martes, 29 de diciembre de 2009

PENSAMIENTOS INCORRECTOS: UNA MUJER DESNUDA

La Nación, Buenos Aires, Argentina, 29Dic09
Por Rolando Hanglin



- Hola, Beatriz. ¿Dónde vas a pasar la Navidad?
- En casa de mis suegros. Bah... Mis ex-suegros. Yo los sigo llamando así porque son los abuelos de mis hijos. Son mi familia.
- ¿Y tu ex -marido?
- ¿Qué tiene?
- ¿Va también a la fiesta?
- ¡Noooo! El no.
- Ah. Pero... ¿Tus hijos ven al padre?
- ¡No, hace once años que no lo ven!
- Qué pena. ¿Y vos no pudiste hacer nada?
- ¿Para qué?
- Para que los chicos vieran a su padre, aunque sea en Navidad, o en los cumpleaños...
- Ah no. Yo no hice nada para favorecer eso. ¡Lo único que faltaba! Yo soy buena, pero no tan, tan buena...
- Tal vez sería saludable para tus hijos.
- ¿Y qué querés que le haga, si el tipo los agarró un día y les dijo que se iba a vivir con otra mujer, y que la otra estaba por tener un hijo y que de acá en adelante no contaran con él? Ni para la plata ni para nada...
- ¿Hizo eso?
- ¡Claro!
- ¿Y para qué hizo eso? ¿Qué necesidad tenía?
- No sé, preguntale a él. Los chicos tenían tres, cuatro y cinco añitos. Ahora, por suerte, ya son grandes, pero no lo volvieron a ver.
- ¡Qué barbaridad! ¿Y la casa de quién era?
- ¿Qué casa?
- La casa donde vos vivías. Cuando estaban todos juntos...
- Ah, era una casita que le había regalado su papá. Así que cuando se enloqueció con esa chiquilina, no tuvo más alternativa que irse. ¡Era la casa de sus tres hijos!
- Y la casa suya, también. ¿Ustedes estaban casados?
- No. Juntados, nomás.
- Ah!, entonces te regaló su casa. Bueno, le dejó la casa, que era su única propiedad, a sus tres hijos y a la madre de sus hijos. Por eso...
- ¿Por eso qué?
- Por eso les habló así. Les habrá dicho: chicos, yo tengo otra mujer, que está embarazada, y les dejo esta casa para que vivan con su madre. De ahora en adelante voy a tener que alquilar un lugar para vivir y no voy a contar con plata, para nada. Por eso no les voy a poder dar dinero. Ustedes cuentan con su mamá y con esta casa que les dejo...
- ¡Lo hacés parecer un santo!
- No, tanto no. Pero se portó muy bien con vos y con los hijos.
- ¡A nosotros nos abandonó porque estaba encaprichado con una adolescente... y para colmo la embarazó!
- ¿Qué edad tenía la adolescente?
- Diecinueve.
- ¿Y tu marido?
- Veintisiete.
- ¡Entonces eran más o menos de la misma edad! ¿Y ahora siguen juntos?
- Sí, por ahora le dura. No creo que llegue lejos. Tienen dos hijos.
- ¡Ah, son una familia constituida!
- ¡Familia era la que tenía con nosotros! Esto que tiene ahora, aunque esté casado por la ley, es un arreglo... qué se yo... precario. No va a durar, porque él bebe mucho y cuando está borracho le da por pegar...
- ¿Cuánto tiempo lleva con esta mujer?
- ¿No te dije? Once años. Cuando ella vea lo que es este monstruo, lo va a dejar. Además, sigue alquilando un departamentito de mala muerte. Sigue trabajando en un taller mecánico. Un desastre.
- Y para colmo vos le arrebataste la casa, los hijos y los padres.
- ¡Ay, no hables así! Me vas a hacer llorar.
- Es que fijate... él ya vivió con esa adolescente, que es mamá de dos hijos, más años que vos. Porque vos...
- Nosotros estuvimos juntos sólo cinco años. Yo fui madre muy joven.
- ¿Y formaste otra pareja?
- ¡No! Yo soy mujer de un solo hombre.
- Pero ese hombre es borracho, infiel y golpeador. Digamos que sos mujer de... ningún hombre. ¿No es cierto, Beatriz?
- Ahora sí, lo lograste, me hiciste llorar. ¡Machista!

domingo, 27 de diciembre de 2009

LA GRAN EMPRESA INACABADA DEL REY SABIO: SE EDITA AL FIN LA GENERAL ESTORIA


El Cultural.es, España, 24Dic09
El Toledo de la segunda mitad del siglo XIII d. C. debió asemejarse a una hiperactiva factoría de conocimientos de insólita ambición. Si bien aquellos años señalan la plenitud del mundo medieval, la situación del monarca castellano leonés no resultaba fácil. Las aspiraciones de Alfonso X al trono del Sacro Imperio se habían visto defraudadas y una revuelta sucesoria de su hijo, el infante Sancho, amargaba sus últimos años de reinado.
Y sin embargo, el que sería llamado Rey Sabio, empujado por su insaciable curiosidad, y, tal vez también, como refugio frente a las amenazas que le rodeaban, llevó a cabo una extraordinaria labor intelectual que nos legó obras como las Partidas, las Cántigas de Santa María, la Estoria de España o la General Estoria. Es esta última, una pantagruélica historia universal que quedaría inacabada, la que en una no menos titánica empresa, se ha decidido a recopilar y editar la Biblioteca Castro. Las dos primeras partes, de dos tomos cada una, ya refulgen en las librerías.



Una investigación detectivesca
Se trata de un proyecto en el que un equipo de expertos medievalistas en crítica textual, comandados por Pedro Sánchez- Prieto e Inés Fernández Ordóñez, ha cargado sobre sus espaldas doce años de trabajo, en una investigación detectivesca a la caza del códice, por archivos y museos que ha acabado haciéndose carne, tras una prolija reconstrucción, en diez tomos que suman más de 8.000 páginas. Páginas que han estado durante más de ocho siglos dispersas y ocultas a la lectura.
La General Estoria fue encomendada al llamado taller historiográfico alfonsí dirigido por el mismísimo Rey. Concebida como una historia universal desde la Creación hasta el Reinado Alfonsí la confección acude a las fuentes bíblicas pero, y ahí su originalidad y ambición, también a la tradición grecoromana y a las fuentes gentiles. La envergadura de la obra explica que esta quedase truncada en torno al nacimiento de Cristo, la Quinta de las Seis Edades en las que, siguiendo la Teoría de las Edades del Hombre, tan presente en el imaginario medieval había sido estructurada la Empresa.

El do de pecho del idioma
Para Darío Villanueva, de la Real Academia y director literario de la Biblioteca Castro, la General Estoria “representa una especie de do de pecho de un idioma que está ya seguro de sí mismo, que se atreve a tratar de tú a las lenguas clásicas, al árabe y al hebreo, y desde tal autoestima, se siente con fuerzas sobradas para afrontar una empresa quimérica: contar la Historia de la Humanidad desde la creación del mundo hasta la segunda mitad del Siglo XIII, en el reinado del Rey Sabio, el ambicioso impulsor de todo el proyecto, que hubiese querido ser ungido Emperador”.
Pedro-Sánchez Prieto destaca “la variedad de temas, de intereses, de estilos configura un caleidosocopio que nunca deja de asombrar. En la obra se dan cita el estilo sapiencial de los Proverbios de Salomón, el lirismo del Cantar de los cantares, la maestría retórica de las cartas de Penélope a Ulises, la agilidad narrativa de algunas secciones de los libros de los Reyes de Israel y Judea o de la vida de Nabucodonosor. El esfuerzo por expresar en castellano contenidos reservados hasta entonces a las grandes lengua de cultura, griego (desconocido por entonces en la Península Ibérica), latín y árabe ensanchó las fronteras de nuestra lengua. La dotó de un vocabulario y una sintaxis que permitió que en el siglo XIV surgieran prosistas como el infante Don Juan Manuel, precisamente, sobrino del propio Alfonso X”.
¿Cómo se explica el periodo de extraordinaria actividad intelectual que informa los años del Rey Sabio? Según Darío Villanueva la clave estuvo, indudablemente, en la personalidad del propio soberano quien “parece como si sublimase en cierto modo su ambición imperial frustrada reivindicando la soberanía del castellano, ofreciéndolo como lengua común a judíos, musulmanes y cristianos, como instrumento propiciador de la educación y archivo de la historia del mundo”. Sánchez-Prieto coincide en lo esencial de la voluntad decidida del monarca pero hace hincapié en que “una actividad literaria, historiográfica, científica y legislativa como la que se desarrolla en torno a Alfonso el Sabio no surge por generación espontánea. Eran necesarias varias condiciones. Desde luego, el contar con recursos materiales para finaciar una obra como ésta. El ensanchamiento del reino con Fernando III trajo nuevas posibilidades económicas. Alfonso X explotó la fiscalidad extraordinaria, antes casi desconocida en Castilla. El desarrollo del comercio contribuyó a la circulación de códices y de los costosos materiales necesarios para elaborarlos, sobre todo el pergamino. Pero Alfonso X tambien se favoreció de la actividad monástica”.

Apertura intelectual
La lectura de la General Estoria ofrece pasajes sorprendentes e iluminadores. Darío Villanueva destaca la relación entre “la personalidad del rey que ambicionaba el imperio, junto a ese maridaje entre realidad y ficción característico de la General Estoria, con el énfasis especial que se pone en dos figuras de héroe, mítico el uno e histórico el otro: Ulises y Alejandro de Macedonia. En la Tercera parte, se trasluce auténtica fascinación por Odiseo, el paladín astuto gracias al cual los griegos habían vencido a Troya, al que se atribuye además la fundación de Lisboa, y en la Cuarta se incluye una biografía de Alejandro Magno, con todo el exotismo de sus incursiones en el lejano Oriente”.
Lo más llamativo a señalar es, según Pedro Sánchez-Prieto, “la apertura intelectual del monarca y su equipo, que no rechaza ni siquiera las críticas a la monarquía. El apólogo de Jotán, en el libro de los Jueces, cuenta que los ‘árboles de la selva’ buscaban rey. Ofrecen el trono sucesivamente al olivo, la higuera y la vid, pero todos tienen bastante trabajo con dar sus frutos; sólo acepta la zarza espinosa. Tampoco son particularmente timoratos en cuestiones relativas al sexo” Y concluye el profesor: “Resulta increíble la curiosidad sin límites del Rey Sabio, su interés por someterlo todo a crítica”.

Daniel ARJO

sábado, 26 de diciembre de 2009

REVELADORA SAGA DEL ADIÓS


La Nación, adnCultura, Buenos Aires, Argentina, 26Dic09
Por Alejandro Patat
Para LA NACION
Oriana Fallaci Foto: EFE
Un sombrero lleno de cerezas
Por Oriana Fallaci
El ateneo
TRAD.: Isabel Prieto
Oriana Fallaci (1929-2006), la más amada y la más detestada de las periodistas italianas de las últimas décadas, dejó su testimonio póstumo en Un sombrero lleno de cerezas , la trabajosa historia novelada de su familia desde 1773 hasta 1889. Esta extensa y, por momentos, densa escritura final quizá sea el mejor de sus relatos. Hechas fríamente las cuentas de su vida, a la espera de una muerte inminente por un cáncer incurable, Fallaci decidió poner manos al manuscrito abandonado luego del ataque contra las Torres Gemelas. En 2001, en efecto, lanzó al mundo una dura invectiva contra el islam, que le valió la condena casi unánime del ambiente intelectual de izquierda y el apoyo de amplios sectores de la derecha europea.

Luego de la polémica, por cierto bastante pobre y superficial, Fallaci retomó el manuscrito. Realizó investigaciones personales en archivos, bibliotecas, oficinas y catastros. Buscaba poner orden y reconstruir la historia de los distintos troncos familiares que hicieron posibles los nacimientos de sus cuatro abuelos. Su predilección no se dirige a la parte más anónima de su familia ni tampoco a una paupérrima rama materna de soldados del Risorgimento, diezmados por el hambre, las persecuciones y las torturas. En su interior, Fallaci, nunca neutral, escribe la mejor parte de la novela al principio, cuando se ocupa de describir una casa de campo, ubicada entre Florencia y Siena, la misma zona donde la escritora vivió sus últimos años, con largas estadías en Nueva York.
Al principio, entonces, narra la historia de Caterina, la testaruda mujer de Carlo Fallaci, su viejo antepasado toscano, que impuso a su marido como condición para casarse que aprendiera a leer y a escribir. Pero lo que más conmueve a la escritora no es tanto el carácter empedernido de su antepasada, sino ese paisaje de dulces colinas que Carlo no quiso abandonar nunca más cuando regresó de Virginia, en Estados Unidos, donde había ido a plantar los viñedos según el viejo magisterio del Chianti. Esa rama de la familia le sirve a la autora para afirmar con orgullo su profunda ligazón con la región de la Toscana.
Su personaje preferido llega, sin embargo, al final, cuando se detiene -visiblemente emocionada, consciente de que se trata de las últimas palabras escritas de su vida- para narrar la historia de Anastasìa, su bisabuela, hija ilegítima de un noble polaco y a su vez madre soltera de Giacoma, su abuela, abandonada en el torno del hospicio de Cesena, en la Romaña. Sin el peso de su hija malquerida, Anastasìa parte para Estados Unidos con pasaporte falso. Primero, viaja al profundo Oeste, donde, a punto de casarse con un mormón, huye rocambolescamente, conoce a un truhán, se casa, queda viuda en un santiamén y abre un prostíbulo de lujo. Regresa a Italia, rica y hermosa, en busca de la hija abandonada. Para hacerse perdonar, le concede a la adolescente todo lo que en su niñez fue escaso. Pero, para su desgracia, tiene una relación sentimental con el joven del que se había enamorado su hija. La revelación de esta aventura será siniestra. Las últimas páginas de Un sombrero lleno de cerezas narran el trágico desenlace.
Entre estas dos historias, hay decenas de episodios en los que abundan las anécdotas excepcionales, las guerras, las carestías, los exilios, las condenas, las traiciones, pero también los nacimientos, los casamientos, los amores. El escenario es casi siempre Italia, devastada por las luchas intestinas, por las guerras de Independencia, por el retraso económico.
En esta novela póstuma -Fallaci misma decidió que debía esperarse su muerte para su publicación-, quedan muchos de sus tics estilísticos: la tendencia a la prosa informativa, derivada de su profesión como periodista; la casi anulación de un lenguaje metafórico o simbólico; la fuerte capacidad de simplificación conceptual; la estigmatización psicológica de los personajes; la propensión a establecer ejes axiológicos opuestos, de manera tal que sea posible tomar en cada oportunidad una posición polémica extrema.
Pero hay también un hecho novedoso: hacia el final, cuando la narradora está por relatar el regreso de Anastasìa, nos dice que su muerte coincidirá con la suya. Porque el punto final de la novela es un punto de llegada. Entonces, una peculiaridad esporádica del texto se vuelve central: Oriana se funde con su personaje y dice "cuando volví a Cesena"; es decir, pasa de la tercera a la primera persona y, notablemente cansada de vivir, como Anastasìa, hace suya toda la carga histórica de la saga familiar.
Hay que reconocerle a Fallaci que su despiadado narcisismo fue usado, al final, con inteligencia, por lo menos consigo misma: no fue perversión, sino, sobre todo, instrumento de conocimiento. Porque, en el ápice de su carrera, prestigiosa e hipercriticada en todo el mundo, acechada por la muerte, se convenció de que sólo en la historia de la propia familia anidaba el secreto de su vida. Y se lanzó desesperadamente a aferrarlo.

REVELAN EL ENIGMA DE LAS ÚLTIMAS HORAS DE CLEOPATRA Y MARCO ANTONIO


Clarín, Buenos Aires, Argentina, 26Dic09
Hallaron el umbral del mausoleo donde habría muerto la faraona.
Por: The Guardian. para Clarin
Foto: en el cine. Liz Taylor y Rex Harrison (como Julio Cesar) en una escena de "Cleopatra" (1961) .
Fueron una de las parejas más famosas del mundo y llevaron una vida de gloria y poder pero pasaron sus últimas horas en medio de la desesperación y el desconcierto. Ahora, más de 2.000 años después de que Marco Antonio y Cleopatra pisaron esta tierra, los historiadores creen haber resuelto el enigma de los últimos momentos que pasaron juntos.

Un equipo de arqueólogos marinos griegos que llevan años realizando excavaciones submarinas frente a la costa de Alejandría, Egipto, desenterraron el gigantesco umbral de granito de una puerta que, según creen, fue la entrada a un magnífico mausoleo que Cleopatra VII, reina de los egipcios, construyó para sí poco antes de su muerte. Piensan que esta antigüedad de 15 toneladas debe haber sostenido una puerta de siete metros de altura, tan pesada que habría impedido a la reina consolar a su amante romano antes de que muriera, supuestamente en el 30 a.C.
"En cuanto lo vi, supe que estábamos frente a una pieza clave de una puerta muy especial", dijo Harry Tzalas, el historiador que dirige el equipo griego. "Era imposible que una pieza tan pesada, con herrajes para bisagras y puertas dobles, se hubiera podido mover con las olas. Por eso, no tenía la duda de que pertenecía al mausoleo. Al igual que las puertas de las tumbas macedonias, una vez que se cerraba, se cerraba para siempre".
Tzalas piensa que el descubrimiento del umbral aporta nuevos datos sobre uno de los misterios de las últimas horas de los amantes que los historiadores desde hace mucho intentan develar.
En el siglo I d.C., el historiador griego Plutarco escribió que Marco Antonio, después de haber sido informado erróneamente de que Cleopatra se había suicidado, trató de quitarse la vida. Cuando el general agonizante expresó su deseo de morir junto a su amante, que estaba escondida dentro del mausoleo junto a sus damas de compañía, fue "izado con cadenas y cuerdas" hasta el piso superior del edificio para poder ser introducido en él a través de una ventana.
Plutarco dice: "Una vez cerrado, el mecanismo de la puerta no podía volver a abrirse". El descubrimiento de piezas tan enormes en el Mar Mediterráneo frente a la entrada del mausoleo explicaría esta frase del historiador. Tzalas dijo: "Durante años, los arqueólogos se han preguntado qué quiso decir con esto Plutarco, un historiador muy confiable. Y ahora, por fin, creo que tenemos la respuesta. Permitir que un hombre agonizante fuera izado con sogas no era muy amable, pero Cleopatra no podía hacer otra cosa. Estaba allí rodeada sólo de mujeres y ellas no podían abrir una puerta tan pesada". El umbral, parte del complejo palaciego hundido en que se cree que murió Cleopatra, fue descubierto hace poco a ocho metros de profundidad, pero su existencia se divulgó esta semana. Aún no se lo ha subido a la superficie.
Los arqueólogos también recuperaron un bloque de granito de nueve toneladas que al parecer formaba parte de un pórtico del vecino templo de Isis Lochias. "Creemos que estaba en el complejo que rodeaba al palacio de Cleopatra", explicó Zahi Hawas, el arqueólogo más renombrado de Egipto. "Es una parte importante de la historia de Alejandría y permite saber algo más sobre la antigua ciudad".

TRADUCCIÓN: Elisa Carnelli

CUENTOS Y NOVELAS CORTAS PUBLICADAS EN ESTA PÁGINA


Estos cuentos, salvo uno, LICANTROPÍA, de Don ENRIQUE ANDERSON IMBERT, pertenecen a la pluma de algunos de los amigos que conformamos este cincuentenario grupo que generó Clave 88 y su Suplemento Cultural.
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EL BULULÚ

BEATRICE

CUENTOS VARIOS

NOMEN

OSCURIDAD

UNA BOTELLA AL MAR

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viernes, 25 de diciembre de 2009

UNA LISTA DE REGALOS PARA EL ÁRBOL DE NAVIDAD DE LA ARGENTINA


La Nación, Buenos Aires, Argentina, 24Dic09
Intelectuales y personas de la cultura imaginaron qué regalarían al país en esta Nochebuena
Comprar regalos -una de las tradiciones de la Navidad que mañana se festeja- es pensar por un instante en quien los recibe. Con ese espíritu, ¿se puede imaginar una Navidad colectiva y pensar qué necesitamos los argentinos?
LA NACION preguntó a un grupo de intelectuales, escritores y personas de la cultura qué le regalarían a la Argentina en esta Navidad.

El artista plástico Luis Felipe Noé fue contundente al responder. "Le regalaría prosperidad para todos, sobre todo para los más pobres. Esto es dinero, tranquilidad y vivienda para mucha gente", sintetizó.
El presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, optó por "un tomo de historia que abarque su totalidad hasta el presente, para que se vea la continuidad en los desaciertos que hemos tenido", dijo. Y completó: "Junto a eso, un ejemplar del Facundo , de Sarmiento, y otro del Martín Fierro , de José Hernández, porque es el anti- Facundo ".
También en términos concretos respondió el gestor cultural y ex director del Centro Cultural Rojas José Miguel Onaindia. "Le regalaría una computadora para cada habitante que no la tiene y la capacitación para su uso, para que descubra el mundo del conocimiento que estos nuevos medios tecnológicos permiten". Así, según Onaindia, "la igualdad de oportunidades puede ser una realidad".
La doctora en Filosofía Diana Cohen Agrest eligió regalar "algo de esperanza frente a tanto desaliento". Dijo: "En la mitología griega, la diosa Esperanza es hermana del sueño y de la muerte. Voy a regalarle al país un voto de razón y compromiso para que en 2010 nos despertemos del letargo y logremos reconocer todo aquello que nos destruye".
Parecido opinó Octavio Kulesz, editor de Teseo. "Regalaría dosis de paciencia, que siempre vienen muy bien. Para aceptar que los cambios tardan mucho, y de ese modo evitar el eterno retorno de «siempre más de lo mismo». Porque la paciencia es necesaria para edificar ladrillo a ladrillo", dijo.
Adriana Rosenberg, directora de la Fundación Proa, pensó en "algo que colabore con la no violencia. Invertiría más en educación, en un plan que vincule la educación con la salida laboral".
La doctora en Ciencias de la Educación Graciela Frigerio puso condiciones. "Regalaría al país disposición para dialogar, respeto para actuar, voluntad para cambiar, vocación para el bien común y justicia para distribuir. Pero necesito que en la bolsa de Papá Noel vaya todo junto, si no se me cae el pedido", dijo.
El científico Diego Golombek, especialista en cronobiología y divulgador científico, eligió "fuentes de energía alternativa, la tecnología para encontrarlas y las ganas de usarlas" como regalo. "Ya sabemos: tenemos todos los climas, todos los mares, todos los recursos naturales... pero es cuestión de aprovecharlos al máximo", afirmó.
El cineasta Daniel Burman afirmó que "pondría en el arbolito del país un enorme lóbulo frontal, porque, por lo que se ve, el del cerebro del país está totalmente gastado". Y abundó: "Regalaría también pudor sobre cómo se verbalizan las ideas, porque la violencia en los discursos hoy hace que los contenidos pasen a segundo plano".

domingo, 20 de diciembre de 2009

REPORTAJE: "DENLE CALZONCILLOS AL CHICO"


El País, Madrid, España, 21Dic09
Una exposición en Moscú reúne 19 láminas de desnudos anotadas por Stalin
PILAR BONET - Moscú -
Con un peculiar sentido del humor, Stalin escribió comentarios de su puño y letra sobre reproducciones de desnudos dibujados por artistas rusos del siglo XIX y principios del XX. Un conjunto de 19 láminas anotadas y firmadas por el dictador (representando a 17 figuras masculinas y 3 femeninas) integran la exposición Los mensajes del líder, autógrafos de Stalin. Esta extraña muestra se expone en una de las salas moscovitas del galerista Marat Gelman. Permanecerá abierta una semana (del 17 al 24 de diciembre) y coincide con el 150 aniversario del nacimiento del dirigente soviético, que se celebra hoy lunes.

"No hay pruebas de que Stalin se interesara por el dibujo como arte. Los textos arrojan pistas sobre su personalidad y muestran que nada de lo humano le era ajeno", dice Yuri Pankov, director de la editorial El Autógrafo del Siglo y uno de los organizadores de la exposición. Según él, también reflejan actitudes ideológicas y eróticas. Las anotaciones, escritas probablemente en compañía de otros "camaradas", invitan a reflexionar sobre las aficiones y gustos del ex seminarista georgiano que llegó a liderar la transformación de la URSS en una gran potencia. "No te sientes con el culo desnudo en la piedra. Ve al Komsomol (juventudes comunistas) o a la rabfak (universidad obrera)", escribe en lápiz rojo junto a la imagen de un muchacho desnudo de Valentín Serov (1865-1911), y abajo, en lápiz negro: "Denle calzoncillos al chico".
El nombre del propietario de la colección es un secreto bien guardado. Pankov cuenta que el actual dueño es un coleccionista ruso que la ha comprado a la familia de un antiguo funcionario de los servicios secretos, presuntamente miembro de la escolta del líder y con acceso a la dacha del dictador en Moscú.
A fines de los años cuarenta, algunos altos oficiales de seguridad, incluido el general jefe de la escolta, fueron juzgados y fusilados.
Entre los episodios que se les incriminaba estaba el haber aprovechado la ausencia de Stalin para organizar francachelas con prostitutas en una dacha que entonces estaba situada en las afueras de Moscú. En época de Nikita Jruschov, la dacha en cuestión estuvo muy abandonada y no se excluye que los oficiales de los servicios de seguridad se llevaran recuerdos personales de Stalin, entre ellos un álbum conteniendo las láminas anotadas. "El Estado tenía sus fondos secretos y la gente también", señala Pankov.
Los propietarios originales de las láminas las vendieron en 2008 "por necesidades económicas" y "no tenían una idea de cuál podía ser el precio". La compra por un coleccionista local evita que los autógrafos y notas de Stalin vayan a parar a casas de subasta extranjeras, señala Pankov, según el cual los dibujos datarían de los años cuarenta.
Stalin utiliza la exclamación "je, je" en una nota alusiva al dirigente comunista Mijaíl Kalinin. "¿Por qué estás tan flaco Mijaíl Ivanich? / Trabajo / El anonismo (por onanismo) no es trabajo. / Dedicate al marxismo, /je-je". Este comentario en rojo acompaña la figura de un anciano, cuyos genitales han sido contorneados por el mismo lápiz.
Junto a la imagen de un fornido modelo masculino, Stalin escribe: "Pelirrojo bribón Rádek, si no hubieras orinado cara al viento, si no hubieras sido malo, estarías vivo". El texto alude a Karl Rádek, uno de los autores de la constitución de 1936, procesado en 1937 y asesinado en la cárcel por agentes del KGB en 1939. En un dibujo de Valentín Serov, en el que se ve una mujer yaciendo en el suelo y un hombre de pie rascándose la cabeza en actitud dubitativa, figura el texto: "imbécil!!! Se olvidó completamente de qué hacer". "Un idiota pensativo es peor que 10 enemigos", reza otro texto. Según Pankov, un par de anotaciones -en georgiano con grafía cirílica- son expresiones obscenas.
La muestra es custodiada por la policía en previsión de posibles incidentes. En el pasado, los polémicos proyectos del galerista Marat Gelman han suscitado reacciones viscerales y hasta violentas.