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viernes, 31 de agosto de 2007

LA HISTORIA: SUCESIÓN DE CRISIS.


LA REITERACIÓN DE LAS CRISIS DE LAS SOCIEDADES EN LA HISTORIA
Sería interesante preguntarnos por que una sociedad no puede prever su crisis o recuperarse a todo trance, aplicando con prontitud el remedio a la necesaria unificación política a la cual recurre eventualmente.
¿Por qué un pueblo ha de enfrentarse con un prolongado “período de disturbios” antes de conseguir librarse de los problemas que luego desembocan en el logro de una estabilidad que había sido perdida? Mi respuesta es que los seres humanos más que ser criaturas de costumbres, son los mismos de siempre. Con esto quiero decir que lo que llamamos pomposamente evolución o progreso, está producida externamente al hombre, como por ejemplo, las nuevas habilidades tecnológicas o normas o leyes reguladoras del comportamiento humano.
Porque eso es lo que son, reguladoras, contenedoras, para permitirnos vivir en comunidad, pero las normas o leyes, no modifican la esencia profunda del Ser. No hay que profundizar demasiado. Podríamos preguntarnos:
¿Cuan lejos estamos, todos, de matar a un semejante? No tiene respuesta definida, sino que dependerá de cuál es la clase de amenaza a algo que nos importará muchísimo, del grado de emergencia que ello pueda ocurrir y si no tenemos otra alternativa.
¿Cuan lejos estamos de devorar a otro ser humano? Tampoco tiene respuesta definida, porque ello dependerá de las condiciones extremas de supervivencia, el tiempo de ayuno a que estemos sometidos y el tiempo que seamos capaz de aguantar, obviamente si no hay otra posibilidad.
Este tipo de preguntas son muy pocas, apenas 4 ó 5, pero en todos las inevitables respuestas, están las respuestas, fuera del “razonamiento” tan apreciado por todos, pero que son la universal consecuencia de las pulsiones que están en todos los seres vivientes del Reino Animal y ….de la Raza Humana.
El Mundo ha cambiado y sigue y seguirá cambiando, el Hombre es el que no ha cambiado desde hace millones de años y no sabemos cuándo cambiará.
Todos sus ritmos celulares y funcionales siguen el mismo ritmo que cualquier parte del Universo. Esto que podría parecer complejo de entender, es una obviedad. “Memento Homo, quia pulvis es et in pulvis reverteris”
Claro que si cambia, deja de ser una parte del Universo. ¿Todo Espíritu? Pero este es otro tema.
Finalmente, volviendo a los primeros párrafos, mi respuesta de que nada cambia bajo el sol y las sociedades vuelven a hacer lo mismo recurrentemente, porque “Ecce Homo” o “ He aquí al Hombre”.
Alberto Gatti

lunes, 27 de agosto de 2007

INDUSTRIA E HISTORIA ( I )


La industrialización de la Historia-1ra parte
En cualquier época de nuestra sociedad, el estudio de la historia, como las demás actividades sociales, está determinado por las tendencias predominantes en su tiempo y en su lugar.
En nuestra época, el mundo occidental ha venido viviendo bajo el dominio de dos instituciones: el sistema económico industrial y un sistema político no menos complicado, que llamamos ”democracia” que viene a significar gobierno responsable y representativo dentro de un Estado nacional soberano e independiente.
Ambas instituciones, una económica y otra política, alcanzaron en términos generales, la supremacía en el mundo occidental, porque ofrece soluciones provisorias para los problemas más graves a enfrentar.
El poder que tienen en nuestras vidas esas dos instituciones heredadas, se refleja en el arraigo que tienen en nuestra imaginación. Su prestigio resulta evidente en casi todos los trabajos de nuestros historiadores.
El sistema industrial, surgido a pleno en el siglo XX, presenta un aspecto en que el actor es el hombre en la división del trabajo y otro no humano en la aplicación del pensamiento científico occidental al medio físico con el cual se elabora.
De esta manera, con ambos sistemas combinados, la teoría y la práctica, aparece como necesaria la “metodología científica”.
Desde fines del siglo XIX, al disponer de este atractivo y valioso método, los historiadores han dedicado sus mejores energías al “ensamblaje” metodológico de materias primas-inscripciones, documentos y de más- en publicaciones variadas y revistas y cuando han tratado de “elaborar” tales materias para convertirlas en productos “manufacturados”, una vez más han recurrido a la división del trabajo y han producido historias sintéticas, como las diversas series de volúmenes publicados.
Al invadir el ámbito del pensamiento histórico, el sistema industrial ha brindado amplias posibilidades a grandes estrategas y ha proporcionado maravillosos trofeos de victoria.
(Continuará)
Alberto Gatti

viernes, 20 de julio de 2007

EL ENCADENAMIENTO DE LOS TIEMPOS PASADOS (VI)


Entrega 6
Las religiones. Lo que los jesuitas en Argentina nos enseñaron hace tiempo
Tomado de un texto de Yayo Monterano-Julio 2007

En la serie de notas sobre “Otros tiempos Pasados”, vamos abordando diversas facetas del comportamiento temporal y espiritual de distintas sociedades, pretendiendo entender el comportamiento humano y si con esta metodología, podemos identificar los patrones de conducta que existen desde antes del homo erectus hasta hoy día.
Vayan y enciendan el Mundo
Recorrer las ruinas jesuíticas en Misiones y sus alrededores es adentrarse en un mundo de maravillas pasadas. Las leyes que las regían fueron modelo en el logro de una excepcional administración, que permitía acercar a sus habitantes, los guaraníes y los jesuitas, a convivir en armonía, felicidad y plena sabiduría.
Hace 350 años estos evangelizadores tuvieron que luchar contra la naturaleza virgen y la codicia de los conquistadores. Esta historia de la humanidad, la emprendió San Ignacio de Loyola, señalándole a sus sacerdotes: “Vayan y enciendan el mundo”.
Origen de los jesuitas
La Compañía de Jesús fue fundada por San Ignacio de Loyola en 1534, iniciando una importantísima acción predicadora. Partieron hacia todos los continentes, llegando a lugares poco o nada desarrollados. Sus superiores les encomendaban expresamente el aprendizaje de las lenguas nativas de cada lugar, el conocimiento de sus culturas y la obtención de permisos para la instalación de escuelas, colegios, universidades e instituciones humanitarias.
Fue grande el contraste con la conquista militar y de dominación que imperaba en el mundo.
Lo cierto es que la evangelización en tierra misionera fue un ejemplo formativo y no tuvo nada que ver con el violento choque cultural que significó la conquista del resto de América.
Su obra iba a ser de más de 150 años, a partir de 1600, una de las acciones humanitarias y religiosas sin parangón en la historia de la humanidad.
Los jesuitas permitieron a los indios transformarse en ciudadanos libres, útiles a la sociedad, en un todo igual a los españoles y de muchas maneras, superiores cultural e intelectualmente.
Afirma Voltaire en Cándido, “La instalación de los jesuitas en esas tierras fue un triunfo de la humanidad, expiando la crueldad de los conquistadores”
También Diderot se refirió a su ejemplo: “Las leyes de las misiones fueron un modelo de una administración hecha para dar a los hombres felicidad y sabiduría”.
Grandes filósofos e historiadores del Iluminismo exaltaron su obra en territorio misionero, en contra de la leyenda negra escrita por Clovis Lugon, La República comunista de los guaraníes, que los desacreditaba.
Este autor sostenía que los jesuitas buscaron organizar sus misiones con un espíritu comunista riguroso, heredado de la Iglesia primitiva, y que sólo debieron renunciar por la presión de la Corona Española.
Montesquieu alaba en esa realización jesuítica “la idea de la religión unida a la humanidad”, y afirma que no trataron de hacerlos primero cristianos sino hombres; nada separa al hombre del cristiano, éste es la perfección del primero.
Los principales jesuitas fueron el padre Javier Urtazun, que murió a los 26 años y el padre Antonio Ruiz de Montoya, entonces superior de las misiones guaraníes, quien fundó 11 reducciones.
En su libro La conquista espiritual, hace un comentario que habla por sí solo de la filosofía de las misiones jesuíticas. Cuenta que al llegar a la reducción Nuestra Señora de Loreto y encontrar a los padres José y Simón, “hállelos pobrísimos pero ricos de contentos.....”
Las Ruinas
Las Ruinas de San Ignacio Mini son de 1600 y fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1983. De sus construcciones edificadas en piedra del lugar llamada “tacurú”, quedan solamente ruinas.
Éstas, como las otras reducciones, estaban organizadas para alojar a las diferentes categorías de los jesuitas, con un confort propio de personas sumamente inteligentes y estructuras avanzadas para la época.
Tenían agua corriente, para lo cual la almacenaban en una cisterna en los más alto y mediante piedras bajo tierra creaban acueductos que proveían de agua a toda la misión. También poseían cloacas, cocinas, bodegas y una organización habitacional de una admirable perfección.
Además erigieron escuelas, ya que una de sus principales preocupaciones era la instrucción y educación de los indios guaraníes.
Su organización
Sería demasiado largo exponer aquí la evolución material y humana de las reducciones. Vale remarcar la maravillosa organización que lograron y la manera humanitaria con que incorporaron a los guaraníes a una vida civilizada y a la construcción de excelentes poblaciones jerarquizadas y productivas, con iglesias fastuosas donde la escultura competía con la arquitectura.
Los aborígenes dejaron de vivir en promiscuidad para hacerlo en sistemas de bloques de casas separadas y destinadas cada una a una unidad familiar.
Las reducciones eran desde el punto de vista urbanístico, muy superiores a las ciudades que las rodeaban -pobres y desprovistas de todo otro confort-, a excepción de Buenos Aires y Córdoba.
Estas reducciones era regidas por un sistema administrativo complejo de ordenada coordinación, que aseguraba su buen funcionamiento.
Además, disponían de un código penal y de un aparato judicial, en el cual, a diferencia del europeo, estaba abolida la pena de muerte y prohibida la tortura.
El sistema económico presentaba rasgos de una federación de ciudades, en los que cada reducción era una unidad económica independiente.
A veces surgían conflictos entre algunas de ellas; si embargo, la solidaridad y su intercambio sociocultural estaban organizados de tal manera que en el conjunto de las actividades productivas y comerciales se resolvían rápidamente los problemas, ofreciendo una imagen de verdadera economía nacional.
El final
Estas reducciones fueron destruidas una tras otras por los bandeirantes de Raposo Tavares. Sólo sobrevivieron al vandalismo Loreto y San Ignacio Mini.
En 1743, el rey de España, Felipe V, los declara inocentes de todas las burdas e interesadas acusaciones que habían sido objeto y se identifica con ellos.
Por medio de la Cédula Grande, se les confiere a las misiones guaraníes un status jurídico que consagra las reglamentaciones establecidas por los misioneros a través de 130 años de experiencia y concede a los indios de las reducciones, los privilegios acordados por sus predecesores, llegando a proclamar: “No existe lugar en las Indias donde mi soberanía sea más reconocida que en las reducciones”.
Pero a pesar de esto, 25 años más tarde, por decreto de su sucesor Carlos III, los jesuitas son brutalmente expulsados de toda la América española y las reducciones libradas a una conducción corrupta e ineficiente, que gracias a la incompetencia de sus conquistadores fue derrumbándose lentamente, hasta transformarse en ruinas en la primera mitad del siglo siguiente.
Los jesuitas edificaron cultura e intelecto, no construyeron cuarteles ni armamentos para la guerra. Sus proyectos fueron concentración, urbanización, socialización, evangelización, educación y civilización.
Edificaron sabiduría, felicidad y vida comunitaria y todo esto lo sabían hacer y muy bien.
El poder que priorizó lo material las destruyó, pero aun perdura en varios americanos del sur, su invalorable espíritu y su ejemplo para toda la humanidad. (Continuará)
Alberto Gatti

lunes, 16 de julio de 2007

EL ENCADENAMIENTO DE LOS TIEMPOS PASADOS (V)


Las Razas – Entrega 5
“Raza” es el término empleado para indicar una cualidad distintiva innata en algún grupo de seres vivientes. En este sentido, las señales físicas distintivas de la raza, saltan a la vista para cualquier persona.
En el mundo occidental estuvieron siempre de moda las explicaciones “raciales” de los fenómenos sociales.
En este sentido, se ha considerado que las diferencias raciales del físico, son inmutables y que también, por extensión, ellas evidencian diferencias raciales de la mente de esos mismos humanos. Esta concepción, muy extendida del racismo en Occidente, en realidad tiene poco que ver con las actuales hipótesis científicas. Claramente, es un prejuicio que no está respaldado por sólidos fundamentos y lo podemos calificar como una reflexión seudo-intelectual originada en el plano de los sentimientos.
Esta forma de ver a las razas, surge a fines del siglo XV, cuando nuestra civilización occidental se expande por la Tierra, nacida como consecuencia del contacto, a menudo en condiciones desfavorables, entre sociedades cuyos representantes se encontraban en extremos opuestos de la gama de variedades físicas del homo sapiens.
Este tipo de sentimientos raciales eran desconocidos en la sociedad occidental de tiempos anteriores.
Durante los llamados “tiempos oscuros” de la Edad Media, es decir durante los tiempos que precedieron al último cuarto del siglo XV, se creía que la Humanidad constituía un todo y se dividía a la familia humana en cristianos y paganos; no por diferencias antropomórficas.
Debemos ser justos en admitir que tanto intelectualmente como moralmente esa concepción era mejor porque la religión constituye un factor mucho más importante que el color de la piel. Se pensaba que era algo así como que todas en el rebaño son ovejas, unas pastando en el llano y otras en la montaña, en vez de la consideración actual de que unas son ovejas y las otras son cabras.
A los ojos de los cristianos occidentales medievales, cuando miraban más allá de su mundo, los paganos, no eran inmundos ni unos irrecuperables, sino eran también cristianos potenciales.
Consideraban con toda seguridad, que las diferencias estaban previstas en la disposición del Mundo por Dios. Por ello los artistas solían representar como negro a uno de los Reyes Magos.
El cambio de la concepción anterior a la actual en cómo diferenciar las razas, ha llevado a pensar, de que el convertido sólo puede encontrar su salvación en la fe del hombre blanco, pero aun así y adquiriendo su cultura y su lengua, más aun, participando de la economía blanca, sigue siendo mirado como un diferente, como un extraño y que en el fondo, su participación será diferente, hasta que no cambie el color de su piel.
Un ejemplo de esto fueron las colonizaciones de los españoles y los portugueses y sus descendientes fundadores de comunidades occidentales en América.
Los árabes y los otros musulmanes blancos, por su mayor contacto con gente de color, se han visto siempre libre de este tipo de prejuicios y aun establecen aquella dicotomía de la familia humana que hacía suya la cristiandad occidental en la Edad Media: creyentes e infieles.
Por último y para entender que todo está por verse, recordemos lo dicho en un artículo anterior, que en nuestros días están ocurriendo cambios, totalmente impensables hace 5 años, no 5 siglos, comunicando e integrando a los individuos entre si, estén donde estén, hablen como hablen, vivan donde vivan, con lo cual las concepciones raciales también se están transformando y la Sociedad Global está cada vez más cerca. (Continuará)
Alberto Gatti

sábado, 30 de junio de 2007

EL ENCADENAMIENTO DE LOS TIEMPOS PASADOS (IV)



Humilde saga sobre el estudio comparado de las Civilizaciones (continuación)

La aniquilación de las distancias y la Aldea Global
Hemos hablado de las diásporas, de tipo religioso como la judía, y las seculares, como la escocesa.
En ambas podemos observar que, aun en el cambio de la cohesión que permitía la convivencia en sus ciudades nativas, mantuvieron la identidad que los sigue distinguiendo.
Contemplado de un modo más amplio, estos cambios por los que han pasado, tanto los judíos como los escoceses, nos muestran que las sociedades que fueron dispersadas, se reordenaron desde su original organización vertical a otra horizontal, con lo cual pudieron extenderse a toda la superficie habitable del Globo.
A este trajinar de las diásporas, hoy se le ha sumado el violento avance de la tecnología aplicada a las comunicaciones que está llevando a la “aniquilación de distancias”, posibilitando que la Raza Humana, se pueda transformar en una única Sociedad Global.
Extendiendo el concepto, diremos que nuevas diásporas se están formando día y noche, de manera masiva, aunque ya no son producto de la dispersión física de las comunidades originales y que se siguieron manteniendo unidas por principios étnicos o religiosos, sino por la pertenencia a empresas o profesiones comunes o por la tremendamente poderosa, identificación generacional, a través de compartir la misma música, la modalidades de la práctica sexual, etc.
Si miramos el caso de las profesiones y actividades relacionadas con el trabajo y el conocimiento, hace ya mucho tiempo, que los físicos, músicos, médicos, cirujanos y otros, son un ejemplo de diásporas mundiales, y en estos días, y en veloz desarrollo, las nuevas diásporas de los oficios, todo ello, acelerado por el costo tendiendo a cero de las comunicaciones digitales y su inmediatez.
Los habitantes de una gran ciudad, no se hallan relacionados con el vecino de la puerta de al lado, pero sí lo están entre sí, por muchas coincidencias afines desparramadas por toda el área metropolitana que comparten a través de las redes de comunicación.
Las características, casi increíbles poco tiempo atrás, de este cambio, nos permiten imaginar dentro de los próximos 10 años, un escenario donde esté el primer modelo de Aldea Global.
Es oportuno mencionar que esto estará facilitado, por las técnicas de comprensión idiomática instantánea y el voto interactivo local y regional en algunos temas..
Mucho más adelante, inevitablemente, esta sociedad mundial, totalmente horizontal, tecnificada, comunicada, etc., deberá hacerse cargo, de lo que siempre hubo que atender y resolver en todo tipo de sociedades: los conflictos que generan las pasiones humanas. En fin, siempre el Ser Humano.
Ya veremos que haremos cuando aparezca una nueva “especie” de habitantes, actualmente están iniciados los estudios, no del tipo “robot”, sino del tipo biológico-digital, y comiencen a tener actividades entre los humanos “puros”. Seguramente falta un poco y para ese entonces, estaremos en la Aldea Planetaria.(Continuará- Las entregas se hacen los viernes)

Alberto Gatti

viernes, 22 de junio de 2007

EL ENCADENAMIENTO DE LOS TIEMPOS PASADOS (III)


Humilde saga sobre el estudio comparado de las Civilizaciones (continuación)

Un modelo Judío
Normalmente, el establecimiento de un Estado universal, aun para períodos cortos de tiempo, conlleva la eliminación de las identidades de los Estados locales y de los pueblos que se han incorporado al mismo. Un caso clásico es el de las “Diez Tribus perdidas”. El Reino de Israel fue borrado del mapa por el Imperio Asirio en el año 722 a. de J.C. y está representado in situ, sólo por unos centenares de samaritanos en los alrededores de Nablus en Cisjordania cerca del río Jordán.
Los israelitas fueron completamente absorbidos por la población de los países en que se asentaron. Su pérdida de identidad, no fue la excepción, sino la regla.
Sin embargo, la excepción a esta regla, la constituyó la historia de los parientes de los israelitas, el Pueblo de Judá. Los judíos fueron desarraigados dos veces de su país original por Nabucodonosor y otras dos por los romanos. La capacidad de lucha y comportamiento ante la adversidad, puede entenderse dado que estuvieron sometidos a cinco imperios sucesivos : el neo-babilónico, el aqueménida, el tolemaico, el seléucida y el romano.
Desde el año 135 hasta 1948 de J.C., no hubo nada parecido a un Estado judío ni nada semejante a un “hogar nacional” en el sentido de un territorio que fuera sustancialmente judío en población y regido por judíos. Sin embargo consiguieron mantener su identidad como pueblo desde el año 586 a de J.C hasta la actualidad. La diáspora ha estado viviendo entre mayorías no judías y a miles de kilómetros de su capital histórica Jerusalem. Esta proeza es notable y excepcional, pero no única. Lo mismo hicieron los parsis cuando su imperio fue destruido por los musulmanes. También es el caso de los cristianos monofisistas y los cristianos nestorianos cuando encontraron asilo durante la persecución de los cristianos ortodoxos romanos.
Es interesante ver, que dentro de la diáspora judía, aparecen los elementos de su identidad.
Primero, la diáspora decide conservar su identidad histórica cuando el resto la pierde. Para ello utiliza un severo ritual y estricta ley religiosa. Segundo, la escasa disposición a mezclarse con la mayoría entre la cual le tocó vivir. Tercero, el reconocimiento de una verdad: que sus componentes no conseguirían sobrevivir a menos que se proporcionaran a sí mismos las bases económicas adecuadas, donde el poder económico era la única forma de poder a su alcance.
Esta misma búsqueda de fuente de poder para sobrevivir fuera de sus países, fue lograda por otras diásporas que existen en nuestros días, como la escocesa y la libanesa, que han triunfado en el extranjero, de un modo notable en los negocios. (Continuará)
Alberto Gatti

martes, 12 de junio de 2007

EL ENCADENAMIENTO DE LOS TIEMPOS PASADOS (II)


Humilde saga sobre el estudio comparado de las Civilizaciones (continuación)

La falta de unidad política y la diferencia de ésta con lo cultural, fue el primer elemento que mencionamos para definir un modelo que nos sirva para analizar el resto de las civilizaciones.
Cuando expresamos “lo cultural” nos referimos, al pensamiento, real o “mágico” de las personas en una comunidad y producto de sus vivencias de todo tipo hasta un momento determinado y que motivan sus deseos.
Cuando este pensamiento (atención….que normalmente no es explicito y está más allá del razonamiento lineal) no encuentra satisfacciones en la unidad de pensamiento político, se genera violencia, desde guerras fratricidas hasta la destrucción del propio sistema.
Así ocurrió con las civilizaciones andinas, centroamericanas, azteca, siríaca, sínica, india, cristiana ortodoxa rusa y extremo oriente en Japón.
En la Argentina, la actual dificultad para generar una representación política acorde con las exigencias de una sociedad en evolución es la forma perniciosa de lo que mencionamos como falta de unidad política en el mundo antiguo y que observada por la clase media, se contrapone a sus aspiraciones.
Por su naturaleza silenciosa, esa “unidad cultural”, entre nosotros, está creciendo muy fuerte, lo que lleva a predecir inevitables tiempos de cambio. Así funciona el Mundo.
El segundo elemento que mencionamos es que las clases políticas dirigentes ante un pronóstico de fracaso, comienzan a depender cada vez más de la fuerza, esto se ha dado en casi todas las sociedades no helénicas y vemos como se ha dado en nuestro pasado y se da en nuestro presente.
El tercer y cuarto elementos están asociados, en el modelo griego, con la influencia externa y la fuerte inspiración extranjera. La influencia externa tiene su base en Iglesia Cristiana, que crece en medio de una civilización que se desintegra y vence con facilidad a una contra-iglesia basada en la política decadente. La Iglesia Cristiana se desarrolla en el mundo helénico pero toma su inspiración de fuente siríaca.
Lo mismo pasó, en la versión mahayana del Budismo que prosperó en el mundo sínico pero recibió su inspiración de una fuente india. Para ver entender la fuerza de estas inspiraciones externas, debemos decir que intentos bizantinos y occidentales de hacer renacer el helenismo basándose en sus orígenes, fueron efímeros. Esto ocurrió porque aun cuando parte de las sociedades occidental y bizantina dejan de ser cristianas, son indudablemente ex-cristianas y les resulta imposible desprenderse de ese pasado cristiano.
Muy destacable son los claros orígenes judeocristianos de la ideología comunista.
Pasando a la civilización china, y para no ir tan atrás, vemos que, en 1911, a partir de la caída del régimen manchú, se vuelve a manifestar, en China, una pronunciada tendencia a la búsqueda y realización del Estado Universal, aun contando la existencia de lapsos de desunión y desorden. Después de 1911, atraviesa uno de esos periodos de desunión, que finaliza en 1949 con el establecimiento del régimen comunista. Sin embargo, lo mismo que en el helénico, la falta de unidad cultural en la clase dirigente del partido comunista chino, es influida por la silenciosa pero fuerte alta burocracia, lo que produce un cambio drástico, el actual.
Este cambio, aunque fue gestado desde adentro, se hizo sobre ideas que llegaron desde afuera y hoy se continúan elaborando adentro sin dejar de tener en cuenta la evolución del mundo exterior.
Sin embargo y más allá de lo enigmático de China, debemos saber o recordar, que en la Historia, la mayoría de los hombres, se han mostrado íntimamente, quiero decir en silencio o reservadamente, como acumuladores incansables de bienes materiales.
Diríamos que en una curva que relacione ingreso personal con consumo personal, el Ser Humano, se comporta asintoticamente, es decir acumula al máximo, si puede, bienes y poder.
Por ello, ¿alguien puede dudar que los chinos son capitalistas acérrimos, aunque exista un Estado contenedor de esa naturaleza?.
Finalmente y para dar una punta de lo que seguirá, es interesante recordar a Confucio, ese filosofo chino tan conservador. Confucio nunca soñó con una efectiva unidad política del mundo chino. Es así hoy. No creamos que está unido por razones misteriosas-filosóficas que no comprendemos como occidentales. Más allá de las apariencias está dividido. Ocurre que Confucio al igual que Platón y Aristóteles, vieron como algo natural la falta de unidad política. (Continuará)
Alberto Gatti

domingo, 3 de junio de 2007

EL ENCADENAMIENTO DE LOS TIEMPOS PASADOS (I)




Humilde saga sobre el estudio comparado de las Civilizaciones
Digo saga como una narración parecida a una epopeya familiar, la Humanidad, que trataré de extender a varias generaciones
Pongo primera y arranco.
Tengan por seguro que no siempre los tiempos pasados fueron mejores, sólo fueron el resultado repetitivo, dije repetitivo, del comportamiento humano, cuestión que, pretenderé probárselos, pero más adelante.
De todas maneras, estemos prevenidos, porque si damos una repasada al Ecclesiastés, 1, 10, leeremos “Nihil sub sole novum nec valet quisquam dicere ecce hoc recens est iam enim praecessit in saeculis quae fuerunt ante nos”, que en español quiere decir “Nada hay nuevo bajo el sol; y no vale que alguien diga: mira, esto es de ahora, pues ya ha aparecido en los tiempos que han pasado antes de nosotros”
Como siempre me llamó la atención a que se refería esto, hace mucho tiempo me “metí”, totalmente desprevenido e inocentemente, a sondear hacia atrás en el tiempo, hacia los orígenes de nuestra civilización occidental y me tropecé con la grecorromana (o helénica) a la cual está vinculada con la nuestra a través de la Iglesia Cristiana.
Como sabemos, esta civilización fue reemplazada por dos sucesores: la civilización occidental, y su contemporánea y hermana en Oriente, la civilización bizantina.
De la helénica, no sólo sabemos que tuvo sucesores, sino también un predecesor, la civilización minoica o egea.
Como la helénica tiene definido principio y fin, es ideal y posible utilizarla para el análisis de la actividad humana.
Vale una aclaración: no haremos lo usual de los estudios históricos, que subordinan todo al tiempo y lugar del investigador. Un estudio comparativo de lugares y personas diferentes, permite observar semejanzas y diferencias para ver si existe un tipo estándar al que se ajusten más allá de sus peculiaridades individuales.
Para ello tenemos que utilizar “modelos” pero para probar, por ejemplo, que la civilización helénica es un modelo al que nos podemos referir, necesitamos combinarlo con otro. En nuestro caso, el más interesante para esta tarea, es la civilización sínica.
Vamos a prestar atención al consejo que me dieron una vez, que es el observar los hechos que fallan, por estar incluidos en pautas preconcebidas.
Los Helenos y los Chinos
Un primer elemento a considerar dentro de la civilización helénica, es que en sus primeras etapas, existió un fuerte contraste entre la unidad cultural del mundo griego y la falta de unidad política.
Esto generó, mucho más adelante, guerras fraticidas que llevo al desastre, aunque en el momento de la disolución, se produjo un respiro temporal, por la unificación del mundo helénico dentro del imperio romano
Un segundo elemento a ver es la configuración de la civilización helénica después de su “fracaso” donde la minoría dirigente comenzó a depender cada vez más la fuerza para conservar su ascendiente.
Un tercer elemento es la configuración de la historia religiosa helénica.
El proletariado interno crea una elevada religión, la cristiana, que convierte al mundo helénico y también a los invasores bárbaros. La Iglesia Cristiana fue la forma social adoptada por la nueva religión y generó después el cristianismo ortodoxo oriental (bizantino) y el cristianismo occidental.
Un cuarto elemento es el protagonizado por el “proletariado externo” (los bárbaros), que con fuerza y poder, expresan su nacionalismo a través de formas heréticas como el arrianismo o religiones unidas por sus orígenes con el cristianismo, como el Islam.
Sin embargo, la matriz de las nuevas civilizaciones no fueron los Estados Bárbaros sucesores del imperio, sino la Iglesia Cristiana.
Un quinto elemento, lo constituyen los diferentes “renacimientos” de la cultura helénica que se manifiestan en el transcurso de las dos civilizaciones “helenísticas”: la bizantina y la occidental.
En otra parte de la “saga” humana, veremos hasta que punto concuerdan estos diversos elementos del modelo helénico, con las civilizaciones diferentes a la griega. (Continuará)
Alberto Gatti