sábado, 30 de abril de 2011

MCEWAN, CORROSIVO Y ECOLÓGICO

LA NACIÓN, ADNCultura, 29Abr11
El escritor británico habla de Solar, su novela sobre el cambio climático, y de su escepticismo acerca de la condición humana
Por Jesús Ruiz Mantilla
El País
Fitzroy Square es una plaza londinense de aire literario. No por su situación o la discreta y elegante belleza dieciochesca de su trazado, sino por sus ilustres vecinos. Allí moraron Virginia Woolf y George Bernard Shaw. Allí vive hoy Ian McEwan, protegido, en mitad del céntrico barrio donde ya hizo historia el grupo de Bloomsbury, de los impactos que va causando por el mundo la publicación de Solar (Anagrama).
Si en sus dos novelas anteriores McEwan abordó con éxito el siglo XX, ahora se ocupa de los traumas del siglo XXI, con el cambio climático y el estado de ánimo derretido de su protagonista. Michael Beard es uno de los que están llamados a ser personajes emblemáticos en la obra de este escritor inglés polémico, agitador e incómodo.



Ha construido ahora un científico derrotado, cínico y amoral, amante empedernido de todo lo que se le pone a tiro y depredador de ideas ajenas. A través de él, McEwan se deja de buenismos y entra de lleno -en tono de sátira- en los aspectos más puntillosos de este apocalipsis más real que bíblico, más posible que amenazante, al que todos nos enfrentamos sin remisión.
No son las buenas intenciones ni los santos quienes nos salvarán de la quema final, sino el egoísmo y las contrapartidas que las industrias y los países desarrollados puedan ver al negocio de las energías renovables y otras salidas jugosas. Las advertencias de los científicos han servido para la hora del gran mejunje final. Da lo mismo de dónde venga la solución. El caso es que nos salvemos, cree McEwan.

- Leyendo su libro, uno se da cuenta de que el apocalipsis es un tema inacabable para el arte, como el amor y la muerte.
-Existe una noción muy poderosa en la historia de la cultura: la noción del fin. Tendemos a pensar que vivimos el fin de los tiempos por el simple hecho de acomodar esa percepción a nuestra propia muerte. Una manera de reconciliar nuestro destino individual con el del mundo. Para mucha gente, sobre todo para quienes tienen fuertes creencias religiosas, la idea de morir en medio de nada y que todo continúe es intolerable.

-No lo pueden soportar.

-No tiene sentido. Existe un verdadero solipsismo en la religión, una tentación de creer que el mundo sólo se circunscribe a ti, que Dios lo creó para ti, creó la Tierra y el Sol para ti, que sólo se preocupa por ti y que cambiará de idea según te convenga. Pero aquella concepción del apocalipsis era religiosa. La de hoy es científica. Ése es el problema. Porque éste parece tener todo el sentido. Parece que va en serio. Hubo ya en el siglo XX alguno que tenía sentido: la amenaza nuclear. Todavía lo tiene. Fue copado por los religiosos también.

-Aunque era tremendamente humano.
-Sí, pero los ultras religiosos de Estados Unidos en los años cincuenta y sesenta vieron la oportunidad de dar sentido a sus delirios interpretativos de la Biblia. Un fuego que derritiera todo y destruyera la Tierra en un día, eso era el apocalipsis nuclear. Pero lo de ahora cambia en un amplio sentido. Tenemos un fuerte temor por lo que pueda ocurrirle al planeta, pero sabemos que esta vez es responsabilidad nuestra y somos conscientes de eso. No es un castigo divino y debemos arreglarnos nosotros mismos.

-¿Cómo?
-No es que esperemos un cataclismo natural con todas sus consecuencias, pero sí uno de la civilización como tal.

-¿Pero no predican todos los apocalipsis el fin de las civilizaciones incluido en el precio del fin del mundo?
-Sí, y es lo que más se teme porque, por más que envenenemos la Tierra y se presente lo peor del cambio climático, pasarán millones de años hasta que se concrete la desaparición del planeta. Peligra más la civilización.

-El caso es que resulta un tema recurrente de nuevo en la creación artística desde hace unos cinco años. Pero usted lo trata con sentido del humor. Como una sátira. ¿Es para reírse?
-¿La era Bush traumatizó mucho los ánimos? Bueno, ahora tenemos la era Obama y casi nada ha cambiado. El camino es larguísimo y va a requerir muchos esfuerzos colectivos. ¿Tendremos éxito? No lo sé.

-El humor se agradece en estos asuntos.
-Me alegro de que así sea.

-No me he muerto de risa leyendo la novela, pero hay en ella un patetismo que a veces se tornaba gracioso para mí.
-Como en La divina comedia o en La comedia humana , ésta es la lucha del ser humano frente a un problema desconocido o nuevo. No acertamos mucho al afrontarlo. Cada vez que ocurre algo, tiene un elemento bíblico. Pero existe un factor positivo. Y hará que la virtud y la necesidad se alíen. Necesitamos hallar nuevas fuentes y modos de energía. En eso, el punto de vista chino es curioso. En Copenhague los chinos no querían límites en las emisiones de gases, pero ahora han cambiado. ¿Por qué? Porque han levantado una gran industria de energías alternativas y les conviene.

-De nuevo los principios de Adam Smith. ¿El egoísmo nos beneficiará a todos?
-En algunas circunstancias parece que sí. No por virtud, es que merece la pena.

-Es lógica, no utopía.
-Sí, pero eso se vuelve en contra también. Todavía no somos capaces de ver más allá de nuestros entornos. Como hemos tenido dos inviernos consecutivos muy fríos, la gente se relaja y tiende a desconfiar del calentamiento. Otra ventaja es la posición de algunos en Estados Unidos sobre la seguridad nuclear. Como la necesitan, ya que consumen muchísima energía y deben comprarla fuera, últimamente hay sectores que defienden como un derecho la posibilidad de crear la propia por razones estrictamente económicas.

-Negocios...

-Empleo, riqueza, negocio, todo eso será más útil para luchar contra el cambio climático que la bondad. Da igual las razones por las que lo hagamos, la cosa es que se logre.

-Entremos en la literatura. Para esta novela se ha vuelto a concentrar en la creación de personajes poderosos. El protagonista aúna el apocalipsis interior con el exterior. Toda una metáfora de los derrumbes. ¿Qué hay de usted ahí dentro?
-Me identifico con él en su visión del cambio climático. Lo que hablábamos de la virtud y la necesidad. Y ya, básicamente eso.

-No, no. Tiene que haber algo más. En el lado oscuro.
-Bueno, su escepticismo sobre la aceptación de la posmodernidad; lo sacan de quicio todos aquellos que relativizan los valores.

-Para él todo resulta relativo salvo si se trata de sí mismo y su ego.
-En eso es absolutista. También comparto su respeto por Einstein, esa visión de que debe de haber explicaciones más sencillas en el mundo y no tanta multiplicidad de ángulos. Hay cosas de su pensamiento que comparto, pero en lo referente a su personalidad, casi nada. No tiene hijos y probablemente los hijos sean lo más importante que yo he tenido en la vida. No me interesa la comida basura. Me he casado dos veces, no cinco...

-Ya, pero esa obsesión de Michael Beard acerca de que la especie humana no tiene remedio, ¿usted la comparte?
-Es lo que hay. Con lo que debemos contar. Y no va a mejorar.

-Para beneficio de la literatura y los escritores.

-Bueno, la peor inclinación de los políticos es pensar que pueden regenerar al ser humano y su naturaleza. Es un error que han cometido sin cesar, una y otra vez, en la Unión Soviética, en Camboya; los nazis... Esa idea de que puedes crear un hombre nuevo, amoldarlo. Es una visión utópica horripilante que ha dado lugar a las mayores atrocidades.

-Todavía.

-Así es. De manera que los escritores debemos aceptar que la condición humana es así. Pero los sistemas, las sociedades, deben establecer los marcos para mejorar, nada más. Evitar el embrutecimiento porque la verdad es que en circunstancias límite, en tiempos de conflicto y guerra, hasta la gente aparentemente razonable es capaz de cometer crímenes, robos, para sobrevivir. Pero yo creo que el lector acaba sintiendo afecto hacia Beard. No es malo. Tiene vicios que compartimos: el sexo y la comida, a todos nos gustan; el éxito.

-Bueno, no sé si en ese grado: cinco esposas y once amantes.
-Las once amantes son sólo en su último matrimonio.

-Me preguntaba también si cuando usted estuvo cerca del Polo Norte se sintió tan miserable y hundido.

-No, la verdad es que no. Lo disfruté bastante.

-¿Lo inspiró?
-Bueno, basé muchas escenas de esta novela en las sensaciones que me produjo aquel viaje. No es una memoria ni nada parecido. Hay legiones de artistas que hacen lo mismo. Mucha gente me echa en cara que me disgustan los creadores que utilizan el cambio climático como motor de su trabajo, se ha escrito mucho de eso.

-¿De verdad?
-Así es, pero no me disgustan en absoluto. No soy como Michael Beard, pero sí tengo derecho a utilizar mis propias experiencias.

-Bueno, es que parece que se ha abierto la veda contra usted en los medios de comunicación. Empezando por aquellas acusaciones de plagio sobre Expiación con las memorias de una mujer que trabajó en un hospital durante la guerra. ¿Dónde están los límites al utilizar las lecturas de otros textos?
-Lo interesante de aquello fue el apoyo a esa acusación por parte de otros escritores que hacen lo mismo, como Thomas Pynchon. ¿Quién está libre de eso, de beber en otras lecturas? Otra cosa es transcribir pasajes. Si escribes una novela histórica o, como en este caso, una novela en la que se describían procedimientos médicos, una de dos: te los inventas -lo que es de locos- o acudes a memorias de la época, en las que encuentras las medicinas y los tratamientos que se usaban. Eran los años cuarenta. Leí aquellas memorias y las utilicé, pero mencioné a su autora en cada acto público, la reivindiqué; cuando murió hablé en la radio sobre ella. Mis únicos remordimientos son no haberle escrito para contarle que había utilizado sus memorias para mi libro y no haberle mandado una copia de la novela. Si le hubiera escrito una carta con mi reconocimiento a su trabajo puede que nada de aquello hubiese saltado, pero no lo hice. En fin, tenemos una prensa que muere por encontrar acusaciones de plagio, es lo que más le gusta.

-¿Qué ha sido de aquella idea suya de escribir su autobiografía?

-Primero quería, luego no.

-¿Qué pasó con aquel hermano suyo aparecido con los años, de quien no sabía nada?
-Ahí tiene una novela.

-Parecida a Príncipe y mendigo.
-Bueno, él escribió un libro y yo le hice el prólogo. Se titula Complete Surrender y está bien. Cuenta toda su historia. La vida de un chico criado por una familia pobre que lo trataba muy bien; cómo dejó los estudios y comenzó a trabajar de albañil y con el tiempo descubrió su conexión conmigo. Quizás algún día yo me decida a escribir una novela sobre aquello...

-Alguna vez ha contado que la forma de hablar de su madre los convirtió en escritor. ¿Cómo era?
-Se sentía insegura con su manera de hablar. Nerviosa, tensa. No era una persona muy culta. Mi padre, militar, al convertirse en oficial, cambió su círculo de relaciones sociales y ella tuvo que acceder a un mundo donde las líneas de clase están muy marcadas y diferenciadas. Los oficiales pertenecen a las clases medias altas, y los soldados, a las bajas. Muy pocos atraviesan la línea de una a otra parte. Mi madre sintió entonces que, por su forma de hablar, quienes la rodeaban notarían que no era de los suyos.

-En Inglaterra, la manera de hablar, los acentos definen a las clases sociales.
-Desde luego, entonces eso estaba clarísimo, quizás ahora no tanto. El caso es que ella nunca más se volvió a sentir segura con su manera de hablar; sentía que no lo hacía de manera apropiada y sus intentos por remediar esa situación eran bastante cómicos. A mí me influyó aquello en mi adolescencia. Cuando era pequeño hablaba muy parecido a ella; en la medida en que fui creciendo, me di cuenta de esas pequeñas trampas que nos provoca el lenguaje y eso me convirtió en alguien muy consciente de la importancia de las palabras. Me fijaba en si las cosas que escribía expresaban exactamente lo que pensaba. Entonces ya leía mucho y observaba que los escritores manejaban y gobernaban el lenguaje. Fue el momento en el que de alguna forma tomé la decisión de mejorar mi dominio de la lengua. Es algo quizás inconsciente, pero debes elegir entre manejarte en tu vida con un vocabulario de entre casa y una gramática básica y palabras que pronuncias con dificultad o ir más allá. Ése es un viaje que muchos escritores en lengua inglesa hemos hecho. Aquellos que hemos gozado de más educación que la que tuvieron nuestros padres y no nos hemos visto alienados por nuestros orígenes.

-¿Hablaba más con su madre que con su padre? Creo que su literatura es más comprensiva con las mujeres que con los hombres. Es menos cruel con ellas.
-Algunas mujeres opinan lo contrario, pero yo también creo lo mismo que usted. Aunque trato de ser equilibrado con hombres y con mujeres. Emocionalmente, yo estaba más cerca de mi madre que de mi padre. No hablábamos mucho, la verdad. En los años cincuenta los padres no hablaban con los hijos. Los querían, los cuidaban, pero hablar...

-De algo hablarían.
-De qué había para cenar, de lavarse, del cuidado. Fue en los años sesenta cuando todo cambió.

-Ése es el momento de Chesil Beach , su novela anterior. El prólogo de la liberación emocional, sexual.
-Cuando yo crié a mis hijos todo era diferente; me involucraba en todo cada día de sus vidas, profundamente; los llevaba al colegio y los iba a buscar; pasaba noches en vela por ellos.

-Los padres y las madres de hoy son ambas cosas a la vez: padre, madre y viceversa.
-Hoy a un chico de ocho años se lo escucha. Antes a nadie le importaba lo que pensaran. Recuerdo que una vez, cuando tenía once años, viajé en avión hacia Inglaterra de regreso del norte de África y un hombre que iba a mi lado, con quien mantuve una conversación, me preguntó: "¿Crees en Dios?" Me pareció alucinante. Nadie me lo había preguntado antes.

-Ni siquiera usted mismo, a lo mejor.
-No recuerdo. Pero el hecho de que recuerde que alguien me lo ha preguntado demuestra el impacto que me produjo aquello. También me acuerdo de una conversación con mi madre. Yo debía de tener cinco años. Me iba a acostar y me estaba lavando los dientes. Entonces le dije: "La pasta de dientes debe de ser venenosa". Y ella me preguntó: "¿Por qué dices eso?". Yo respondí: "Porque todo el mundo la escupe". Y se rio. Ahí terminó la cosa. Pero el hecho de que me preguntara por qué fue impactante.

-¿Se sentía protector hacia su madre?
-Bueno, más tarde sí. Era bastante tímida. Temía a mi padre porque, aunque él era amable, también era dominante. Yo sentía, en ese espacio raro de los hijos únicos, que todo era un triángulo; nada que ver cuando tienes hermanos: entonces se establece una relación de unos contra otros... Sentía que mi madre y yo debíamos ocultar cosas que no interesaban a mi padre, cosas con las que se mostraba impaciente, de las que no quería ni enterarse; en fin, ahorrarle preocupaciones.

-¿Ha vuelto a dar sus novelas a escritores para leer o su experiencia con Philip Roth fue lo suficientemente traumática como para no volverlo a hacer? ¿Qué fue lo que pasó con él?
-Les doy mis novelas a algunas personas pero no a novelistas. Solar se la di a un científico y a un periodista divulgador de ciencia. La anécdota con Roth fue fantástica en algún sentido. Se tomó tiempo para leer mi novela. Ya el hecho de que una leyenda como él se tomara la molestia de leer mi trabajo, esparciera la obra por el suelo con sus notas y me diera su opinión fue algo grande. El caso es que él me recomendaba convencido cambios a los que yo me resistía. Era una fuerza de la naturaleza, me podía aturdir, pero yo no podía aceptar los cambios porque si lo hubiera hecho, el texto se habría convertido en una novela de Roth, no mía. Pero guardo un recuerdo grato de aquella experiencia.

-¿Cree que los escritores anglosajones están demasiado cerrados en su mundo y no miran a la creación en otras lenguas?
-Creo que eso es injusto. En mi caso, siempre he mirado a otras literaturas que me han influido. Empezando por los rusos del siglo XIX y siguiendo por Kafka, Thomas Mann, Camus, Borges, Cortázar, Vargas Llosa o los escritores hebreos... Creo que hoy, en la gran tradición europea, hay un muro difícil de traspasar: el de la novela existencialista, que sencillamente me aburre y me hace sentir impaciente. Esas novelas en las que existe una ciudad sin nombre a la que llega un forastero que espera en un hotel alguna llamada sin motivaciones..., ¡ay, no! El mundo es demasiado rico, variado e interesante como para despreciarlo. El lector busca los olores de calles concretas, y quienes me daban esto eran los novelistas contemporáneos estadounidenses: Bellow en Chicago, Roth en Newark, Updike, Toni Morrison, mientras que muchos europeos pensaban que aquello era periodismo. Hoy todo está cambiando y existe una gran variedad. Lo que le he contado es un poco caricaturesco, pero ha existido. Por el momento me limito a leer a mis amigos y a los muertos.

-¿Sigue viajando compulsivamente, como cuando era un hippie a quien le gustaba perderse en países exóticos?

-Fui hippie unos meses, pero no iba conmigo. No podía deshacerme de mi ética del trabajo. Después de haber estado en Afganistán tomando drogas y escuchando rock, me aburrí. Añoraba el trabajo, los cielos grises, el clima fresco, qué maravilla. Aun así, viajar ha sido importante en mi vida, aunque ahora viajo para promocionar mis libros. La última vez di una vuelta al mundo alternando el placer de conocer sitios con algunos encuentros literarios en los que participaba. Fui a la India por primera vez en mi vida, luego a Nueva Zelanda, a Australia, Tasmania... Combinamos las visitas a amigos y los eventos con el placer de perdernos en sitios solitarios.

-A eso lo llamo yo ser un escritor global.
-A lo grande. Me gusta encontrar lectores ligados a mi trabajo en lugares tan dispares. Eso es muy sano para el ánimo.

-Y ese McEwan salvaje al que tantos se referían, el famoso "McAbre", aquel que salía a atacar al príncipe Carlos cuando se metía con la arquitectura contemporánea y se entregaba a contar historias turbias, ¿dónde quedó?

-De vez en cuando me meto en líos con la prensa, pero ya estoy cansado de que se me cite sacándome de contexto, se me malinterprete y todo se desquicie. Me quita energías y nada es satisfactorio. Los periodistas citan lo que les conviene; si hago algún comentario sobre el islam, enseguida agarran lo que les interesa porque en el fondo lo que echan de menos es una buena fatwa , que nos ataquen por la calle y que nos maten para luego levantar indignación en nuestros funerales. No es que yo no mantenga posiciones fuertes sobre las cosas, es que me canso de cómo se usan luego.

© El País
FAMOSO Y BRILLANTE

Ian McEwan (Aldershot, Hampshire, 1948) es uno de los escritores británicos más reconocidos internacionalmente. Alumno de Michael Bradbury en la Universidad de East Anglia, comenzó su carrera literaria con Primer amor, últimos ritos . Pero el reconocimiento le llegó con la que los críticos calificaron como su primera obra maestra: Amor perdurable .
A partir de ahí consiguió premios y polémicas, como la del Booker y su libro Ámsterdam , que originó adhesiones y rechazo en partes iguales. No ha sido el caso de sus últimas novelas: Expiación , que fue llevada brillantemente al cine por Joe Wright, y Chesil Beach , ambas muy aplaudidas. Con Solar , McEwan se adentra en forma de sátira en una de las cuestiones clave de este siglo: el cambio climático. Sábado , El placer del viajero , Niños en el tiempo y Los perros negros son otros de los libros de este importante autor de la actualidad.

domingo, 24 de abril de 2011

UNA FLOR DE MÁS DE DOS METROS ES LA SENSACIÓN EN SUIZA

LA NACIÓN, BUENOS Aires, 23Abr11
Un ejemplar de "Amorphophallus titanium" proveniente de Indonesia causa furor en el jardín botánico de Basilea; huele a carne podrida para atraer insectos que luego la polinizan.


GINEBRA (AFP).- Un ejemplar de "Amorphophallus titanium", también conocido como "falo titánico" y considerada como una de las flores más grandes del mundo, eclosionó en la madrugada de hoy en el jardín botánico de Basilea, en Suiza.
La flor se compone de un pistilo amarillo de cerca de dos metros y de una corona de color púrpura, constataron los especialistas en floricultura que siguieron el proceso de eclosión de la flor, que comenzó anoche.Esta planta tropical crece habitualmente en la jungla de Sumatra, en Indonesia, y mide generalmente entre 1,5 y 3 metros, según el jardín botánico de Basilea, adonde se acercaron numerosas personas para presenciar este raro acontecimiento.

Otra de las peculiares características de la "Amorphophallus titanum" es el aroma a carne podrida que desprende la flor una vez abierta para atraer a los insectos que la polinizan y que aumenta en nueve grados la temperatura de su pistilo, para incrementar ese efecto.Además, para poder alcanzar su primera floración, este tubérculo debe pesar alrededor de 20 kilos. La planta que ahora ha florecido en Suiza tardó 17 años en lograr ese peso.
Una vez abierta, la flor se marchita en pocos días, a veces incluso en una sola noche, según los botánicos suizos. La planta, no obstante, no muere y normalmente vuelve a florecer al cabo de tres años.
Esta planta, que aprecia los ambientes húmedos y temperaturas de entre 23 a 33 grados, está amenazada de extinción, según los científicos. Sólo existen 134 ejemplares en los jardines botánicos de todo el mundo, la mayoría en Estados Unidos (78).

viernes, 22 de abril de 2011

FRANCIA INSCRIBE LAS CORRIDAS DE TOROS EN SU LISTA DE PATRIMONIO CULTURAL

La Vanguardi, Barcelona, 22Abr11 - 16:51 hora española.
Esta decisión convierte al país en el primero en inlcuir la tauromaquia en un inventario de ese tipo


París. (EFE).- Francia inscribió hoy las corridas de toros en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial, informó el Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas (ONCT), según el cual con esa decisión se convierte en el primer país que incluye la tauromaquia en un inventario de ese tipo.
Una comisión reunida por el Ministerio de Cultura aceptó la solicitud enviada por el ONCT, basada en los requisitos de la UNESCO, y su aprobación "constituye el reconocimiento institucional del valor cultural de la tauromaquia", según un comunicado del Observatorio.
Esta inscripción, tal y como destaca la nota, corrobora en términos científicos y culturales la legislación gala que desde hace tiempo legaliza las corridas en las regiones donde existe una tradición local ininterrumpida, y consagra la excepción cultural que conduce a la ley a descartar su prohibición en esas zonas.
El expediente presentado por el ONCT destacaba que las corridas "reflejan la sensibilidad específica de cada uno de los pueblos y comunidades que la comparten, que pertenecen a las artes del espectáculo y que constituyen el núcleo de numerosas fiestas locales". El Observatorio señalaba también que "en su organización y desarrollo la Fiesta está basada en el respeto que los ganaderos, toreros y aficionados sienten por el toro durante su lidia y su cría", y consideraba que la conservación de la riqueza ecológica de los espacios en los que habitan "está condicionada por la supervivencia de la corrida". Las corridas se introdujeron en Francia a partir del siglo XIX y permanecen vigentes en cuatro regiones del sur: Aquitania, Medios Pirineos, el Languedoc-Roussillon y en Provenza Alpes Costa Azul, en donde cada año se celebran festejos en 47 ciudades.
Esas regiones se benefician de una derogación legislativa al artículo del código penal que castiga todo acto de crueldad contra un animal, domesticado o en cautividad, que exceptúa las corridas de toros cuando "una tradición local ininterrumpida puede demostrarse".
NOTA DE CLAVE 88: adjuntamos un comentario de tantos en la Web: “De esta forma, Francia será una de las mejores embajadoras ante la Unesco de la declaración universal de la fiesta, mientras en España, para nuestra pena y nuestra vergüenza, continuamos perdidos en una maraña administrativa, sorteando todo tipo de trabas burocráticas como quien emprende una carrera de obstáculos cuya meta no se sabe muy bien dónde está. Vayan ensayando, bandas y charangas del planeta taurino, que a este paso, haciéndole justicia a los aficionados franceses, terminaremos haciendo el paseíllo al son de La Marsellesa.”

jueves, 21 de abril de 2011

MEDVEDEV, 'CAZADO' EN LA PISTA DE BAILE

Reuters | ELMUNDO.es | Moscú, 21Abr11, 21:26 hora española.
Dmitry Medvedev ha sido 'pillado' dándolo todo en plena pista de baile durante una celebración privada y el vídeo con sus contoneos al ritmo de 'American boy' (un 'hit' ruso de los 90 que habla -según The Times- de una chica que sueña con escapar a una vida mejor con un chico americano) se ha convertido en un éxito cibernético en Rusia.




Medvedev contonea torpemente las caderas junto a otros invitados a una fiesta en el vídeo de medio minuto que puede encontrarse con facilidad en Youtube.
"Parece como si Medvedev se hubiera tragado un palo", decía un comentario sobre el presidente ruso, a quien la publicación del vídeo -que acumula más de 1,2 millones de visitas- le ha pillado de camino a Hong Kong, "una ciudad del futuro", según apunta en su cuenta de Twitter.
A Medvedev se lo considera más liberal y pro-occidental que a su mentor y actual primer ministro Vladimir Putin, un ex oficial de la KGB que lo guió hasta el cargo en el 2008.
Putin, que se vio limitado para un tercer período como presidente después de su mandato entre el 2000 y 2008, todavía es considerado por muchos rusos como el hombre que lleva las riendas del país.
No ha descartado intentar volver al Kremlin para las elecciones de marzo del 2012 y ha dicho que decidirá junto a Medvedev cuál de los dos líderes será el candidato.

LA FERIA DEL LIBRO ARRANCÓ CON HOMENAJES A MARÍA ELENA WALSH Y DAVID VIÑAS

CLARÍN, BUENOS AIRES, 20Abr11 - 20:03 hora arfentina
Los autores, fallecidos este año, fueron recordados luego de la ceremonia oficial de apertura. Mañana disertará Vargas Llosa. También estarán Rosa Montero, Jorge Edwards y Wilbur Smith, entre otros.
La fiesta de los libros abrió otra vez sus puertas. Con la tradicional ceremonia oficial, alrededor de 1.500 expositores y una expectativa enorme por la disertación que realizará mañana el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.
Bajo el lema "Una ciudad abierta al mundo de los libros", la Feria ofrece su clásico menú de conferencias, debates y firma de ejemplares, aunque el foco estará puesto en los tributos a los recientemente fallecidos María Elena Walsh y David Viñas.


Como homenaje a la autora de "Manuelita la tortuga" y "El reino del revés", Sandra Mihanovich interpretó dos canciones suyas, mientras que el recuerdo del creador de "Literatura argentina y política" estuvo a cargo del psicoanalista Germán García.
Con un 20 por ciento de superficie adicional a la que disponía el año pasado, el tradicional evento literario reúne la cifra récord de 1.500 expositores provenientes de 42 países, además de la participación de 22 organismos nacionales, provinciales e instituciones oficiales y privadas.
Durante tres semanas -el cierre será el 9 de mayo- el espacio montado en La Rural funcionará como un lugar de encuentro entre autores, editores, libreros, distribuidores, educadores, bibliotecarios, científicos y los más de 1.200.000 de visitantes que pronostican los organizadores.
La ceremonia oficial estuvo a cargo del ministro de Educación, Alberto Sileoni, el secretario de Cultura, Jorge Coscia; y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
Por su parte, el jueves a las 18 será el turno de la esperada participación del Premio Nobel de Literatura, el peruano Vargas Llosa, quien en un principio iba a participar del acto de apertura pero finalmente brindará una conferencia magistral que dará inicio a las actividades culturales.

Entre los invitados que ya han asegurado su presencia figuran el sociólogo francés Francois Dubet, los españoles Juan José Millás, Adolfo García Ortega y Antonio Muñoz Molina, el alemán Diedrich Diederichsen, el chileno Jorge Edwards y el canadiense Louis-Philippe Hébert.
La máxima cita literaria será también sede de lanzamiento de Buenos Aires como Capital Mundial del Libro 2011, una distinción otorgada por la UNESCO cuya designación se concretará en la propia sede de la Feria el próximo sábado en coincidencia con el Día Mundial del Libro.
Una de las singularidades que presentará en esta ocasión la Feria es un segmento titulado Espacio de Lectura Digital, donde los visitantes podrán experimentar nuevos dispositivos de consumo literario (a tono con los debates actuales sobre las posibilidades del libro electrónico) y consultar algunos de los 15.000 títulos disponibles en castellano.
El espacio estará ubicado en el stand 632 del Pabellón Azul, donde los visitantes podrán experimentar en qué consiste un libro electrónico y cuáles son las distintas herramientas -tabletas, computadores portátiles, celulares inteligentes- que le permitirán al lector el acceso a este tipo de contenido.
También la Feria alojará al 6 Festival Internacional de Poesía, que tendrá lugar del 29 de abril al 3 de mayo con la participación de destacados poetas nacionales y del exterior.
La Feria estará abierta de domingos a jueves de 14 a 22; viernes y sábado de 14 a 23 -el sábado 23 de abril de 14 a 1- y será gratis para menores de 12 años. El valor de la entrada (15 pesos de lunes a jueves y 20 de viernes a domingos- se puede recuperar si en un stand se hacen compras por más de 170 pesos.

martes, 19 de abril de 2011

UN REPTIL, VÍCTIMA DEL DOLOR DE MUELAS MÁS ANTIGUO

Mandíbulas de 'Lambidosaurus', utilizadas en la investigación.| Reisz R R.Science Daily
EL MUNDO. Madrid, Rosa M. Tristán | 19Abr11, 16:48 hora española
PALEONTOLOGÍA | Investigación en Estados Unidos
Los temibles dolores de muelas que tantos quebraderos físicos, y económicos, provocan, tienen un origen muy lejano en la historia de la vida en la Tierra.
Según un equipo de investigadores de la Universidad de Toronto, dirigidos por el biólogo Roberto Reisz, hay que remontarse hasta la aparición de un reptil que vivió hace 275 millones de años, y es el caso más antiguo de infección dental que se conoce.


Los científicos han encontrado claras evidencias de huesos mandibulares afectados por infecciones en reptiles del Paleozoico, que fue cuando comenzaron a adaptarse a vivir en la tierra. Hasta ahora, las pruebas más antiguas de un dolor bucal en un vertebrado terrestre eran 200 millones de años más modernas, según señalan en las conclusiones de su trabajo, publicado en la revista 'Naturwissenschaften' (La ciencia de la Naturaleza).
El hallazgo, según explica Reisz en el portal Science Daily, no sólo es importante porque amplia la comprensión de la enfermedad dental: "También revela las ventajas y las desventajas a las que ciertas criaturas hicieron frente cuando sus dientes se desarrollaron para alimentarse tanto de carne como de plantas". Como en los seres humanos mucho después, esta adaptación dental habría aumentado su propensión a sufrir dolores dentales.

Para este trabajo, analizaron las quijadas de varios especímenes fosilizados, muy bien conservados, de la especie 'Labidosaurus hamadu', un reptil terrestre que vivió hace 275 millones de años en Norteamérica. Entre ellos, destacaba un ejemplar al que le faltaban los dientes, lo que se asoció con una erosión del hueso de la quijada.
Gracias a una tomografía computarizada, descubrieron que lo que sufrió el 'Labidosaurus' fue una infección masiva, que le causó la pérdida de varios dientes, así como la destrucción del hueso, que llegó a perder parte de su tejido.
La historia evolutiva de estas especies de reptiles hizo que, para poder vivir en tierra, tuvieran que desarrollar unas características craneales y dentales que les permitieran incorporar a su dieta vegetales y semillas, que tienen un alto contenido en fibra y son costosos de masticar.

Ensamblaje de los dientes
Por ello, el patrón dental anterior, por el cual los dientes estaban poco fijos a las mandíbulas y eran sustituidos continuamente, tuvo que cambiar y se ensamblaron más fuertemente a las quijadas, con lo cual el reemplazo dental comenzó a ser o muy escaso o nulo.
Se trataba de una gran ventaja para aquellos reptiles primitivos, dado que les permitía masticar un largo rato el alimento y, así, mejorar la absorción de los nutrientes. Es más, los científicos apuntan que aquella adaptación puede estar detrás del éxito de la especie 'Labidosaurus', que fue muy abundante en todo el globo.
Pero también tuvo su obstáculo: como perdió la posibilidad de cambiar a menudo sus piezas dentales, aumentó la probabilidad de sufrir dolorosas infecciones en la mandíbula, dado que la exposición prolongada de la cavidad dejada por el diente era presa de bacterias en mucha mayor medida que si rápidamente hubieran sido sustituidos por otros.
Reisz y sus colegas ven paralelismos entre esta adaptación y la susceptibilidad humana a las infecciones orales, dado que nuestra especie también se tuvo que adaptar a una dieta omnívora. "Nuestros resultados sugieren que nuestro propio sistema humano de tener apenas dos momentos de reemplazo de dientes -el de los bebés y el permanente-, aunque es una ventaja obvia porque aumenta la capacidad de procesar diversos tipos de alimento, también nos hace más susceptibles a las infecciones que nuestros antepasados, con un ciclo continuo de reemplazo de los dientes".

EL LADO OSCURO DE LOS CUENTOS DE HADAS

LA NACIÓN, Buenos Aires, Natalia Trzenko, 19Abr11
Con el estreno de La chica de la capa roja, pasado mañana, se inaugura la tendencia de adaptar relatos infantiles para el público adulto

Había una vez una nena, la más linda del pueblo, que siempre usaba una capita o caperucita roja que le había hecho su abuela. Y cada vez que la chica se animaba a caminar por el bosque, se encontraba con un leñador del que estaba enamorada y que podía ser-o no- el lobisón que aterrorizaba al lugar. Aunque La chica de la capa roja, el film que estrena Warner pasado mañana, toma la estructura básica y la iconografía del clásico infantil Caperucita roja, éste no es el cuento que cientos de millones de niños escuchan con atención y bastante aprensión desde que los hermanos Grimm lo popularizaron a partir del relato original de Charles Perrault. Esta vez, el cuento con moraleja -no hablar con desconocidos en el bosque si no querés terminar como su almuerzo- funciona como atractivo material de base para atraer al público adulto.
A partir del éxito global de la serie Crepúsculo y Alicia en el país de las maravillas, según Tim Burton, en Hollywood tomaron nota y empezaron a revolver el arcón de los recuerdos. De esa búsqueda, surgieron un puñado de cuentos de hadas o cuentos tradicionales para chicos susceptibles de transformarse en películas para grandes, un concepto que en realidad pone todas sus fichas en atraer al siempre rentable mercado adolescente. Así, los proyectos empezaron a tomar forma, algunas veces muy parecidos unos de otros. A saber: ya están en marcha dos superproducciones que reinterpretarán a Blancanieves. La primera tiene a Julia Roberts en el papel de la malvada reina que manda al exilio permanente a su hijastra cuando descubre que la supera en belleza. Para competir en el espejo contra Roberts e interpretar a la protagonista de la historia, sus productores ya seleccionaron a Lily Collins, una actriz de 22 años que participó de Un sueño posible , aunque es más conocida por ser la hija de Phil Collins y la supuesta novia de Taylor Lautner, el Jacob de Crepúsculo. Además , Armie Hammer, el actor que interpretaba a los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss en Red Social , hará del príncipe azul que todo cuento de hadas -no importa cuál sea su público- tiene que tener. El estreno del film ya fue anunciado para junio del año próximo, ganándole la carrera a la otra Blancanieves, en la que participarán Charlize Theron como la villana y Kristen Stewart -otra vez Crepúsculo- en el papel central. En este caso, el eje estaría puesto en la relación entre Blancanieves y el cazador encargado de matarla. Para ese papel se habló de Viggo Mortensen -descartado por estar filmando en la Argentina Todos tenemos un plan- y de Hugh Jackman. La película se estrenaría a fines del año próximo.

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Claro que no sólo de Blancanieves vive la nueva tendencia. En los Estados Unidos ya se estrenó Beastly , una adaptación situada en la actualidad de La b ella y la bestia, con Alex Pettyfer y Vanessa Hudgens (ex High School Musical ) en el centro del relato, que ya no transcurre en un indefinido reino europeo sino en el exclusivo mundillo de las escuelas privadas de Nueva York, donde la brujería y los encantamientos comparten espacio con celulares de última generación y las redes sociales.
Con la ventaja de contar con personajes que el público ya conoce -tanto de la literatura como del cine, con Disney a la cabeza de la difusión generalizada de princesas en apuros-, los cuentos revisados permiten a sus productores hasta un cambio de género, siempre y cuando algunos guiños permanezcan en el relato. Así, La chica de la capa roja es un romance con elementos sobrenaturales que aprovecha al máximo la increíble fotogenia de su protagonista, Amanda Seyfried, y tiene más de un punto en contacto con... Crepúsculo: Catherine Hardwicke es la directora de los dos films, y ambos plantean un triángulo entre una bella chica y dos muchachos opuestos y apuestos (ver aparte).
Otro cuento infantil vuelto aventura para grandes es Hansel y Gretel: cazadores de brujas, que retoma la historia de los hermanitos secuestrados en la casa hecha de golosinas quince años después del traumático acontecimiento. Habiendo convertido lo que fue una tragedia en profesión de tiempo completo, los hermanos interpretados por Jeremy Renner ( Atracción peligrosa ) y Gemma Arterton ( El príncipe de Persia ) se dedican a pelear a puño y ballesta limpia contra las fuerzas del mal. Algo similar le tocará hacer al protagonista de Jack, el asesino de gigantes , el nuevo film de Bryan Singer ( Los sospechosos de siempre , X-Men, Superman regresa ). Inspirado en Jack y las habichuelas mágicas, el film contará desde el presente cómo la larga tregua establecida entre humanos y gigantes se rompe y la responsabilidad de restablecer la paz y salvar a la princesa, claro, recaerá en un joven agricultor llamado Jack. El elenco del ambicioso proyecto incluye a los británicos Ewan McGregor, Bill Nighy y Nicholas Hoult ( Un gran chico ). Otros dos héroes de cuento están en camino a la pantalla grande: la historia de cómo el mago de Oz llegó a ser tal será dirigida por Sam Raimi (el protagonista será James Franco), cineasta conocido por sus films de terror y las tres entregas de El hombre araña , mientras que hay posibilidades de que también Peter Pan consiga, paradójicamente, su propia película para grandes.
La TV también cuenta
Este apetito feroz por explotar los mundos de fantasía de la infancia y recrearlos fuera del contexto en que se los conoce también atacó a la TV. Así, en plena temporada de pilotos para lo que será la televisión de mitad de 2011 en adelante hay, por lo menos, tres series que les deben su trama a los cuentos de hadas, brujas, príncipes y princesas. El más obvio se llama Grimm , un policial que imagina un mundo en el que todos los seres fantásticos creados por los escritores alemanes existen, y no sólo eso: están decididos a complicar la vida de los humanos que no saben que están rodeados por ellos.
Otro de los programas se llama, apropiadamente, Había una vez... y está respaldado por la experiencia de dos productores de Lost, Edward Kitsis y Adam Horowitz, casi una garantía de que la ficción llegará a la pantalla. La historia gira en torno a una mujer -interpretada por Jennifer Morrison de House-, que descubre que los personajes de cuento son reales y viven en un pueblito de Maine. Finalmente, después de tantos programas policiales construidos alrededor de medicina forense, en 17th Precinct , la protagonista será una nigromante, equivalente de esa profesión en un mundo donde la magia y los elementos sobrenaturales tienen prioridad frente a la ciencia.
Está claro que la industria está en busca de nuevas formas de atraer al público adulto que no se resigna a dejar la infancia atrás y todavía busca encontrar historias donde todos terminen felices y comiendo perdices.
MAS FANTASIAS EN EL HORIZONTE
Reina malvada I
Julia Roberts encabeza el elenco de Blancanieves como la bella pero envidiosa reina que hará lo que sea para mantener su estatus como la más bella del reino.
Reina malvada II
Charlize Theron está preparada para interpretar a la villana de otra versión de Blancanieves, en la que contrata al cazador como sicario para asesinar a su hijastra.
Blancanieves I
Lily Collins, la hija de Phil, consiguió uno de los papeles más codiciados de Hollywood. Su príncipe será Armie Hammer, revelación de Red Social.
Blancanieves II
Para mantener la estirpe de Crepúsculo y atrapar al público adolescente, Kristen Stewart será la damisela en peligro que consigue conquistar a su asesino.
UNA CAPERUCITA Y DOS GALANES EN PANTALLA GRANDE
No hay cuento de hadas sin príncipes encantados y no hay fantasías adolescentes sin vampiros u hombres lobo. Algo de los dos mundos tiene La chica de la capa roja. Parte de su trama, la que no involucra a la abuela (Julie Christie) que vive en el bosque y a una hermana asesinada de una mordida, parece estar muy inspirada por los conflictos amorosos de Bella en Crepúsculo. Así, el personaje central, Valerie (Seyfried), es obligado a decidir entre dos galanes: el pobre, misterioso y sensual Peter y el rico, bueno y anodino Henry.
Para interpretar a Peter, la directora Catherine Hardwicke -conocida por su capacidad para descubrir jóvenes talentos y volverlos estrellas (siendo Robert Pattinson el caso más extremo pero no el único)- eligió a Shiloh Fernandez, tan parecido al joven Joaquin Phoenix pero sin parentesco con él. Dicen que este papel fue una especie de premio consuelo para Fernandez, que estuvo a punto de ser el vampiro con alma y conciencia de Crepúsculo. Para encontrar a Henry, la realizadora volvió a recurrir al semillero de galanes británicos de donde salió Pattinson y contrató a Max Irons, que, aunque no se le parece demasiado, es el hijo del actor Jeremy Irons.

SUBASTAN UN CUADRO PINTADO POR CHURCHILL

El cuadro, realizado por el político inglés en 1945 en el País Vasco francés, será ofrecido al mejor postor el 26 de mayo
ABC, MADRID, EFE / LONDRES, 18Abr11 - 18.31 hora española


Fotografía facilitada por Curtis Brown Ltd de Winston Churchill ante su obra «Villa junto al río Nivelle»
Un paisaje pintado en el País Vasco francés por el primer ministro británico Winston Churchill en 1945 tras la derrota de la Alemania nazi será ofrecido al mejor postor en Christie's de Londres el próximo 26 de mayo.

El político tory (1874-1965) pintó ese cuadro en un período crítico de la historia de su país, entre las elecciones de julio de aquel año, tras la dimisión de su Gobierno de coalición, y el anuncio de los resultados de los comicios, el 26 de julio, que sorprendentemente dieron el triunfo a los laboristas de Clement Attlee.
Sin saber aún que los británicos iban a volver la espalda al hombre que los había guiado durante la guerra en las primeras elecciones tras el conflicto mundial, Churchill se tomó unos días de vacaciones en el suroeste de Francia.
Inspirado por la belleza de los alrededores del Château de Bordaberry, cogió sólo por segunda vez los pinceles desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, hecho que documenta una fotografía de la época.
Empeño de su mujer
Fue su esposa, Margaret, quien convenció al político para que volviera a plantar en el campo su caballete. Pintaron luego juntos en San Juan de Luz, en Hendaya, y en la orilla del río Nivelle, donde surgió el cuadro que se vende ahora por un precio inicialmente estimado entre 227.000 y 340.000 euros.
Churchill comenzó a pintar a la edad relativamente tardía de 40 años, y ese hobby iba a proporcionarle momentos de serenidad en medio de las tribulaciones de su carrera política.

En un número especial de la revista norteamericana Life, publicado en enero de 1946, en el que aparece reproducido ese cuadro, el propio Churchill declaraba: "No hay tema que me haga sentirme más humilde y al mismo tiempo más natural".
Y añadía en tono jocoso: "Cuando suba al cielo, quiero pasar buena parte de mi primer millón de años pintando y llegando al fondo de cada tema elegido". En el libro que le dedicó su hija, Mary Soames, bajo el título de e "Winston Churchill: Su vida como pintor" (1990), se afirma que el político sólo pintó un cuadro en casi cinco años durante la guerra europea.
Durante la conferencia de Casablanca (Marruecos), en enero de 1943, Churchill convenció al presidente de EE.UU. Franklin D. Roosevelt para que le acompañara en una breve visita a Marraquech, donde pintó "Vista de Marrakech con el minarete de la mezquita de Katubia", que regalaría luego a Roosevelt como recuerdo.

domingo, 17 de abril de 2011

JAZZ EN FOCO

LA NACIÓN, ADNCultura, por Pablo Gianera, 16Abr11
Varios fotógrafos se especializaron en retratar a los principales músicos y cantantes del género; muchas de las mejores tomas se exponen en Buenos Aires hasta el 30 de mayo
Viernes 15 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa


Foto: Herbie Hancock se inclina sobre el teclado en esta foto de Francis Wolff tomada en 1964.
Según cierta anécdota conocida, un saxofonista -omitamos por piedad su nombre- intervino en una sesión de estudio con Thelonious Monk. Concluida la grabación, le pidió al pianista repetir su solo; estaba seguro de que no había sido particularmente inventivo y creía poder hacerlo mejor. La respuesta de Monk fue inapelable: demasiado tarde, debería haberlo pensado antes. En el jazz, no hay vuelta atrás. Pueden encontrarse algunas variantes de este incidente musical; a veces circula con otros nombres propios y otras circunstancias, pero el final es siempre el mismo: la dirección única de la improvisación. Una vez tocada y cerrada sobre sí misma, aquello grabado espera solamente la recompensa o el escarmiento que depara la provisoria eternidad del registro.
Antes de su entrada en la era digital, también en la fotografía existía una zona de improvisación que ponía en juego la pericia para interactuar con la luz, el objeto, el cuadro, el instante. Sobre todo, la fotografía habitaba en la incertidumbre acerca de la imagen, oculta hasta el revelado. Encontramos allí un símil. El improvisador de jazz reconoce plenamente lo que hizo sólo cuando lo escucha grabado, pero no durante la ejecución. No es casual que en la fotografía y en el jazz se hable de "tomas"; ambos, el jazz y la fotografía, funcionan a golpes de takes , y lo que vemos en una toma fotográfica encierra una verdad sobre la take de jazz. A veces, incluso, depara una verdad crítica, como en las fotos de William Gottlieb, que trabajó de fotógrafo nada más que diez años, de 1939 a 1948, la edad de oro del bebop . El hecho de que Gottlieb empezara a fotografiar músicos para ilustrar las críticas que él escribía no debería pasarse por alto. El crítico precede al fotógrafo y, en cierto modo, lo determina. Todo lo que Gottlieb mira, lo mira con ojos críticos.
Un género en sí mismo, la foto de jazz tiene una tradición y una historia por derecho propio, con sus héroes particulares, que corre paralela a la del género. Así como el jazz nunca habría sido lo que es sin la aparición del disco, tampoco, más frívolamente, sería lo que es sin las fotos que registran a sus músicos. Cuando es buena, la foto de jazz depara la ilusión del sonido, pero del único sonido que corresponde al músico retratado. Es la evidencia histórica de ese sonido idiosincrásico y adquiere por lo tanto una inaudita significación estética. Ningún fotógrafo puede contar, materialmente, la historia entera del jazz, pero en cada una de estas fotos, de esas partes de la historia, en cada de uno de los cuerpos que aparecen en ellas, está su espíritu completo; y esto incluso cuando los músicos no están tocando. Basta pensar en la secuencia de tres fotos de Allan Grant en la que el trompetista Dizzy Gillespie y el saxofonista Benny Carter se saludan. Tenemos en esa serie algunos atributos del bebop : la contraseña destinada al principio sólo a los iniciados, el juego, el lenguaje cifrado.
Ese espíritu recorre Jazz, Jazz, Jazz, la muestra que podrá verse, desde el próximo lunes hasta el 30 de mayo, en la galería Jorge Mara-La Ruche. La exposición, un sueño realizado para cualquiera que ame el jazz, irá luego al Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde se completará con ciclos de cine, conferencias y jam sessions . Apasionado del jazz, y de la música en general, Mara reunió devotamente fotos de, entre otros, Herman Leonard, Francis Wolff, Don Hunstein, Roy Decarava y de Hermenegildo Sábat, de quien también pueden verse sus acuarelas dedicadas a músicos de jazz. Aunque no hay un orden cronológico, el recorrido empieza con una foto de los años veinte y progresa luego hacia las décadas de 1950 y 1960. Son en total veintidós fotógrafos, y un pintor y fotógrafo -el propio Sábat-, que se impusieron la misión de fijar lo pasajero y de que eso pasajero quedara, sin perder su condición de obra de arte, como testimonio.
"La fotografía es pintura con luz", definió una vez Herman Leonard. El relato diseñado por la muestra sigue ese mismo itinerario: de la foto a la pintura. Ya sea en un extremo o en el otro, esas imágenes no sustituyen la música; sin embargo, la incluyen, la organizan en figuras, consiguen el milagro de que la escuchemos en su ausencia.
Jazz, jazz, jazz. La muestra podrá visitarse hasta el 30 de mayo, en la Galería Jorge Mara-La Ruche (Paraná 1133), de lun. a vier. de 11 a 13.30 y de 15 a 19.30, y los sáb. de 11 a 13.30.
HERMAN LEONARD, LA MIRADA SECRETA

Se le deben a Leonard por lo menos tres fotos decisivas: una, moderadamente cenital, en un picado divino, que muestra a Charlie Parker con el pianista Lennie Tristano y el guitarrista Billy Bauer. Otra, uno de los retratos más emblemáticos de la historia del jazz: Dexter Gordon, en un ligero contrapicado, envuelto en humo y con el desinterés propio del dandy.
http://youtu.be/JUDgEvlNQM0
Pero la tercera es la más narrativa de todas ellas, aunque no porque se cuente allí una historia sino porque narra, en un encuadre, la naturaleza gregaria del género. Con pose elegante y pelo recogido, Ella Fiztgerald canta a contraluz. Desde una mesa, en primera fila, la miran hechizados, con ojos iluminados, Duke Ellington y Benny Goodman. Es un golpe de genio de Leonard. En lugar de mostrarnos directamente a Ella, nos muestra la admiración inapelable que Ellington le profesa, lo que finalmente nos la descubre de manera más decisiva de lo que lo hubiera hecho un simple retrato. La mutua admiración de los músicos de jazz, el reconocimiento de la deuda de honor que unos mantienen con otros, es una de las condiciones de posibilidad de la tradición jazzística. Leonard cumple así con su programa: "Mostrar a los artistas de jazz con la mejor luz posible. Contar la verdad, pero hacerlo en términos de belleza".
FRANCIS WOLFF, LA POSE

Richard Avedon sentía que la gente se acercaba a él para ser fotografiada del mismo modo que iban a un doctor o a una adivina: para descubrir cómo eran. Francis Wolff podría haber dicho lo contrario; parece ser él quien va hacia el fotografiado. La pose no está en el músico; la pose es una conquista del fotógrafo, que la encuentra y, al encontrarla, en cierto modo la inventa.
Wolff había llegado de Europa, huyendo del nazismo, como Alfred Lion, que hacia 1939 había fundado Blue Note, el sello que, desde principios de los años cuarenta, administrarían juntos, como una sociedad de aficionados. Wolff fue documentando pacientemente cada sesión de grabación, y muchas de sus imágenes terminaron luego en las tapas de los LP, a veces recortadas o reencuadradas por el diseñador Reid Miles. Wolff y Miles inventaron una manera completamente nueva de concebir el arte de tapa, que solía mantener una relación, a veces directa, a veces ambigua, con el título del disco.
Muchas de esas fotos fueron tomadas en los estudios del ingeniero de sonido Rudy Van Gelder. Primero, en el que el ingeniero había montado en el living de la casa de sus padres, en Hackensack, Nueva Jersey, reconocible en las fotos por una persiana americana a la izquierda del piano. Luego, a partir de 1959, en otro, mucho más amplio, que Van Gelder instaló en Englewood Cliffs. El cambio de locación modificó también radicalmente las fotos de Wolff. Con más espacio, el fondo de sus fotos desaparece. Wolff trabajaba con la cámara en la mano izquierda y el flash en la derecha (estilo "Estatua de la Libertad"), al modo de los viejos reporteros gráficos. En su afán por conseguir la iluminación correcta, tiraba tanto del cable del flash que debía luego soldarlo en la cabina de Van Gelder. A ese flash inestable se le debe la dramática iluminación de las fotos de Blue Note. En las imágenes de Wolff, parece ser siempre de noche, round about midnight , podría decirse. Mientras graban Blue Train , colmo radiante del hard bop , Coltrane y Lee Morgan miran a Curtis Fuller, casi fuera de campo, visible únicamente por la campana de su trombón. En otra foto, Herbie Hancock, muy joven, tan concentrado como la música que tocaba en la década de 1960, se recuesta sobre el piano, acariciado por el humo de un cigarrillo ajeno. Detrás de ellos no hay nada. El flash ilumina a los músicos como un farol callejero o como la luz pasajera que precede a la tormenta. Según Van Gelder, en esas sesiones "Art Blakey era el trueno y Francis, el relámpago".
DON HUNSTEIN, EL TESTIGO

En las notas originales para Kind of Blue (1959), de Miles Davis, el pianista Bill Evans comparó famosamente el procedimiento seguido para improvisar en ese disco con cierta práctica de la pintura japonesa en la que el artista se veía obligado a ser espontáneo y en la que las borraduras y las correcciones estaban vedadas. También las fotografías de Don Hunstein podrían haber sido ese término de comparación. En sus años como fotógrafo del sello Columbia, Hunstein realizó innumerables retratos, pero ninguno resultó quizá tan fulminante y revelador (salvo tal vez los de Bob Dylan y su novia Suze Rotolo caminando en la nieve neoyorquina, uno de los cuales terminaría en la tapa del LP The Freewheelin' Bob Dylan ) como aquellos que tomó en las sesiones de Kind of Blue , uno de los discos más influyentes de la historia del jazz, grabado con premisas musicales mínimas, apenas unos apuntes llevados por Davis.
Vemos a John Coltrane, a Cannonball Adderley, a Miles Davis y a Bill Evans. Los saxofonistas tocan y los otros dos miran el piano. ¿Es un ensayo o una grabación? En el caso de Kind of Blue , esa diferencia fue un expediente irrelevante. Perdido en el 30th Studio que Columbia tenía en Manhattan -enorme salón recubierto de panales de madera que había sido una iglesia armenia y que ya no existe-, Hunstein aisló la condición experimental, y a la vez feliz, tremendamente relajada, del disco.
CHUCK STEWART, EL MOVIMIENTO

I play the camera , "Toco la cámara", respondió Chuck Stewart cuando Count Basie le preguntó qué hacía mezclado entre los miembros de su banda. Otro pianista, Billy Taylor, decía de Stewart que había sido influido por los músicos que retrataba y que sus fotos demostraban que también él, como los músicos, sabía improvisar y componer al mismo tiempo. A semejanza de los improvisadores, el fotógrafo pensaba por adelantado, tenía cierto plan. Stewart conocía tan bien a los músicos que podía anticipar gestos y reacciones en sus actuaciones, y aun fuera del escenario.
Junto con el rostro de perfil de Eric Dolphy y el retrato doble de Archie Shepp y Coltrane que sería la tapa de Four for Trane , la foto de Betty Carter en plena actuación es posiblemente la más célebre de Stewart. La extroversión vocal de Carter está toda allí. Reproduce sus rasgos en el instante de máxima intensidad. La torsión del cuerpo de Carter, el índice y el pulgar de la mano derecha que sostienen en el cable del micrófono en un chasqueo frustrado, la vena del cuello marcada y, muy en segundo plano, la sonrisa del pianista Walter Davis Jr. son un símil visual del swing, indefinible desde siempre, aunque persuasivamente reconocible en la imagen.

jueves, 14 de abril de 2011

PRESENTARON EN MÉXICO EL RESCATE DEL MURAL DE SIQUEIROS

Una delegación argentina dio detalles de la saga de la obra y su restauración.
CLARÍN, Buenos Aires, POR MERCEDES PÉREZ BERGLIAFFA - MEXICO., 14Abr11 ESPECIAL

(NOTA DE CLAVE 88: VARIAS ENTRADAS EN EL BLOG SIGUIERON LA RESTAURACIÓN DEL MURAL. PARA VER UNA DE LAS ÚLTIMAS HAGA CLIC AQUÍ.)

Imponente y arqueológica, futurista y repleta, la Ciudad de México parece un gran pulpo extendido por el que circulan masas sin parar. Como microorganismos o bichitos, los 23 millones de personas van despacio (el calor y la altura impiden el apuro).
En medio de esta maraña cae la noche y, en un lugar coqueto, algo alejado del centro, una casa se ilumina. Es la “Sala de Arte Público Siqueiros”, que se llenó de público el martes, durante la presentación que hizo el gobierno argentino del proceso de rescate de Ejercicio plástico , el mural que David Alfaro Siqueiros pintó en nuestro país en 1933 y que ahora está restaurado, aunque todavía no accesible al público, en la ex Aduana Taylor, detrás de Casa de Gobierno.

El mural tiene una historia complicada, sufrida, que se debe tanto a su valor artístico como al de mercado. Y a un largo intríngulis de amores y sexo, que envolvía al pintor, al periodista Natalio Botana (en cuya casa se pintó el mural), a Blanca Luz Brum (pareja de Siqueiros y amante de Botana) y hasta al propio Pablo Neruda.
Mural fuera de serie, en 1991 fue extraído del sótano donde estaba, cortado en seis partes y guardado en containers. Una difícil trama judicial lo dejó ahí durante 17 años.
De todo esto se habló en la conferencia, donde estuvieron la directora de Asuntos Culturales de Cancillería, Magdalena Faillace –cabeza de la comisión creada para el rescate de la obra–; Miguel Díaz Reinoso –ex agregado cultural de México en Argentina–; la embajadora argentina en México Patricia Vaca Narvaja; la directora del Centro Nacional de Conservación del Patrimonio Artístico Mueble, Gabriela Gil y Cecilia Jaber Breceda, directora de Asuntos Culturales de la Cancillería mexicana.
La casa de Siqueiros estaba llena. Había especialistas, periodistas, estudiantes y “argenmex” como Noé Jitrik y Tununa Mercado. Estaban también Taiana Pimentel, directora de la Casa Siqueiros, y el artista Pedro Roth, quien presentaba fotos del mural, junto a obras sobre el tema de los fotógrafos Annemarie Heinrich y Aldo Sessa (quien, como Roth, donó las fotos para que queden en México). Todo tenía como telón de fondo los inmensos murales originales de Siqueiros, que abarcaban paredes, piso y suelo.
Mientras, la conferencia –intercalada con proyecciones de fotos y videos del rescate– mostraba el mural durante los años que pasó en containers, en San Justo –húmedo, fraccionado y con estalactitas–; los detalles técnicos de la restauración; la historia de colaboración intergubernamental y hasta la alegría de presentar este proceso en el mismo México, lugar de nacimiento del artista y corazón del muralismo político del Siglo XX.
La historia del mural, decía Díaz Reinoso, “fue una cruzada de funcionarios, expertos y periodistas”. Y también “una especie de leyenda para los mexicanos, quienes siempre escuchábamos decir que había un mural de Siqueiros en Argentina… Hasta que supimos que había un litigio y nos dijimos: ‘Finalmente sí, el mural existe’”.
Durante muchos años –dijo Faillace– el mural era algo secreto, de lo que no se hablaba en los círculos culturales, dado que había gente que no quería que se supiera de él”.
La embajadora aludía a supuestas intenciones de sus dueños de sacarlo del país, en los años 90. “Ahora el mural está expropiado”.
Siqueiros, quizás el más grande de los cuatro maestros del muralismo, ya puede descansar en paz. Su Blanca Brum gigante, pintada, erótica, reposa tranquila en Buenos Aires, en la misma Casa de Gobierno. “No hay mas ruta que la nuestra”, decía Siqueiros, “la más alta, la más lógica, la más pura. Porque es para el pueblo”.

miércoles, 13 de abril de 2011

ENCUENTRAN EN UNA MALETACUATRO ANTIGÜEDADES ROBADAS DURANTE LA REVUELTA. VOLVERÁN AL MUSEO EGIPCIO.

Las piezas, del ajuar funerario de Tutankamón, fueron encontradas por casualidad por el arqueólogo egipcio Salah Mohamed en una maleta en el metro de El Cairo
EFE / EL CAIRO
ABC, Madrid, 12Abr11 - 18.29 hora española.
El arqueólogo egipcio Salah Mohamed ha encontrado por casualidad una maleta en el metro de El Cairo que contenía cuatro piezas del ajuar funerario de Tutankamón, las cuales fueron robadas del Museo Egipcio durante la revolución del 25 de enero.


El ministro de Estado de Antigüedades, Zahi Hawas, anunció en una rueda de prensa celebrada en la sede del Consejo Supremo de Antigüedades que las cuatro antigüedades robadas volverán al Museo Egipcio después de que sean restauradas.
Por su lado, Mohamed aclaró que halló las piezas dentro de una maleta abandonada en la estación de metro de Shubra al Jeima mientras se dirigía al trabajo. Los objetos recuperados incluyen unaestatua de madera dorada de Tutankamón (1336-1327 a.C.), que representa al faraón en pie sobre una barca y lanzando un arpón. Esta estatua fue robada la noche del pasado 29 de enero, cuando un grupo de personas irrumpió en el Museo Egipcio, causó daños en varias piezas y robó un total de 54, según el inventario del museo. Hawas ha anunciado a la prensa que la estatua será restaurada antes de volver a ser expuesta ya que presenta daños visibles en varios puntos y han desaparecido partes de las piernas del faraón así como de su corona.
Otro de los objetos recuperados es una de las diez estatuillas de los nobles Yuya y Tuya, que vivieron durante el reinado deAmenhotep III (1390 a 1352 a.C.). Esta estatuilla, así como la trompeta de bronce de Tutankamón, otra de las antigüedades encontradas en el metro, se encuentran en perfectas condiciones, por lo que se expondrán tan pronto como lleguen al museo.
En cambio, la cuarta pieza, un fragmento del abanico real de Tutankamón, presenta serios daños puesto que una de las caras se ha roto en once fragmentos y faltan algunas partes. Hawas advirtió a quienes robaron antigüedades durante los disturbios que tuvieron lugar durante la revolución egipcia que todas las piezas sustraídas están registradas. "Si tenéis una pieza en casa, nunca conseguiréis venderla y nadie os la comprará", aseguró.

La protección de los monumentos
El titular del Ministerio de Estado de Antigüedades pidió a quienes tengan antigüedades en su casa que las devuelvan al Consejo Supremo de Antigüedades y aseguró que este organismo, encargado de velar por el patrimonio histórico del antiguo Egipto, no busca condenar a los ladrones.
"No vamos a denunciar a la persona ni vamos a llevarla a la Policía, sólo queremos recuperar las antigüedades", aclaró Hawas, quien agregó que tiene previsto reunirse con el primer ministro egipcio, Esam Sharaf, el próximo jueves para discutir la cuestión de la protección de los monumentos del antiguo Egipto.
Las cuatro piezas recuperadas hoy se suman a la estatua del faraón Akenatón
Hawas quiere proponer a Sharaf "la creación de un nuevo departamento de Policía sólo para antigüedades", cuyos miembros vayan armados y estén especialmente entrenados para garantizar "la seguridad y la protección de los monumentos egipcios".
Las cuatro piezas recuperadas hoy se suman a la estatua del faraón Akenatón que entregó la semana pasada un profesor de la Universidad Americana en El Cairo, después de que su sobrino la encontrara cerca de un contenedor de basura en la plaza Tahrir, donde participaba en una manifestación.

LAS MENTIRAS DE CARRILLO SOBRE LAS MATANZAS DE PARACUELLOS ME PARECEN INFANTILES

ABC, MANUEL DE LA FUENTE / MADRID, Madrid, 11Abr11 - 18.42 hora española.
EFE
Paul Preston, hoy en Madrid
Nunca sobre la milenaria tierra de Gárgoris y Habidis se había desatado tal tormenta de violencia, de venganza, de crueldad. Hacía ya tiempo que el dedo del ángel exterminador había señalado la casa de Sefarad y las campanas del odio tocaron a rebato. Los hijos se volvieron contra los padres, los padres contra los hijos, los


hermanos contra los hermanos. Fue un repicar de sangre (a menudo inocente) que manaba a borbotones, una hemorragia fratricida sin freno, una carnicería que se extendió por las cuatro esquinas de España a partir del 18 de julio de 1936, aunque la siembra de esta odiosa cosecha hubiese comenzado antes, mucho antes.
Paul Preston, uno de los más reputados hispanistas de la actualidad y gran experto en la historia contemporánea de nuestro país, ha viajado a ese mundo de tinieblas, de checas y sacas, de paseos y paredones, en «El holocausto español. Odio y exterminio en la Guerra Civil y después» (Ed. Destino). Aunque Preston reconoce que su especialidad no son las cifras, la aportación de muchos historiadores locales le han servido de mucha ayuda. Los cálculos son aterradores: cerca de doscientas mil personas fueron asesinadas lejos del campo de batalla, eliminadas extrajudicialmente o en juicios sin garantías. Duele hasta la angustia, pero los últimos estudios, como el José Luis Ledesma Vera, apuntan a cerca de 50.000 simpatizantes del bando nacional asesinados, y no menos de 130.000 republicanos. Pero las cifras son seguramente aterradoramente mayores. Sin ir más lejos, en el caso de la represión republicana en Madrid aún no ha podido determinar con exactitud el número de asesinatos, que podría ser muy superior.
Paul Preston no tiene dudas sobre la magnitud de este terremoto cainita («por supuesto que se puede hablar de holocausto, murieron decenas de miles de inocentes en ambas zonas») y argumenta que éste no «es el libro de un inglés que piensa que los españoles son unos bárbaros, y una gente especialmente violenta. Es un libro que me ha supuesto años y años de estudio, de libros leídos y consultados, de investigación, especialmente en lo referente a la represión en la zona republicana, y es un trabajo que también me ha supuesto un enorme coste emocional, que me ha provocado muchísima rabia y tristeza. Y, sobre todo, quiero que sea un libro que contribuya, a pesar de su crudeza, a la reconciliación».
Los muertos fueron los mismos, igual da una checa que la tapia del cementerio de La Almudena, pero el historiador inglés apunta que «sí, hay diferencias cuantitativas y cualitativas entre la represión ejercida por los dos bandos. Por ejemplo, la violencia franquista se dio mayormente en zonas rurales, sin testigos, debido a la férrea censura militar, y grandes problemas de identificación, ya que muchas de las personas eran asesinadas fuera de sus lugares de origen y sin papeles encima. La represión republicana se ejerció las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, y también en algunas zonas rurales que controlaban los milicianos anarquistas».

El origen del odio
El libro arranca en los años inmediatamente anteriores a la guerra, en lo que Preston denomina «Los orígenes del odio y la violencia», deteniéndose en las raíces ancestrales de la violencia, acumulada durante años de injusticia, de excesos por ambas partes, que sostenían las teorías de los que Preston llama «los teóricos del exterminio». Los de la bomba en la calle Mayor, o los de botas lustradas como el General Mola cuyas palabras citadas por Preston cortan la respiración: «Eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros».
Seguidamente, el libro se detiene en la represión en Andalucía según avanzan los rebeldes, o también en Castilla la Vieja, León. Y se asienta detenidamente en el terror revolucionario en las dos grandes capitales, Madrid y Barcelona, donde el golpe no triunfó y que quedaron en manos de grupos de milicianos armados descontrolados, delincuentes comunes, comités de barrio....Y, por supuesto, las matanzas de Paracuellos. Con las tropas de Franco en La Moncloa, el Gobierno huye a Valencia. El general Miaja preside la Junta de Defensa de Madrid. Los comunistas se hacen fuertes, y Santiago Carrillo es nombrado Consejero de Orden Público.
A las pocas horas, en la madrugada del 7 de noviembre empieza la pesadilla, la «evacuación» de los prisioneros ante la que parecía probable entrada de Franco en Madrid. «Las mentiras de Carrillo me parecen infantiles. Ha llegado a decir que él no era comunista. Pero si había estado en Rusia en 1935 en reuniones del Politburó. Algo o mucho tiene que saber, alguna responsabilidad tiene. A su mando estaba Segundo Serrano Poncela, Director General de Seguridad, que tenía que darle cuenta de todo lo concerniente a estas “evacuaciones”». Algo ya destacado por ABC el pasado 27 de marzo. Probablemente, en los crímenes, además de gente incontrolada, quizá del Quinto Regimiento de los comunistas, no faltaron los agentes soviéticos, como el italiano Vittorio Vidali. Tristemente conocido como Carlos Contreras, de él contó Hemingway que se decía que «disparaba tan a menudo que tenía la piel quemada en los dedos índice y pulgar de la mano derecha».
Tras la contienda, la pesadilla continuó todavía para muchos españoles. La represión de los vencedores no se hizo esperar, y Preston cree que sí «existía un plan preconcebido de exterminio. Al fin y al cabo es lo que había dicho Mola, y no olvidemos que entre muchos partidarios de Franco se tenía una interpretación casi biológica de España. Consideraban que estaba llena de venenos: liberalismo, socialismo, ateísmo, anarquismo, liberalismo... que había, sencillamente, que extirpar».
No es conveniente hacer adivinanzas sobre la Historia, ni jugar a los acasos. Pero Paul Preston apunta una última opinión: «Tal vez si los militares hubieran apoyado a los republicanos moderados se podrían haber evitado tantos males».

sábado, 9 de abril de 2011

FALLECE A LOS 86 AÑOS SIDNEY LUMET, DIRECTOR DE 'DOCE HOMBRES SIN PIEDAD'

El realizador fue un implacable retratista de los rincones oscuros de la sociedad de Estados Unidos
EL PAÍS, GUILLERMO ALTARES - Madrid – 09Abr11
Sidney Lumet, el realizador de filmes como Doce hombres sin piedad, Sérpico, Tarde de perros o Network. Un mundo implacable, ha fallecido hoy a los 86 años en su domicilio de Manhattan a causa de una leucemia, informaron fuentes familiares al diario The New York Times. Lumet, que permaneció en activo durante casi 60 años, fue un implacable retratista de la sociedad estadounidense.


Sus películas, de factura clásica, eran muchas veces oscuras y siempre mostraban los recovecos menos amables de Estados Unidos. Nacido en Filadelfia, aunque pasó la mayor parte de su vida en Nueva York, una ciudad profundamente ligada a su cine, Lumet es autor de cerca de 40 películas (y de más de 70 títulos si se incluyen también sus trabajos para televisión).
Recibió un Oscar honorífico por el conjunto de su obra en 2005: hicieron falta cincuenta años de cine para que Hollywood reconociese el trabajo de un director que había rodado muchas escenas que formaban parte de la memoria colectiva.
Pero nunca se mudó a California, ni fue complaciente con la industria ni quiso adaptar su discurso a las modas. Como buen artesano, hizo mucho cine alimenticio pero siempre con un sello personal.
Su carrera, en una industria que acorrala demasiadas veces a los veteranos, fue extraordinariamente larga: dirigió sus primeros capítulos para series a principios de los años cincuenta, realizó su primer filme en 1957 -Doce hombres sin piedad, su segundo fue Todos los hombres del rey, una versión para televisión de la implacable novela ganadora del Pulitzer de Robert Penn Warren- y el último en 2007, Antes que el diablo sepa que has muerto.
Lumet siempre concibió el cine como una forma de análisis del mundo en el que vivía y, desde sus primeros títulos, lanzó una mirada nada complaciente hacia el mundo contemporáneo. Con los años no se fue dulcificando, más bien todo lo contrario, porque pocas películas tan desangeladas y certeras ha ofrecido el cine contemporáneo como Antes que el diablo sepa que has muerto. Su título más conocido es Doce hombres sin piedad (1957), una versión de la obra de Reginald Rose con la que se estrenó en la gran pantalla, en la que despedaza el sistema judicial estadounidense.
Este filme, convertido en un clásico, refleja perfectamente su estilo: blanco y negro sin concesiones, una historia llena de suspense que esconde mucha crítica social y, a la vez, un canto a la solidaridad y el compromiso, encarnado en la figura de Henry Fonda, que decide no dejarse arrastrar por la rutina sino tratar de que se haga justicia.
En la última entrevista que concedió a este diario, escrita por Barbara Celis, Lumet explicaba que no tenía móvil ni ordenador. "La gente se pasa 10 horas frente al ordenador y lo triste es que piensa que está comunicándose", dijo entonces. "Escribo a mano. Y no quiero que me impongan el estar siempre disponible. Si me buscan pueden llamarme por teléfono y dejar un mensaje en el contestador. Y en cuanto a Internet, creo que me queda poco tiempo de vida y prefiero invertirlo en aprender más sobre las personas que sobre las cosas".
En aquella entrevista, que se desarrolló en su barrio, en el Upper West Side de Manhattan, relataba también su forma de enfrentarse a las películas: "Hay muy buenas historias que contar relacionadas con el lado oscuro del ser humano. Y si creas razones que justifiquen las decisiones de los personajes, te sale una buena película".

Retratos de la corrupción

Y en esa búsqueda constante del lado oscuro, Lumet no dejó títere con cabeza.Network. Un mundo implacable (1976), con Robert Duval, Faye Dunaway y William Holden, es todavía uno de los retratos más devastadores que se han hecho del mundo de la televisión y se rodó mucho antes de que la telerealidad asaltase las pantallas. Tarde de perros (1975), con un Al Pacino para algunos sobreactuado, describe a través de la historia de un perdedor que asalta un banco para que su pareja pueda hacerse una operación de cambio de sexo en una sociedad rota en medio de una enorme crisis económica (la del petróleo de los años setenta). De nuevo, un tema totalmente contemporáneo.
Sérpico (1973), con Al Pacino otra vez, y La noche cae sobre Manhattan (1996), con Andy García, Ian Holm, James Gandolfini -sí, Toni Soprano antes de entrar en la familia de Nueva Jersey en una de sus mejores interpretaciones para el cine- y Lena Olin- son dos títulos impresendibles sobre la corrupción, sobre las grietas en el sistema, en las que personajes idealistas tratan de sobrevivir sin manchas en un mundo que no tiene piedad.
Incluso las películas alimenticias que dominaron sus últimos años (Negocios de familia, Una extraña entre nosotros, El abogado del diablo, A la mañana siguiente,hasta el remake de Gloria) tienen ritmo y suspense, una factura más que correcta y, sobre todo, siempre dejan escapar ese sentido social, ese compromiso del creador con la sociedad en la que vive, que dominó todo su cine. En su obituario, The New York Times recuerda una frase de Lumet en este sentido: "Aunque el objetivo de todas las películas es entrener, el tipo de cine en el que creo va más allá. Obliga al espectador a enfrentarse a su propia conciencia, a estimular su inteligencia". Sería justo añadir que su cine también obliga a los espectadores a enfrentarse a la conciencia de toda la sociedad en la que viven.
Gran parte de sus filmes más importantes están ambientados en Nueva York, una ciudad con la que mantuvo siempre una relación profunda. "He vivido en Nueva York toda mi vida y es como una segunda piel para mí. Es una ciudad extraordinariamente poderosa, además. Las ciudades atraviesan períodos muy marcados en su existencia y, ciertamente, desde 1950 Nueva York está pasando por un gran momento artístico", señaló en otra entrevista con este diario, realizada en los años noventa.
Resulta difícil elegir un sólo título de Lumet (más allá de Doce hombres sin piedad),pero quizás El prestamista (1964) sea su filme más completo y devastador. El filme relata la historia del dueño de una tienda de empeños, interpretado por Rod Steiger, en el barrio neoyorquino de Harlem.
Es un superviviente del Holocausto, un hombre que ha perdido la confianza en los seres humanos, que se enfrenta a profundas contradicciones que le provoca su oficio. Es una película sobre la justicia y la injusticia, sobre la soledad, sobre la solidaridad y el egoísmo. Es, al final, un filme sobre los abismos de la humanidad. Como todo el cine de Lumet.

LA INOLVIDABLE HISTORIA DE MADAME GRÈS

EL PAÍS, Montevideo, Por: Eugenia de la Torriente, 08Abr11
Pregúntale a cualquier diseñador por los grandes de la moda del siglo XX y encontrarás en su lista a Madame Grès. Una exposición en París reivindica el trabajo una creadora injustamente olvidada en las últimas décadas. Hasta el 24 de julio, el Museo Bourdelle exhibe 80 vestidos, 50 fotografías y cientos de bocetos que permiten devolver a Grès a su lugar en la historia de la moda.


Madame Grès: la couture à l’œuvre es la primera retrospectiva sobre Grès organizada en Francia, aunque el Museo Metropolitan de Nueva York le dedicó una muestra en 1994. Organizada por el Museo Galliera (cuyas instalaciones están cerradas por obras, de ahí que se vea en el antiguo estudio del escultor Antoine Bourdelle), parte de las 300 piezas de Madame Grès que posee esta institución francesa. Madame Grès nació en 1903 como Germaine Emilie Krebs y empezó a diseñar en los años 30 con el nombre de Alix. Firmó como Madame Grès a partir de 1942. El nombre corresponde al anagrama que utilizaba su marido, el artista ruso Serge Czerefkow Madame Grès junto a uno de sus diseños en 1946 (Eugène Rubin/ FNAC/ Centre national des arts plastiques – ministère de la Culture et de la Communication, Paris).
Inspirada por la Grecia clásica, pero absolutamente original en sus diseños, Grès murió en 1993 (aunque el mundo no lo supo hasta un año después) y dejó un legado del que han bebido a chorro generaciones de diseñadores. De Yves Saint Laurent a Yamamoto, pasando por Azzedine Alaïa. Sus vestidos plisados son un prodigio de técnica, sensibilidad y vitalidad. Tan modernos y relevantes en los años 40 como en 2011. Sus trajes de día son algunos de los más disciplinados de la era dorada de la alta costura. Purista y rigurosa, gozó de premios, reconocimiento y atenciones hasta los años 70, pero tuvo unos últimos años dramáticos. Se negó a entrar en el sistema del prêt-à-porter hasta 1980, luego perdió el control de sus perfumes, sufrió cambios de propietario y penurias económicas. En 1990 se retiró al Sur de Francia y murió "en secreto".
Laurent Cotta, comisario de la muestra junto a Olivier Saillard, explica en la siguiente entrevista este necesario tributo a Madame Grès y a su insobornable visión de lo que debería ser la alta costura.

¿Por qué Madame Grès no goza del mismo reconocimiento fuera de la industria que dentro de ella?

Es una de las diseñadoras más importantes del siglo XX. Injustamente olvidada por el gran público. Se la consideraba una “diseñadora de diseñadores” y compartía con Balenciaga el privilegio de ser un talento indiscutido por sus colegas. Tal vez, no es tan conocida porque se limitó a hacer alta costura. No por elitismo sino porque pensaba que solo podía poner en práctica su arte a través del encuentro y diálogo con sus clientas, algo que habría perdido en el prêt-à-porter. Ignoraba completamente el marketing y odiaba la publicidad sobre sí misma. Era extremadamente discreta y no le gustaban las entrevistas. Afirmaba: “No tengo nada que decir, pero todo que mostrar”.
Inspiración griega en la prueba de un modelo de Alix en 1939 (Willy Maywald 1954/Association Willy Maywald / ADAGP, Paris 2011)

¿Qué criterio han seguido para seleccionar las piezas?
La producción de Madame Grès es siempre extraordinaria por su creatividad y ejecución. Queríamos mostrar las más emblemáticas, tanto las más conocidas (los vestidos de noche plisados) como las menos (vestidos de día de inspiración minimalista). Además, queríamos presentar prendas de colecciones particulares, como las de Azzedine Alaïa o Hamish Bowles, que son grandes admiradores.
¿En qué diseñadores siente más profundamente la huella de Madame Grès?
Influyó muchísimo en otros. En los mejores: Yves Saint Laurent, Azzedine Alaïa, Alber Elbaz, Halston. Les enseñó cómo hacer alta costura. Con motivo de la donación de 3.000 dibujos de los archivos de Grès a nuestro museo, Pierre Bergé nos contó que fue su ejemplo el que le empujó a crear la casa Yves Saint Laurent. Madame Grès demuestra que la alta costura no es cuestión de ornamentos y bordados sino de precisión y simplicidad. Una osmosis perfecta entre cuerpo y tejido.

Quiso ser escultora, pero topó con la oposición familiar. ¿Qué dejó esa vocación en sus diseños?
Siempre se consideró escultora. Solo que su material era el tejido. Y tenía vocación de autor. Creaba y proponía su punto de vista independientemente de las tendencias. Nunca entró en la lógica de la moda, a diferencia de Dior. Está mucho más cerca de Balenciaga y su visión del estilo.
La influencia de la antigua Grecia se nota también en otros, como Fortuny o Vionnet. ¿En qué se diferencia la visión de Madame Grès?
Respetaba inmensamente el cuerpo femenino y sus vestidos transforman a la mujer en diosas inalcanzables. Pero son siempre cómodos y fáciles de llevar. Era autodidacta y nunca elegía soluciones convencionales. Su interés por lo que llamamos “vestidos primitivos” -que encontraba en la Grecia antigua, pero también en tradiciones de la India, Norte de África o Japón- guiaron su gusto hacia piezas continuas que solo cortaba o cosía cuando era absolutamente necesario.
El periódico 'Le Monde' reveló en 1994 que había muerto un año antes, arruinada, a pocos días de cumplir 90 años. ¿Por qué no se conoció su defunción en su momento?
Llevó un año saber que había muerto porque su hija no quería que la gente que no la había apoyado al final de su vida (cuando tuvo dificultades económicas) pudiera sacar ningún partido de su muerte con falsos tributos. Su hija explica ese silencio como un “secreto de amor”.


Diseño de Alix de 1938 (Arik Nepo / FNAC / Centre national des arts plastiques – ministère de la Culture et de la Communication, Paris)

viernes, 8 de abril de 2011

ARACY DE CARVALHO GUIMARÃES ROSA.- EL ADIÓS DE UNA MUJER JUSTA


Alfredo Fressia
JOÃO GUIMARÃES Rosa (1908-1967) dedicó su novela Grande Sertao: Veredas a su mujer, Aracy, con esta frase: "A Aracy, minha mulher, Ara, pertence este livro". Esa "Ara", "dueña" de aquella poderosa historia de imposible amor entre cangaceiros, murió el 3 de marzo de 2011 en San Pablo a la edad de 102 años.
Aracy Moebius de Carvalho había nacido en el pueblo de Rio Negro, estado de Paraná, el 20 de abril de 1908, hija de una alemana y un portugués. Fue una mujer independiente, que no vaciló en separarse de su primer marido (en 1934 el divorcio no existía en Brasil) y en partir con su hijo Eduardo hacia Alemania, donde se emplearía como funcionaria del consulado brasileño en Hamburgo. Fue allí donde conoció, desde 1938, al joven cónsul adjunto Joao Guimaraes Rosa, él también separado de un primer matrimonio, quien se volvería su marido y definitivo amor.
POR SU CUENTA Y RIESGO. Sin embargo, a Aracy no se la recuerda como "la mujer de" un escritor, ni siquiera por haber recibido, literalmente dedicada, la novela más innovadora de las letras latinoamericanas en el siglo XX. Se la recuerda por la cantidad de personas que ayudó a salvar, todos judíos perseguidos por el nazismo, especialmente desde la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, la Kristallnacht ("noche de los cristales"), cuando empieza de hecho la obra de Aracy. Falsificaba certificados de nacimiento, conseguía pasaportes sin la jota en rojo que se ponía a los documentos de judíos y lograba engañar al cónsul general, que aplicaba la Circular Secreta Nº 1.127 de Getulio Vargas. Esa circular, de un tiempo en que Getulio no escondía su simpatía por el Eje alemán-italiano, impedía que se concediera la visa a los judíos perseguidos. Ya con el apoyo del escritor, Aracy también les daba posada en su casa mientras esperaban la fecha de partida hacia Brasil.
El hijo de Aracy, abogado en San Pablo, ha especificado la tarea de su madre: "Ella decidió ignorar la circular que prohibía la concesión de visas para judíos, pensó que eso era un absurdo, y por su cuenta y riesgo siguió preparando los procesos, en contra de las órdenes de Itamaratí y de sus superiores en el consulado. Como mi madre despachaba otros rubros con el cónsul general, en medio de los papeles colocaba las visas.
Muchos judíos venían de otras ciudades; pero para que sus pasaportes pudieran pasar por los trámites consulares en Hamburgo, tenían que probar que vivían en la región. Ella conseguía los certificados, y cuando presentaban sus papeles, ya tenían esa dificultad resuelta. Guimaraes sabía lo que hacía Aracy y el riesgo que corría. Como cónsul adjunto, él no era responsable de las visas, pero sabía lo que mi madre estaba haciendo. Y la apoyaba. Las visas las firmaba el cónsul general". (Declaraciones de Eduardo Carvalho Tess en Digestivo Cultural, 7 de mayo de 2007).
Años después, inquirida sobre por qué había desobedecido las órdenes que recibía, responderá con simplicidad: "Porque era justo". Aracy fue homenajeada por Israel, su nombre se destaca precisamente en el "Jardín de los Justos", en el Memorial del Holocausto de Jerusalén.
El lector encuentra en Internet los testimonios de algunos de los judíos que Aracy logró salvar, incluso el de aquella que, ya en San Pablo, se volvería su amiga personal, Margareth Bertel Levy. Se trató efectivamente de una bella historia de amistad entre una mujer judía y una católica practicante.
rebeldía y desafío. Con todo esto, a Aracy se la recuerda por lo que ella realmente significó, por su obra, más que por la dedicatoria de Grande Sertao… Sin embargo es posible preguntarse por qué Guimaraes le dedicó ese libro, de 1956, y no los precedentes, como Sagarana, de 1946. La historia de Grande Sertao…, recreada por la memoria caprichosa de Riobaldo, quien va recomponiendo su amor por otro hombre -que se revelará un travesti masculino-, tiene una parte de desobediencia, un juego entre la rebeldía y la aparente aceptación, que podría contener algo de Aracy, la mujer que supo desafiar el orden y las órdenes de su tiempo. Separarse y volver a casarse, vía México, con un escritor, esto ya podría ser audaz, pero aquella muchacha supo ir más lejos.
Guimaraes murió en tiempos de dictadura, el 19 de noviembre de 1967. Antes de su retorno a San Pablo, Aracy vivió sola en el departamento de Río de Janeiro, en Arpoador, casi frente al Fuerte de Copacabana. En 1968 Aracy no dudó en esconder en su departamento a Geraldo Vandré, el compositor de "Pra nao dizer que nao falei das flores", la canción que le valió la persecución y el exilio a su autor. Desde las ventanas, recordaría después, ambos veían el trajín de los militares dentro del viejo Fuerte.
La muerte de Aracy, en edad tan avanzada -y con mal de Alzheimer en los últimos años- ha llevado a varios columnistas de la prensa brasileña a hablar del fin de una heroína. Tal vez no haya sido una "heroína", un término que nos acerca demasiado a la leyenda y hasta al mito. Fue más bien lo que dice el galardón israelí: una mujer justa. Muchos uruguayos también lo fueron durante la última dictadura, cuando recibieron en sus casas a gente perseguida, que a veces conocían sólo del trabajo o de los años de estudiante. Historias como la de Aracy, y de tantos otros, nos llevan a percibir con nitidez algo que podría llamarse "la desobediencia debida".