero de factura más antigua aún.

En los Urales polares, en la parte occidental de la cordillera, se han descubierto varios centenares de herramientas de piedra de la factura asociada normalmente a los neandertales, pero relativamente recientes: entre 31.000 y 34.000 años de antigüedad, según las dataciones realizadas.
El hallazgo apunta hacia una importante novedad de la historia relativamente reciente del Homo sapiens en Europa: tal vez los neandertales, antes de su definitiva extinción, se refugiaron no sólo en el Sur del continente, sino que también pudieron retirarse hacia el Norte, hacia el círculo polar. Estas herramientas halladas en el yacimiento de Byzovaya están asociadas al procesado de mamuts cazados. Las altas latitudes, y esa región de los Urales en concreto, pudieron ser, "el último refugio septentrional de los neadertales", concluyen Ludovid Slimak y sus colegas en la revista Science.
Foto: Los arqueólogos Ludovid Slimak (izquierda) y Pavel Pavlov examinando un colmillo de mamut en el yacimiento de Byzovaya, en los Urales septentrionales, en 2007.- HUGUES PLISSON

Como no han aparecido en Byzovaya fósiles humanos junto a las herramientas de piedra, es difícil adjudicar con seguridad la autoría, porque pudieron ser los neandertales mismos, pero también pudo ser la especie humana actual la que las realizó aplicando el estilo normalmente asociado a los primeros.
"Durante más de 150.000 años, los neandertales tuvieron los exuberantes bosques europeos para ellos solos, hasta que, a partir de hace unos 40.000 años, los humanos modernos [nuestra especie actual] barrieron desde África y Oriente Próximo, extendiéndose rápidamente de Este a Oeste", resume Michael Balter en Science, en un comentario sobre el hallazgo. "Muy pronto, según las evidencias arqueológicas, los neandertales fueron replegándose hacia refugios en el sur de Europa, como España y Portugal, hasta que se extinguieron". En Zafarraya (Málaga) se han encontrado fósiles de neandertal de hace entre 30.000 y 27.000 años, considerados de los más recientes de esa especie desaparecida de Homo sapiens.
Puede que también se retiraran hacia el Norte. Desde luego los neandertales, con su constitución robusta, estaban bien preparados para sobrevivir en los rigores polares (Byzovaya está a 65 grados de latitud Norte). Slimak (Universidad de Toulouse y CNRS, Francia) y el resto de su equipo, tras descubrir y analizar 313 herramientas de piedra y unos 4.000 huesos (la mayoría de mamut) concluyen que son de estilo musteriense, siempre asociado a los neandertales. Pero Balter presenta también opiniones de otros especialistas recordando que hay pruebas arqueológicas de que la especie humana actual, la que sustituyó a los neandertales en Europa, también fabricaba herramientas de tipo musteriense y que, por tanto, las piezas del norte de los Urales podían ser de humanos modernos que siguieron fabricando piezas de piedra al estilo antiguo con tecnología de los neandertales.
Slimak contraataca argumentando que en Byzovaya no aparecen un tipo específico de herramientas de piedra, como delgadas hojas de corte, que normalmente se asocian al Homo sapiens moderno, por lo que se inclina por la autoría neandertal, aunque está de acuerdo en que la controversia sólo podrá ser zanjada si se descubrieran fósiles humanos en el yacimiento que indicasen quién fabricó aquellas piezas de piedra.
Que los neandertales desaparecieron y que ocuparon su territorio europeo nuestros antepasados es un hecho generalmente aceptado entre los paleontólogos, aunque hubo algo de cruce genético, según han demostrado los estudios comparativos con el genoma del neandertal. Lo que sigue siendo un misterio es la causa o las causas de esa sustitución tan rápida en la escala de tiempo de la ha historia de los homínidos.
EL PAÍS, Madrid, A.R., 13May11

miércoles, 11 de mayo de 2011

DEJA QUE EL MONSTRUO TE TRAGUE


Papeles perdidos.- blog: http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos
May11
Le ha llamado Leviatán. Una alusión al legendario monstruo marino, a las demoniacas criaturas de abisales profundidades, que emergen violentamente para tragarse barcos (y hombres) enteros. Una amenaza ancestral que ha tomado forma en historias novelescas como la de Moby Dick, bíblicas como la ballena que engulló a Jonás, o ¡a Pinocho! en relatos infantiles. El escultor anglo-indio Anish Kapoor ha convertido el imponente espacio de hierro forjado y vidrio del Grand Palais de París en un viaje al interior del monstruo.

O más bien en un paseo sobrecogedor que bien puede ser el regreso al útero materno. Una vez más ha logrado ese propósito que él mismo ha expresado tan bien: "conseguir, a través de medios estrictamente físicos, una emoción completamente nueva y una experiencia filosófica".

El proyecto escultórico está encuadrado dentro del programa titulado Monumenta, que invita cada año a un relevante artista contemporáneo a crear una obra o instalación para ese espacio. Antes lo han hecho Anselm Kiefer, Richard Serra y Christian Boltanski. Un auténtico reto, porque la arquitectura del Grand Palais, con 13,500 metros cuadrados y 35 metros de alto, se 'traga' con facilidad cualquier obra situada en su interior. Kapoor parece haber hecho suyo ese desafío o esa idea y ha creado una forma abstracta que conecta espacios como globos gigantes en un recorrido interior de un color rojo iluminado débilmente. Como membranas que hacen pensar en algo orgánico y palpitante. Desde ese interior se trasluce afuera, como líneas de sombra, la estructura del edificio. Desde el exterior la pieza adquiere un aspecto muy distinto, blando, oscuro y convexo. La obra tiene una escalera que permite observarla desde una perspectiva superior. En resumen, una experiencia artística que reivindica, para legos e iniciados por igual, la verdadera esencia de la experiencia estética.
Anish Kapoor se ha ido convirtiendo con los años en un maestro de la escultura en espacios públicos, con una de sus muestras más sonadas en la Cloud Gate, la nube cromada de Chicago. También tiene el encargo de una gran obra de 116 metros de altura para los Juegos Olímpicos de Londres, el próximo año, titulada Orbit. Kapoor ha dedicado su Leviathan al artista chino Ai Weiwei, encarcelado por el gobierno chino y de quien no se tienen noticias desde principios de abril. El artista anglo-indio ha expresado la idea de que todos los museos y galerías de arte del mundo cierren por un día sus puertas, en solidaridad con el artista chino. Leviathan se podrá visitar hasta el 23 de junio.

lunes, 9 de mayo de 2011

HALLAN POR AZAR UN SÚPER REPELENTE DE INSECTOS

EL MUNDO, Madrid, 09May11, 20:56 hora española.
Foto: Ejemplar de mosquito tigre. Efe | Washington


Un equipo de investigadores de la Universidad estadounidense de Vanderbil ha descubierto accidentalmente una nueva clase de repelente de insectos miles de veces más eficaz que la mayoría de los productos ahora a la venta, informó la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Los científicos, dirigidos por Laurence Zwiebel, un profesor de ciencias biológicas y farmacología en esa universidad de Nashville (Tennessee), encontraron que el repelente es eficaz no sólo contra los mosquitos sino contra todo tipo de insectos, desde moscas a polillas y hormigas. "No es que estuviéramos buscando eso", comentó David Rinker, un estudiante que llevó a cabo los experimentos junto con otros alumnos, añadiendo que "se trata de una anomalía que notamos durante las pruebas".
Las pruebas, según PNAS, se llevaron a cabo como parte de un proyecto interdisciplinario de investigación para el desarrollo de nuevos métodos en el control de la propagación de la malaria.

Trastorno del olfato
Estas pruebas consistían en el trastorno del sentido del olfato de los mosquitos, y tienen el respaldo de la Iniciativa Global de Salud, financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates a través de los Institutos Nacionales de Salud.

Es demasiado pronto para determinar si este compuesto específico puede actuar como base para un producto comercial pero, según los autores, es el primero de su clase y podría usarse para el desarrollo de compuestos similares con características apropiadas para la venta al público en general.
El descubrimiento es resultado del nuevo conocimiento que los científicos han adquirido sobre la naturaleza del sentido del olfato de los insectos. Aunque el sistema olfatorio del mosquito está ubicado en sus antenas una década atrás los biólogos pensaban que funcionaba al nivel molecular de la misma manera que funciona en los mamíferos.

Un sistema diferente
En la superficie de las células nerviosas de la nariz de los mamíferos y en las antenas de los mosquitos se encuentra una familia especial de proteínas llamada receptores de olor (RO). Cuando estos receptores se ponen en contacto con moléculas olorosas activan los nervios que señalan la detección de olores específicos. Pero recientemente, los científicos han descubierto que el sistema olfatorio de los mosquitos y otros insectos es fundamentalmente distinto.

En el sistema de los insectos los ROs no actúan de forma autónoma sino que forman un complejo con un co-receptor único, llamado coRO que también es necesario para la detección de las moléculas olorosas. Los ROs están dispersos por todas las antenas y cada uno responde a un olor diferente, pero para funcionar cada RO debe estar conectado a un coRO.
"El RO es como un micrófono que puede detectar una sola frecuencia", dijo Zwiebel, quien añadió que en sus antenas el mosquito tiene decenas de estos "micrófonos" afinados para una frecuencia específica. "Cuando el mosquito percibe un olor el micrófono afinado con ese olor enciende su coRO", continuó el investigador. "Los otros micrófonos siguen apagados pero al estimular directamente los coRO podemos encenderlos a todos de una vez y esto recarga el sentido de olfato del mosquito reduciendo su capacidad para encontrar sangre", explicó Zwiebel.
Dado que los investigadores no podían predecir que compuestos químicos podrían modular los complejos de RO y coRO, recurrieron al laboratorio en Vanderbilt. Después de hacer muchas pruebas con técnicas de ingeniería genética, descubrieron la primera molécula que estimula directamente al co-receptor olfatorio. La bautizaron VUAA1.
La Universidad Vanderbilt ha iniciado los trámites para obtener la patente de esta clase de compuestos y negocia con empresas interesadas en la producción y comercialización de los compuestos, con un enfoque especial en el desarrollo de productos que reduzcan la propagación de la malaria en el mundo.

domingo, 8 de mayo de 2011

CHOQUES PLANETARIOS FORMARON LA ATMÓSFERA DE NITRÓGENO DE TITÁN

EL MUNDO, Madrid, 08May11, 20:13 hora española.
Foto: Imagen de los vapores de la atmósfera de la luna de Saturno. | AP
Efe | Londres
La atmósfera de nitrógeno que rodea la luna de mayor tamaño del planeta Saturno, Titán, podría haberse generado hace cuatro mil millones de años por impactos planetarios producidos en el período de bombardeo intenso tardío, según un estudio publicado en la versión en la red de 'Nature Geoscience'.


Este descubrimiento explicaría la peculiaridad de la atmósfera de la luna Titán, inusualmente gruesa para un cuerpo planetario de temperatura media.
Investigadores de la Universidad de Tokio dirigidos por el experto Yasuhito Sekine investigaron esta formación de nitrógeno en la atmósfera de Titán mediante experimentos con una pistola de rayos láser.
Los impactos de los rayos láser convertían amoníaco congelado -formado por tres átomos de hidrógeno y uno de nitrógeno- en nitrógeno y eso permitió a los estudiosos deducir que Titán podría haber adquirido su atmósfera de nitrógeno en un proceso similar.
Según los expertos, si éste fue el mecanismo responsable de la formación de la atmósfera de Titán, la fuente del nitrógeno de esa luna es diferente de la que formó la atmósfera de la Tierra, que está compuesta en su mayoría por este mismo gas.
En un artículo que acompaña al estudio, la profesora Catherine Neish de la Universidad Johns Hopkins (EEUU), afirma que la investigación de la Universidad de Tokio propicia con estas hipótesis un marco para futuras investigaciones.

JANIS RECUERDA A SU PADRE A LOS 50 AÑOS DE SU MUERTE

LA VANGUARDIA, Barcelona, Luis Fernando Romo | Nueva Cork, 08May11
Cooper se arrepintió por rechazar 'Lo que el viento se llevó', y del aborto de su amante, Patricia Neal.


Millones de personas le soñaron en blanco y negro y representó el icono de la bondad, pero para Maria fue, simple y llanamente, papá. El próximo 13 de mayo se cumplen cincuenta años de la desaparición de Gary Cooper y así, de repente, a 24 fotogramas por segundo, recordamos sus magistrales interpretaciones en Bola de fuego, El sargento York o Sólo ante el peligro.
Pero los cotillas cinematográficos hurgan en su corazón y sacan a la palestra sus romances con otras estrellas de su mismo universo como Clara Bow, Lupe Vélez, Marlene Dietrich, Ingrid Bergman o Patricia Neal. Su hija se queda atónita. Y matiza: “¡Pero si Ingrid fue una amiga de la familia! De hecho, me llevo fenomenal con su hija Pia”. No dice casi nada de Neal, con quien se lió durante el rodaje de El manantial (1949), se quedó embarazada, abortó y siempre se arrepintió. Por ello, Gary y su esposa, la guapísima Verónica Balfe, alias Rocky, se separaron entre 1951-54.
“Lo pasé muy mal. Estuve sin hablarme con Patricia durante muchos años, hasta que ella tuvo una apoplejía, le escribí una carta, nos reencontramos, me contó que su marido, el escritor Roald Dahl la había dejado por su mejor amiga y nos reconciliamos”. Maria es una prestigiosa pintora. De hecho algunos de sus cuadros cuelgan en casa de alguno de los miembros del clan Kennedy, como Patricia Kennedy, exmujer del actor Peter Lawford.
Sentada en el salón de su apartamento de Park Avenue, recuerda a su padre: “Era un caballero y trataba por igual a todo el mundo, fuera la reina de Inglaterra o ante el que arreglaba las bicicletas. Tenía un gran sentido de la justicia y una vena cómica que solo supo explotar Billy Wilder”.
Debutó en el cine en 1925 e intervino en Alas (1927), que ganó el primer Oscar y supuso su despegue en Hollywood y el inicio de su romance con Clara Bow. A finales de los treinta protagonizó la metedura de pata más grande de su carrera: “Rechazó el papel de Rhett Butler (Clark Gable) en Lo que el viento se llevó porque pensó que iba a ser un fracaso. Siempre se arrepintió”, asegura Maria.
Estuvo nominado tres veces a los Oscar por El secreto de vivir (1936), El orgullo de los Yankis (1942) y Por quién doblan las campanas (1943), y lo obtuvo en tres ocasiones, por El sargento York (1941), Solo ante el peligro (1952) y otro honorífico en 1961.
En las reuniones familiares alrededor del piano de su casa era habitual ver a Maria rodeada de Bing Crosby, Judy Garland o Frank Sinatra, pero a pesar del entorno, recalca que su infancia fue muy normal. “Mi padre quería que limpiara mi cuarto o que hiciera la cama. Junto a él aprendí a montar en bici, a esquiar, a bucear...”. Fue gran amigo de Hemingway, con quien iba de caza y toreaba en España, e intimó con Picasso, que decoraba sus fotos y dibujaba los sobres que enviaba a los Cooper.
Maria recuerda el rodaje de Veracruz pero no conoce a Sara Montiel. Se troncha de la risa con la anécdota de la actriz. Cuenta Sara: “Como no sabía inglés me estudié el guión fonéticamente. Recuerdo la siguiente frase: ‘Would you like to fight with me?’ (¿Te gustaría luchar conmigo? [‘fight’ se pronuncia fait]), la repetí varias veces, y cuando el director dijo acción, dije: ‘Would you like to fuck with me?’ (¿Te gustaría follar conmigo? [Fuck se pronuncia casi parecido a fait], y Gary contestó: ‘Of course’ (Desde luego)”.
“Papá tenía una gran facilidad para quedarse dormido en medio de un rodaje”, confiesa su hija. Enfermo de cáncer, no pudo recoger su Oscar honorífico, así que lo hizo su íntimo amigo, James Stewart. “Eran inseparables. Mis padres fueron sus celestinos. Jimmy tenía cuarenta y pico y no se casaba, así que le presentaron a Gloria, separada y con hijos. Se cayeron bien, se casaron y fue el amor de su vida”. Gary murió seis días después de cumplir 60 años. Unas semanas después, Hemingway se pegó un tiro.

sábado, 7 de mayo de 2011

PÉREZ-REVERTE, TRAS SER CONDENADO POR PLAGIO: «ES UNA EMBOSCADA»

ABC, Madrid, 06May11, 18:05 hora española.

El escritor recurre ante el Supremo la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que le obliga a pagar 80.000 euros al cineasta Antonio González-Vigil
Foto: Pérez-Reverte, el pasado 29 de abril en el Círculo de Bellas Artes de Madrid
La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al escritor y académico Arturo Pérez-Reverte a pagar 80.000 euros al cineasta Antonio González-Vigil, que demandó al novelista por plagiar el guión de la película «Gitano», estrenada en el año 2000.

La Audiencia ha estimado parcialmente el recurso de apelación interpuesto por González-Vigil y la entidad Dato Sur S.L contra la sentencia dictada en 2008 por el Juzgado de lo Mercantil de Madrid número cinco que absolvía a Arturo Pérez-Reverte y al director de cine Manuel Palacios de copiar el guión del demandante. Ya en 2003, González-Vigil presentó una querella ante el Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid que también fue archivada. Ahora, ocho años después del inicio del proceso judicial en diferentes instancias, el fallo de la sección vigésimo octava de la Audiencia Provincial, al que ha tenido acceso Efe, considera probado que la línea argumental del guión de «Corazones púrpura» de González-Vigil «se ha incorporado» a la obra «Gitano» de Pérez-Reverte, «sin perjucio de que ésta esté además enriquecida con otros matices». En la sentencia, que no es firme y contra la que Pérez-Reverte ya ha presentado recurso ante el Tribunal Supremo, la sala estima que existe «un alto grado de coincidencia entre ambas obras» tras la lectura de los guiones y del análisis de siete informes comparativos. En cuanto a la condena, la Audiencia rebaja de 160.890 a 80.000 euros la indemnización que solicitaba González-Vigil.
Pérez-Reverte, que ya comentó la setencia en Twitter, cree que la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid es «una emboscada» de este tribunal y «una clara maniobra de chantaje» para sacarle dinero «después de diez años». En declaraciones a Efe, el novelista considera «extraña» la sentencia y destaca que después de casi diez años, la Audiencia Provincial ha ignorado «dos sentencias penales firmes y una sentencia del juzgado mercantil, además de cinco informes periciales solventes de peritos de la SGAE» y de otras entidades.
«En las tres sentencias se afirma que no hay plagio», asegura Pérez-Reverte, que no entiende cómo ahora la Audiencia basa su fallo, según él, «en un informe parcial de una perito argentina y en el testimonio como perito de un jugador profesional de ruleta que afirma en un informe que, según el cálculo de probabilidades, hay plagio en el guion». Según Pérez-Reverte, el informe de la perito argentina «estuvo encargado y pagado por el demandante, frente a los cinco informes periciales que fueron encargados a petición de juez y fiscales» de las anteriores sentencias. «Me han hecho una cama preciosa», asegura el autor. «Que me digan que necesito copiar un guion de un tío que no conozco ni por lo visto conoce nadie es tan grotesco y ridículo, que sería para reírse si no hubieran llegado tan lejos como han llegado», concluye el novelista.

ETTORE SCOLA CUMPLE 80

LA NACIÓN, ADNCultural, Por Néstor Tirri para LA NACIÓN, Buenos Aires, 06May11
"El cine italiano y toda Italia han perdido identidad", dice el director de Un día muy particular, ya retirado de los sets. No será recientemente


alguien que se parece a Ettore Scola. ¿Será él? "Sí, soy yo", responde, adivinándome al vuelo. Sorprende la absoluta sencillez con que se ha instalado entre los "mortales", como un espectador más, y también, la cordialidad con la que acepta el diálogo con un desconocido que lo está abrumando con una información que acaso ya tenga, esto es, la calurosa repercusión que su cine obtiene en la Argentina.
Participa como jurado o como veedor (ya no me acuerdo) de una sección paralela. "Quiero ver el film de Agosti -aclara-, que ha sido un colaborador de muchos directores y que ahora tiene su oportunidad aquí, como realizador." Esa tarde competía por Italia, en efecto, Il quartiere (El barrio), la película con la que el montajista Silvano Agosti (había compaginado varios films de Marco Bellocchio, desde el inicial I pugni in tasca ), a punto de cumplir 50 años, hacía su debut en la Mostra del Lido.
También eso llamaba la atención en la casi inadvertida presencia de mi ilustre vecino de butaca: el maestro que para entonces acreditaba obras como Nos habíamos amado tanto o Un día muy particular , que ya integraban el lote más destacado del cine del siglo XX, asistía a una proyección de rutina del Festival, sin anuncio ni pompa, sólo para acompañar solidariamente el difícil trance del amigo, modesto "trabajador del cine", que daba su primer paso en el feérico esplendor de Venecia.
Un año después, en la siguiente edición del Festival de la Laguna, almorzando en el patio del Hotel Excelsior con la vestuarista María Julia Bertotto (que formaba parte del jurado), volví a ver al maestro. Caminaba lentamente, meditativo. Lo saludé y le recordé nuestro fugaz encuentro del año anterior. "Ah, sí -evocó-, cuando compareció Agosti con su film ambientado en el barrio de Prati, el mismo barrio en el que yo, pero idealmente, ambienté La familia ."
Con su voz grave, algo aguardentosa, reflexionó sobre el cine italiano de aquel momento: un discurso sereno y sustancioso que atrajo a otros participantes del Festival que andaban por ahí (entre ellos, un muy interesado Harry Dean Stanton). Después saludó y continuó su caminata por los jardines de aquel hotel, la misma terrazza que había sido el espacio ceremonial de la Mostra Internazionale del Cinema en su inauguración, en aquel final de verano de un ya remoto 1932.
En ese entonces el niño Scola tenía apenas un año: todavía no podía enterarse de que el cine era una peligrosa fascinación que hipnotizaba espectadores desde una pantalla de plata. Cuando años después lo descubrió, se enamoró de él y ya no lo abandonó.

En la terrazza del Excelsior, en aquel mediodía veneciano, ese porte nada ostentoso, solitario, ascético y poco locuaz pero al mismo tiempo preciso y denso permitía intuir algunos de los atributos que distinguen a los creadores auténticos. Esos simples rasgos subyacen tanto a la esencia del cine de Scola como a la actitud que este notable cineasta del siglo XX viene sosteniendo a lo largo de todo su periplo productivo y vital; su trayectoria, en fin, se funda en convicciones políticas definidas (aunque siempre se mantuvo al margen de cualquier manejo circunstancial), en una reticencia a participar de frivolidades ("Nunca fui al programa de TV de Costanzo", advirtió, como para afirmar su rechazo a la exhibición mediática) y en una voluntad de profundizar, con sensibilidad y talento para la ficción, en peripecias de la gente y en sacudimientos históricos que, desde su perspectiva dialéctica, repercuten en el individuo.
Como el profesor que él mismo concibió para Vittorio Gassman en La familia , en estos días Scola cumple años y redondea una edad propia de patriarcas. "Sí, ochenta: cada edad tiene su encanto, ¿no?", dice al teléfono, desde su apartamento romano del barrio de I Parioli, y es evidente que se ufana de ello. Llega con la conciencia de haber recorrido un camino de artista y de pensador, una labor luminosa que, sin embargo, según le dictó su proverbial ascetismo, hace unos años decidió dar por concluida, porque consideró que había cumplido su ciclo.

Recóndita armonía
Desde su inicial Parliamo di donne (comedia en episodios de 1964, exhibida en la Argentina con ese título, en italiano, que abreviaba el original Se permettete, parliamo di donne ) hasta el "documental" Gente de Roma , de 2004, la trayectoria de Scola como realizador reitera, a lo largo de una treintena de films, un motivo que se vuelve identificatorio, no tanto como "tema" sino como módulo estructurador de sus obras: el viaje. No siempre el de las road movies clásicas sino más frecuentemente el del corte "vertical", el del viaje en el tiempo, con la intención de revisar los comportamientos sociales a través de etapas históricas.



Nos habíamos amado tanto arranca en el final de la Segunda Guerra y va siguiendo el disímil periplo de tres amigos que se van transformando a lo largo de 30 años ("Queríamos cambiar el mundo, y el mundo terminó cambiándonos a nosotros", dice Nicola, el álter ego del realizador).
La familia centra las vicisitudes de un grupo familiar de clase media desde principios del siglo XX hasta la década de 1980; en ambos casos, mientras el primer plano lo ocupan las peripecias de algunos individuos, la historia del país pesa, en un segundo plano pero indisimulada, sobre sus vidas. Lo mismo ocurre con El baile , La terraza , Mario, María y Mario , así como, en su etapa de guionista (y en colaboración con la implacable dupla Age-Scarpelli), con la inolvidable La marcha sobre Roma , de Dino Risi.
Pero está la otra travesía, la espacial, presente en El viaje del capitán Fracassa (una novela de Théophile Gautier reelaborada por Vincenzo Cerami y Silvia Scola, sobre la gira de unos comediantes) y en la impecable La noche de Varennes (el fallido intento de fuga de Luis XVI y su familia de París, mientras triunfa la Revolución Francesa), sin olvidar la temprana comedia ¿Lograrán nuestros héroes reencontrar al amigo misteriosamente desaparecido en África? , de 1968.
A propósito de esa etapa inicial de su producción, vale señalar que la impronta de la commedia se instalará en la estética de Scola -como también en la de varios de sus colegas coetáneos- para impregnar la mayoría de sus tramas, incluso algunas que se precipitan en la tragedia, como Celos estilo italiano (cuyo título original imitaba irónicamente, en 1970, el estilo de los titulares de los diarios sensacionalistas: "Drama de celos: todos los detalles en la sección Policiales"), con aquel trío irrepetible que formaron MarcelloMastroianni, Monica Vitti y Giancarlo Giannini.
En la dimensión opuesta al viaje, la apelación al "encierro" como recurso de concentración dejó un título clave de la cinematografía italiana: Un día muy particular , exaltado como impecable pieza dramática por aquel maestro de la narrativa peninsular que fue Alberto Moravia en un artículo de L'Espresso de 1977. Mientras un ama de casa y un homosexual se descubren accidentalmente en un condominio que ha quedado desierto, toda la ciudad aclama, en la célebre jornada de julio de 1938, la visita de Hitler a Roma y el encuentro del Führer con Mussolini. Un verdadero hallazgo, que en Estados Unidos se alzó con el Golden Globe al mejor film extranjero (la misma distinción obtuvo en Francia con el César, sin olvidar la nominación para la Palma de Oro que mereció en el Festival de Cannes).
En La cena , ya en una etapa avanzada de su trayectoria (1999), Scola revisa, también, fragmentos de vida que se concentran en el espacio único de un restaurante, ámbito emblemático de los rituales urbanos romanos, durante dos horas.
El restaurante de Flora es una suerte de templo convocante en el sentido de que, con agudeza, allí se congregan figuras de cierta heterogeneidad social, dentro de la complejidad propia de una clase media de rango extendido; se exhiben diversidades sociales y antropológicas, así como una caracterología tan variada como las relaciones y conflictos interpersonales que se desatan en cada una de las mesas.
Con semejante profusión de asuntos y registros, esa vasta producción no podía esquivar el eclecticismo, y en esa condición tal vez resida parte de su fuerza y de su vigencia; es así como se producen saltos sorprendentes en la impronta estética del cineasta: ¿cómo conciliar la aspereza cruelmente grotesca de Feos, sucios y malos con el arrebato melodramático, no exento de cierto halo romántico, de Pasión de amor ?
Sin embargo, hay, en toda la filmografía de Scola, una coherencia interna, una suerte de "humanismo crítico" que va un paso más allá del que ejercitó, antes que él, Vittorio De Sica: una especie de "recóndita armonía" -por apelar a un tópico pucciniano- en la que él mismo se reconoce y que, en definitiva, consagra la continuidad estilística de un autor.

PARA USAR LA EXPRESIÓN "OBRA MAESTRA"
Por Tullio Kezich y Alessandra Levantesi, LA NACION


"Nadie es un gran hombre para su mucamo", se dice desde tiempos de Napoleón. Análogamente se podría afirmar que ningún film, en el momento en que aparece, es una obra maestra para el crítico cinematográfico. Incluso cuando un título es recibido con una justa consideración desde el primer momento, como ocurrió en 1977 con Un día muy particular ; aun en casos así es necesario darles a los clásicos un tiempo para que se revelen como tales. Sólo hoy, cuando gracias a las sofisticadas manipulaciones tecnológicas de la restauración la obra vuelve a resplandecer en la plenitud de su preciosismo de imagen y sonido, se puede usar con tranquilidad la comprometedora expresión "obra maestra". [...]
Después de haberse cruzado casualmente en ese condominio convertido en una suerte de tierra de nadie, desde el momento en que sus habitantes han salido corriendo a festejar y vitorear al dictador alemán, los dos personajes (el ama de casa Antonietta y Gabriele, ex animador radial de la EIAR -la primitiva Rai-, expulsado por homosexual) intercambian frases e inesperadas confidencias, descubren consonancias y disonancias de sus respectivos caracteres y de sus elecciones de vida; llegan a pelearse, movidos por una furia recíproca, y cuando están casi a punto de odiarse, terminan haciendo el amor. Al borde del abismo en el que Europa y el mundo entero están por precipitarse, asistimos a la efímera identificación recíproca de dos almas perdidas. [...]
Visitando o revisitando Un día muy particular , no es ciertamente superfluo el hecho de que el pequeño Ettore Scola, uniformado como ballila [milicias infantiles fascistas], haya visto con sus propios ojos a Hitler en el palco. O enterarse de que Carlo Ponti, siempre atento a la necesidad de conseguir buenos roles para su mujer Sophia, aceptó, sin vacilaciones, producir el film. O recordar cómo el iluminador Pasqualino De Santis, para no desentonar con las imágenes documentales en blanco y negro del prólogo, llegó a la solución de plasmar una textura fotográfica especial, tenue, casi descolorida. O que fue el propio Mastroianni quien sugirió el motivo de la rumba "Aranci!", recuerdo de bailantitas familiares frecuentadas de joven. O que el maestro Armando Trovajoli,a requerimiento del director, en media hora y en un pianito vertical cualquiera, improvisó la genial combinación de la rumba con el himno de las SA, que golpea al corazón en el final del film. La peculiaridad del gran cine reside justamente en esta posibilidad de englobar (mientras la obra se plasma bajo el signo dominante de la dirección) las experiencias, los sentimientos, las fantasías y los sueños de quienes participan de esa creación.
De Incontrarsi e dirsi addio nella Roma del '38 . Edizioni Lindau. Associazione Philip Morris, Progetto Cinema.

UNA MIRADA SOBRE LA FERIA DEL LIBRO

LA GACETA, Tucumán, por Irene Benito para LA GACETA - Buenos Aires, 30Abr11
Se siguen anteponiendo las necesidades mercantiles de las -grandes- editoriales a las apetencias de escritores y lectores. Donde mandan las ventas todo lo demás es anecdótico y lo mismo da que suceda o no (que la gente lea realmente, que un autor desconocido consiga firmar algún ejemplar).


Donde hay pantallas hay gente: esta es la paradoja constante de una Feria del Libro, todavía regida por el modelo de negocio del papel. Un acontecimiento masivo e inexpugnable en el que algunos ven síntomas de buena salud en la industria editorial y otros advierten una preocupante lentitud para adaptar el comercio de libros al entorno digital.
Es una Feria con un millón de ofertas previsibles (Yo, la autobiografía con título narcisista de Ricky Martin) y algunas novedades ambiciosas (la justificada reedición de la obra borgeana en cuatro tomos). Una Feria colonizada por éxitos falaces cuyos márgenes garantizan los mejores hallazgos: en el stand de Tucumán, por ejemplo, unas Lecciones preliminares de Filosofía esperan al lector deslumbrado con la versión "fotocopia" de la obra de Manuel García Morente.
Salvo por las editoriales especializadas y sus contadas rarezas, los 45.500 metros cuadrados de muestra ofrecen casi lo mismo que las mesas y anaqueles de las librerías bien provistas de cualquier ciudad del país. Pero es lo que hay: un espacio de exposición especial para volúmenes que ya gozan de un lugar privilegiado en el mercado con peores condiciones de pago que las corrientes (la excusa del supuesto descuento de Feria autoriza a buena parte de las empresas a prescindir de los planes en cuotas sin intereses).
Las ventas mandan pero escasean los vendedores con conocimiento amplio del universo editorial. En general, la política de los sellos es resolver la atención al público con jóvenes -promotores- capaces de aguantar las fatigas feriales aunque no necesariamente cultivados en el oficio de vender libros.

El asesoramiento disponible no ayuda a encontrar títulos escurridizos (Argentina: años de alambradas culturales, de Julio Cortázar, y Neuromante, de William Gibson, por mencionar dos de los buscados) ni orienta en la narrativa foránea menos divulgada, donde la exposición minúscula de la obra de autores extranjeros (incluso de figuras de las letras castellanas como Juan Marsé y Ana María Matute, respectivos ganadores del Premio Cervantes en 2008 y 2010) pone en entredicho el carácter internacional de la muestra.
La Feria es una locura de 20 días de duración. En esa vertiginosa obnubilación, cada cual hace lo que debe o puede mientras pasan inadvertidos la mayoría de los creadores que transitan por allí y se olvida, por ejemplo, de que Ernesto Sabato cumplirá 100 años este 24 de junio; o que el 25 de abril hizo un siglo de la muerte de Emilio Salgari. Y tanto libro apilado, apelotonado y apelmazado convoca cada vez menos a una audiencia dispuesta a hacer cola en los espacios interactivos con el afán de llevarse una somera impresión de las prestaciones de las tabletas electrónicas.
¿Qué quedará de esta Feria si el libro digital desplaza al papel tal y como anuncia la tendencia? El programa de presentaciones de títulos, conferencias y diálogos con creadores sin duda sobrevivirá. Contenido el comercio en los territorios intangibles de la red, habrá más lugar para el encuentro entre autor y lector. Si aquello sucede, las pantallas serán paradójicamente la causa de la recuperación de una cantidad infinita de libros hoy descartados por la lógica cerril del best seller.
© LA GACETA

jueves, 5 de mayo de 2011

BEATRIZ DE MOURA, LA DUEÑA DE TUSQUETS, LA CÉLEBRE EDITORA QUE DESNUDA LA INTIMIDAD DE LOS ESCRITORES

LA NACIÓN, Alejandra Rey, LA NACION, Buenos Aires, 05May11
Tuvo trato directo con Vargas Llosa y Kundera.- Beatriz De Moura fue declarada Huésped de Honor de la ciudad; habla de todos sin concesiones y humor. / Eduardo Carreras / AFV


Hay pocas cosas más mezquinas que los datos fríos de una biografía, pero nunca fue más avaro que en este caso. Es que Beatriz de Moura, creadora, dueña y editora de Editorial Tusquets, no se merece que todo comience con una circunstancial fecha de nacimiento y datos de su niñez, sino con lo otro, con eso que dice y con lo que reímos a carcajadas. Por ejemplo:

-Marguerite Duras era fea como un sapo y muy antipática.

-Adolfo Bioy Casares, un machista.

-Emile Cioran [el autor de En las cimas de la desesperación] era casi un muerto de hambre que escribía libros con mucho humor.
-Mario Vargas Llosa vivía obsesionado con la raya de los pantalones, y su mujer de entonces, la famosa tía Julia, era una mandona que lo miraba planchar.

La entrevista se realizó en el coqueto bar del hotel Alvear, donde Beatriz, nacida en Río de Janeiro, en 1939, radicada en España, adora sentarse. Es una mujer muy linda, elegante, de risa fácil, conmovedora por todo lo que sabe y detallista para el relato, que le sale con mucha facilidad.
Durante una hora ella hablará de todo y habrá que hacer pausas para secarse los ojos de lágrimas de tanto reír. Porque Beatriz, que sabe mucho de la vida íntima de algunos escritores, cuenta anécdotas desopilantes. La editora viajó a Buenos Aires para participar de la 37a. Feria del Libro.

-La declararon huésped de honor de la ciudad de Buenos Aires.
-Sí. Fue un lindo homenaje, especialmente porque para mí no hay corte cuando vengo de Barcelona para acá; es como más de lo mismo, son ciudades similares. Y a mí me encanta estar en Recoleta, porque acá conocí a todo ese grupo de escritores, como Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo, Pepe Bianco...

-¿Se juntaban a charlar?
-Más bien acompañábamos a Bioy a La Biela a que comiera su bife, o el revuelto gramajo, las comidas que más le gustaban y que matarían a cualquiera antes de los 30 años. El decía que se sentía mejor en Madrid que en Barcelona, porque había más bife.

-¿Cómo era el trato de Bioy?
-El sabía a quién tenía que seducir y a quién no, y siempre nos trataba con una distancia aristocrática. Era machista y tenía una enorme incapacidad para comunicarse naturalmente con las mujeres.

-¿Y con Silvina cómo era?
-Muy cariñoso, tenían mucho humor juntos, con ella se reía mucho. Pero ya ves, con estas contradicciones, por un lado, un seductor nato, por el otro, la incapacidad de comunicarse naturalmente con las mujeres y, por último, eso de comportarse como un hijo, como un hermano de Silvina.

-¿Coincidió con Borges alguna vez?
-Sí, estaba con mi marido. Lo curioso que Borges, que ya estaba ciego, llegó solo y se pusieron a hablar entre ellos, con Bioy. Creo que a nosotros no nos vieron directamente. La que se puso mal fue Silvina, se hundió en un silencio profundo.

-¿Y por qué cree que es?

-Porque creo que Silvina pensaba que Borges no lo trataba a Bioy como se merecía.

-¿Por qué la editorial se llama Tusquets?

-Porque era el apellido de mi primer marido. En realidad, primero fuimos pareja viviendo juntos, en plena era franquista. Y si no te casabas, casi que te delataban; los porteros no te sacaban la basura ni te limpiaban la escalera. De modo que nos casamos. Decidimos no tener hijos, luego nos separamos y me he vuelto a casar, pero seguimos siendo muy amigos.

-Me imagino que por la época usted debe de haber pertenecido al Partido Comunista.
-Sí, pero sin carnet. En mi juventud yo estudiaba en Ginebra y tenía un 600. Entonces me daban una dirección, yo dejaba el auto, me lo llenaban del diario Mundo Obrero y, como tenía pasaporte diplomático (mi padre lo era), pasaba la frontera y nadie me paraba.

-¿También contrabandeaba armas para la resistencia?

-No... Bueno, supongo que no [carcajadas].

-¿Cuáles fueron los primeros grandes éxitos de Tusquets?

-Milan Kundera, a quien yo traduje del francés personalmente, y Marguerite Duras.

-¿Cómo era ella?
-Fea como un sapo. La pobre estaba devastada. Era una vieja dura y antipática. Jeanne Moreau, que puso la voz en la película El amante de la China del Norte , siempre decía: "Y pensar que hablé para ese sapo". Después, la Duras tuvo un amante, Jean Andrea, que fue quien la llevó a la bebida y que vivía en una buhardilla de París pagada por ella. La misma a la que fue a vivir años más tarde Enrique Vila-Matas.

-Un París muy concurrido, ¿no?
-Sí, allí vivía Gabriel García Márquez, para nosotros Gabo, que decía que escribía, y un día llegó su amigo Mario, que no era otro que Vargas Llosa, con Julia, su mujer, que era su tía. Recuerdo que eran tan pobres que colgaba un cable desde la lamparita para planchar la raya del pantalón.

-¿Cómo era Julia?
-Muy mandona, guapetona, inteligente, pero mandona. Y allí llegó Patricia, la sobrina de los dos, y supongo que se enamoraron y ya. Debe de haber sido un escándalo, me imagino.

-Usted habló de Cioran...

-Sí, una vez le dije: "A mí sus libros me hacen reír mucho" y él me contestó: "¡Por fin alguien que se ríe con mis libros!". El era un apátrida, que vivía en una buhardilla infame, porque sus libros no se vendían, y si lo invitabas a comer, lo hacía con fruición.

-En cuanto a la literatura argentina y española...
-Nunca se tocaron. Lo hispano no cruza el Atlántico, ni siquiera se mezcla en el continente. Lo que es una verdadera lástima.