sábado, 17 de noviembre de 2007

UT PORTET NOMEN MEUN (Novela breve en fascículos)


Entrega 17
-Dios ajusta pero no ahorca, hermano- me pareció que alguien me había dicho, como si de una respuesta se tratara; y nuevamente tuve la sensación de haber actuado en el proscenio de la ensoñación, a la vez que me contemplaba desde fuera de la escena, como un simple espectador... ¡Ah, las luchas con el poder secular!... ¡Es lo que menos deseaba!... Difusamente, la historia de un enfrentamiento anterior pasó ante mis ojos...
-Finalmente el gobernador Lerma terminó con grillos y enviado a España- traté de tranquilizarme en el diálogo reiniciado conmigo mismo, pensando en las rencilla en que se vio envuelto mi antecesor, Victoria.
-¿Y de que le sirvió al portugués?- intervino el duende que apareció avanzando entre cabriolas delante mío, remarcando lo de “portugués”, como si pretendiera, al recordar el origen de Victoria, despertar en mí algún sentimiento de encono, o exacerbar reacciones que por mi estado no me debía permitir.
-De mucho: ganar la eterna batalla entre los que defendemos a los infieles como hijos de Dios, y los que sólo buscan explotarlos hasta el límite de sus fuerzas, estimado compañero- contesté en tono amigable.
-Lamentablemente la victoria fue pírrica, a su fin sólo quedaron tres sacerdotes en toda la diócesis- lanzó una carcajada el trasgo, olvidando los aires doctorales con que había iniciado su parlamento.
-¡Será posible que no se te pueda tratar como a gente!- me causó gracia la supuesta riña que había planteado, la que olvidé para concentrarme en temas más importantes- Veinte años luché inmerso en esa realidad- me dije- y el Señor me bendijo con el éxito de un Tucumán floreciente, con mi acción pastoral trascendiendo más allá de lo espiritual, tal como lo había hecho, pese a sus sinsabores, “el portugués”. Gracias a su acción, por vez primera se vendió en Brasil(1) un importante cargamento de productos elaborados por manos del Tucumán.
Entre las nieblas de mi meditación me pareció escuchar la voz del hombre de la antorcha preguntándome hacia donde deseaba ir. Sacudí la cabeza para obligarme a regresar de mi vuelo hacia el campo onírico, arrastrando a mi ser a su realidad de caminante en el túnel, y vi a mi guía bajo la antorcha, detenido ante el interrogante de una bifurcación de la caverna, con el rostro desformado por la luz que caía de lo alto, estirando sus facciones en espectral gesto.
-A la quinta de D. Francisco de Mendoza- ordené. Pocos minutos después el túnel se enroscaba en una escalera de caracol; trepé por ella hacia lo que era una diminuta capilla tan hermosa como rústica sus piedras, transité unos pasos sobre sus lajas rugosas y, arrodillándome a un costado del altar, recé unas oraciones ante la imagen de Santa Ana entronizada en una hornacina. En tal menester piadoso me encontraba cuando el gorjeo de unas espuelas a mis espaldas me sacaron de la contemplación interior. Ante mi se hallaba un hidalgo rural, delgado, alto, de anchas espaldas, nariz aguileña y piel curtida por la intemperie, al que tuve que contener para que no pusiera su rodilla cuando besaba mi anillo.
Mientras caminábamos charlamos en susurros en la capilla, y ya fuera, acariciados por el sol, en alta voz que permitía al hidalgo derramar su personalidad extrovertida abierta en gestos oportunos, subrayados de tanto en tanto por su risa franca. Nos hallábamos en una hondonada entre lomas de greda que encrespaban sus lomos al poniente y se diluían al naciente, fluyendo hacia la hoya donde se veía a un cuarto de legua la ciudad amodorrada, como un niño en su cuna; dije veía, pero creo que más exacto sería expresar “intuía”: lo único nítido tras la distancia y la niebla, último aliento de la escarcha derretida, eran los campanarios de sus iglesias portando en sus topes, como moharras, los símbolos de la Verdadera Fe.
(1) El 2 de setiembre de 1587 se efectuó lo que se considera la primera exportación de manufacturas argentinas. A eso se debe que desde 1921, por disposición del gobierno nacional, se reconoce ese día como “Día de la Industria”.
CONTINUARÁ- LAS ENTREGAS SE HARÁN LOS MIÉRCOLES Y DOMINGO. Si desea leer reunidas todas las entregas busque en la columna de la derecha, en ETIQUETAS y cliquee en NOMEN.
Alfonso Sevilla

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