sábado, 14 de enero de 2012

UN MILLÓN DE SENOS

EL PAÍS, Madrid, BORIS IZAGUIRRE, 14Ene12

Aprovechando unos días de descanso familiar en Caracas, es imposible no hacerse eco de la gran preocupación de miles de venezolanos. Aparte de la ya tradicional conducta histriónica del presidente Chávez, que aprovecha una ofrenda a la patrona nacional, la Virgen de Coromoto, para informar los cambios de su gabinete y el Ejecutivo desde el mismísimo altar del templo; superando el acecho de la inseguridad en las calles del país, lo que preocupa a los venezolanos es el caso PIP, los implantes de silicona fabricados en Francia por la empresa Poly Implant Prothèse.
La empresa, creada en 1991, llegó a ser la tercera en volumen de ventas de prótesis a nivel mundial. Y Venezuela, uno de sus ansiosos clientes. Desde 2010 se detectaron casos de rotura de los implantes y por ello España y Francia prohibieron su uso. Las últimas informaciones sobre las prótesis son que los implantes contendrían un aditivo para carburantes, que también se emplea en la construcción de materiales de navío y en componentes electrónicos. Dejaron de ser unas mamas del siglo XX para devenir en engendros tecnológicos del siglo XXI. A pesar de la prohibición, en Francia se estiman 20 casos de cáncer en mujeres con estos implantes. No se conoce con certeza cuántas mujeres podrían llevar estas prótesis aterradoras en España. Pero en el mundo podrían existir 500.000 mujeres portadoras de los senos PIP. Un millón de aterradores senos de mentira.
En algunos países subdesarrollados, las operaciones de estética son consideradas símbolos de estatus. A lo mejor también ocurrió en los países PIGS (siglas en inglés para Portugal, Italia, Grecia y España), que precisamente durante los años noventa vieron sus índices económicos inflarse sin fin aparente. Así como se inflaba la economía, se instalaban las prótesis inflamadas.
En esos años, en España se oyó la leyenda urbana de que Ana Obregón habría visto cómo uno de sus senos explotaba durante un vuelo comercial. El tipo de silueta Obregón se convirtió en un referente casi obligado para mujeres más o menos celebres, y más o menos telespectadoras.
Operarse senos, labios, gemelos, glúteos, narices y caderas fue prácticamente una religión moderna en nuestro país. Muchos novios felicitaban a los cirujanos en las fiestas, agradeciéndoles los senos de sus esposas. Nadie preguntó si algún día llegaríamos a extrañar el tacto y el tamaño de los senos naturales. El tiempo fue pasando, el euro creciendo en poder adquisitivo, y en programas de televisión aparecían mujeres que rompían récords Guinness de ensanchamiento de senos mientras contertulias se reían y aproximaban para establecer comparaciones y calibrar inquietudes.
Uno de los más importantes picos de audiencia de nuestra televisión fue la aparición de Belén Esteban rehecha por la ciencia. Seis millones de españoles creyeron ver esa noche una escapatoria a los agobios de la crisis económica. Sí, el dinero, o la sensación de tenerlo, siempre ha estado asociado al deseo de renovar el aspecto que el destino nos entrega. No hay que ser hereje ni llevar una conducta sexual desorganizada para decidir cambiar de cara o de cuerpo. Ni tener una ideología determinada. Aquella alcaldesa de Marbella víctima de la corrupción fue detenida exactamente cuando iniciaba el posoperatorio de una liposucción. En Caracas, diputadas chavistas y votantes de la oposición compiten también detectándose cuánto botox y PIP llevan en el cuerpo.
En aquella espiral de consumo y despilfarro que vivimos hasta 2008, nuestros cuerpos adquirían cada vez formas más avanzadas. Mujeres tigre, hombres King Kong, labios medusa, pechos asfixiantes. La cirugía lo podía todo y el PIP se sumaba al PIB. Más todo. Las mujeres, pechos; los hombres, tatuajes. Ahora que la burbuja explotó, muchas mamas también, y deben ser revisadas.
Varias asociaciones de mujeres afectadas en Argentina y Venezuela exigen que el Estado se haga cargo de la retirada y recolocación de implantes PIP por otros buenos en sus cuerpos. Ya hay quienes se atreven a decir que la decisión de alterar los límites de la naturaleza es individual y no del Estado, el clásico debate entre lo público y lo privado.
Otros esgrimen que los países permitieron la importación de las temibles PIP. En Venezuela, un país que vive una evidente liquidez económica, las implantadas quieren también aprovechar la intervención para rediseñar sus senos, alejándose del look vixen para obtener uno más "elegante".
La elegancia, por alguna razón, se asocia a lo natural. "Se nace elegante", es una frase hecha. Mientras que el glamour, como las mamas, como la corrupción o el despilfarro, se adquieren y están hechos de artificio. Ahora, con déficits que crecen como antes crecían los senos, no queda otra cosa que recurrir a la frase del arquitecto Mies van der Rohe: "Menos es más". Esforzarnos en aplicar a nuestra apariencia el mismo sentido común que ahora imponen a los presupuestos autonómicos.
Shakira apareció con un nuevo look en la entrega del Balón de Oro 2011. En muchos foros se criticó, en otros se alabó. Se fantaseó con "una Marilyn Monroe años veinte", pero lo que exponía Shakira era ese larguísimo traje rojo coronado por dos torrecillas que jugaban en el pecho.
Es otro signo de los tiempos. Donde antes había silicona, ahora hay solo tela. Donde había tatuajes, hay miradas enamoradas. Lo bueno del caso del millón de senos es que ahora con la pobreza parece que vuelve la naturaleza.
JASON REED (REUTERS)

domingo, 8 de enero de 2012

SPIELBERG CABALGA LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

EL PAÍS, Madrid, JESÚS RUÍZ MANTILLA 08Ene12
Aunque lo es todo en el cine, Steven Spielberg guarda muchos de sus miedos de niño y sus curas de humildad a cargo de Hitchcock. En 'war horse' aborda la i guerra mundial. Nos cuenta Su nueva aventura cinematográfica durante un encuentro en excLusiva en Londres.

Aunque del uso se le haya agotado en sí mismo ese tan cacareado tópico de rey Midas de Hollywood; aunque según la revista Forbes posea una fortuna de 3.000 millones de dólares gracias al cine y siga haciendo dinero a espuertas con productos de éxito como la reciente Tintín o ahora War horse (Caballo de batalla), sentado ahora en un sillón de un lujoso hotel londinense cara a cara frente a un extraño, Steven Spielberg sigue siendo el niño de unos cinco años que un día entró a contemplar El mayor espectáculo del mundo,de Cecil B. DeMille, y pensó: "¡Esto es lo más alucinante que he visto en mi vida!".
Y eso que en un primer momento el pequeño Steven se sintió estafado. Pensó, no sabe por qué ambigüedad no resuelta ni debidamente clarificada, que su padre le invitaba al circo, cuando en realidad le llevaba a ver una película sobre circo. Pero ese doble juego, la magia inagotable entre la realidad y la ficción que él luego supo captar y explotar como nadie, es algo que no parecía entender del todo bien hasta que pasó un buen rato con las luces apagadas...
"Yo pensé que mi padre me había engañado, que me había traicionado. Creí que me llevaba al circo, pero aquello no era el circo. Aquello era una sala a la que entramos después de haber pasado un frío de muerte en la cola durante hora y media de pie, en una calle de Filadelfia. Allí había butacas alineadas y una enorme cortina roja, pero yo sabía que no era el circo, no olía a circo y sí, cuando se abrió, se proyectaron sobre la pantalla unas imágenes con grano en la que había leones y trapecistas y elefantes, pero no era el circo...".
Hasta que un cambio brusco le puso en situación: "Hay un momento en el que se produce un accidente de tren. Las cosas salen volando hechas pedazos y fue entonces cuando yo entendí, como niño, que aquello era la cosa más impresionante que había visto en mi vida". Quizá por eso, pocos años después, su primera película en super 8 se limitara a regodearse en un choque rodado en un restaurante con su maqueta de trenes eléctricos.
Aunque haya firmado ya 50 películas desde Amblin hasta ahora Lincoln con Daniel Day-Lewis como protagonista, producido 130 y lo haya ganado todo, incluyendo dos oscarscomo director por obras maestras como La lista de Schindler y Salvar al soldado Ryan,otro Premio Irving Thalberg a toda una carrera y alguna estatuilla como productor, Spielberg todavía guarda memoria viva y tiene mucho del pringadillo que fue sistemáticamente expulsado de los rodajes de su maestro, Alfred Hitchcock...
"Me recuerdo en mis inicios metiendo las narices en los estudios, fijándome en cómo se hacían las cosas". La primera vez que le largaron fue cuando se coló a husmear en el set de Cortina rasgada. "Me echó un colaborador, me vio en el rodaje y me preguntó: ¿Quién eres? Me dijo que me encontraba en un espacio privado y que no podía estar allí. Nunca lo conocí. Hitchcock no me echó una vez, me echó dos...".
A ver, ¿cómo fue la segunda piedra en la que tropezó frente al mago? "Después deTiburón, cuando ya era un exitoso joven realizador, me fui con un reportero que estaba haciéndome un perfil a ver el rodaje de La trama. Me presenté allí, ya como director deTiburón, muy ufano, creyéndome suficientemente reconocido como para saludar al maestro, como si tuviera el derecho incuestionable de ser recibido. Él estaba de espaldas, no sé ni cómo pudo notar que andaba por allí".
A partir de ahí, lo mismo de la primera vez. "Habló con su asistente, le dijo algo al oído, vino hacia mí con la mirada fija y me explicó: 'El señor Hitchcock quiere que le diga que no permite visitas en los sets'. Y volvió a echarme. No sé si tenía un ojo en el cogote. El caso es que para mí era un papelón saber que aquel periodista contaría cómo el director de Tiburón fue expulsado de un rodaje. Así que ostento el dudoso honor de haber sido echado no una sino dos veces de su lado, sin siquiera llegar a conocerlo. Más cuandoTiburón era todo un homenaje a su cine".
Aunque haya dirigido películas negras o llenas de acción, misterios, violencia, tensión y lágrimas, obras desde las que se exploran las simas del alma humana a las que buscan el entretenimiento por el entretenimiento, Spielberg todavía es ese muchacho asustado a quien su padre, ingeniero electrónico, le fabricó un caleidoscopio para hipnotizarle y que durmiera las extrañas noches en las que creció entre Haddon Heigths (Nueva Jersey) y Scottsdale (Arizona). Fue en el seno de una familia judía, circunstancia que, como niño, producía entre rechazo y perplejidad a quien más tarde dirigió La lista de Schindler. "En mi casa no teníamos todavía televisión y lo único que había visto que se pareciera fue un invento de mi padre que me fabricó: un caleidoscopio, y creó una ola que daba vueltas y me llevaba a dormir cada noche, cuando era un crío".
El miedo explica muy bien el mundo de Spielberg. Hasta el punto de haberlo reflejado como muy pocos en pantalla sin haber hecho propiamente ninguna película pura del género. Reinventándolo, como hizo en Tiburón o aderezando sus obras más realistas con ese sentimiento. Sobre todo en las secuencias iniciales de Salvar al soldado Ryan, donde el retrato del miedo abre la épica. Es una losa, una parálisis que une como nadie al director que lo muestra y a los espectadores que lo sienten, lo padecen o lo huelen en sus secuencias.
"Tenía miedo de la oscuridad, miedo de todo. Cualquier cosa que le diera miedo a un adulto o a otro niño, yo lo adaptaba a mi propio temor y me producía espanto. Mi madre, durante un tiempo, padeció agorafobia, temía los espacios abarrotados. Ya no. Cuando me lo contó, al día siguiente, yo también tenía miedo de los sitios abarrotados. Me sobrepuse pronto, pero en aquellos tiempos yo me sugestionaba por cualquier cosa".
Ha pasado e interiorizado tanto el terror que hoy es el día en que le resulta imposible verE. T. con su nieto de cuatro años y no destripársela para que no sufra. "Ya soy abuelo", asegura este padrazo de siete hijos fruto de sus matrimonios con Amy Irving y Cate Capshaw. "Tengo dos: Eve, de un año, y Luke, de cuatro. Con él he visto E. T. este verano. Le encantó, recita varias frases. 'Teléfono, mi casa...'. Si hay algo que me apasiona a la hora de volver a ver mis películas, es hacerlo de nuevo a través de sus ojos. Pero me angustiaba mucho que sufriera, y cuando la criatura parece que ha muerto, yo le decía a mi nieto: 'No te preocupes, se va a poner bien, no le pasa nada". Hay que imaginarse la escena. El director que hizo llorar a medio mundo con aquel muñeco del espacio exterior consolando a los espectadores de la tercera generación que la disfruta, negándose a sí mismo para que no sufran sus criaturas. Aun así, Spielberg sabe que una vez que su cine pasa a los ojos de otra gente ya no le pertenece: "Cada uno que lo ve se queda con algo de la película, algo propio. Cuando superas el estreno te conviertes en su huérfano y pasa a ser de los millones de personas que la ven".
Spielberg y los niños... Una entente inagotable de E. T. a Indiana Jones y el templo maldito, El imperio del sol o A. I. Inteligencia artificial. O como en su nueva película,War horse, la historia de un muchacho y un caballo que, según escribió Vargas Llosa después de haber visto la obra de teatro en Londres, resume perfectamente lo que fue la I Guerra Mundial.
"Yo la conocí gracias al libro de Michael Morpurgo que luego fue adaptado al teatro. Lo leí y me conmovió tanto que fui a Londres a ver la obra. Lo que me impactó fue la peripecia de un chaval que se entrega a educar un caballo al que su padre cede al ejército británico. Lo que ocurrió con ocho millones de animales que llegaron a servir en la I Guerra Mundial", afirma el director. "El caballo nos conduce a diferentes ángulos del relato, tanto del ejército aliado como del alemán, inspira respeto, es una historia preciosa, casi un poema".
Con War horse, Spielberg ahonda en otra de las obsesiones que le movían ya desde adolescente: el cine bélico. Pero en este caso cambiando el escenario. Él ha revolucionado la concepción cinematográfica del conflicto más desolador de la historia no solo con sus obras maestras en gran pantalla -La lista de Schindler y Salvar al soldado Ryan-, sino también en Band of brothers y The Pacific, las producciones para televisión que produjo aliado con su amigo Tom Hanks, según Spielberg, "el actor que más naturalidad ha dado en pantalla desde Spencer Tracy". Para probarlo ahí quedan los títulos que ha rodado con él de protagonista desde su experiencia en Soldado Ryan: La terminal y Atrápame si puedes.
Ahora entra de lleno en la I Guerra sin olvidar los pocos referentes que la han llevado al cine: "A mí me encantó Senderos de gloria", comenta sobre la película abiertamente pacifista de Stanley Kubrick, uno de sus maestros reconocidos. "Pero creo que fue Lewis Milestone quien rodó la mejor sobre ese conflicto: Sin novedad en el frente".
Con War horse, Spielberg ahonda en la épica. Nos cuenta cómo un animal capaz de arar una tierra yerma puede sobrevivir a cuatro años de guerra: "Fue un conflicto muy interesante, pero no popularizado como la segunda porque aquella fue un trauma global, el fin de la civilización como la entendíamos. La I Guerra supuso, entre otras muchas cosas terribles, el fin del caballo frente a la tecnología como arma. El caballo era un arma. Millones de animales murieron a cargo de otros inventos y herramientas como el tanque, desde entonces fue relegado a convertirse en una bestia de carga a un precio tremendo. Lo pagó caro. El hecho, además de no ser de utilidad, influyó en su conservación después como especie".
Aunque Spielberg revolucionara de la mano de una generación irrepetible la industria del cine, hoy, mirando hacia atrás, no podríamos entender el séptimo arte sin su paso por él. No solo como creador, sino como reinventor del negocio y urdidor de alianzas junto a Lucas, Coppola, Scorsese, sus colegas retratados por Peter Biskind enMoteros tranquilos, toros salvajes, este paradigma ya con 65 años cumplidos. Aun así, vestido con vaqueros, zapatillas deportivas, gorra y cazadora de aviador, sigue siendo aquel meritorio chaval aparentemente nada rebelde y sombra del tímido y retraído empollón con granos que solo quería dejar buena impresión en los despachos para que le volvieran a contratar. Aunque fuera para hacer nuevos episodios de la serie Colombo.
"Nosotros no pensábamos en cambiar Hollywood. Siempre sentí que solo quería salvarme a mí y nunca al sistema. Solo pretendía que cada película me ayudara a hacer otra. No era por el bien de la industria, sino por mí, para seguir adelante".
El chico que asombró a público y crítica desde sus inicios no tenía intenciones iconoclastas, como sostiene John Baxter en una biografía no autorizada. Ni tomaba LSD, ni vertía sus traumas a propósito o aparentemente en su obra, como recuerda su amiga Margot Kidder en el libro de Biskind. Él era un chico aparentemente inofensivo, que se alimentaba de galletas Oreo y dormía con calcetines.
Sin embargo, así, sin querer, dio la vuelta a los pilares. Todo lo puso patas arriba. No solo como un artista que empezó siendo de culto tras El diablo sobre ruedas en los circulillos intelectuales franceses, por ejemplo, algo que levantó la envidia de aquellos colegas que se empeñaban y no lo lograban tanto, sino como emprendedor de iniciativas revolucionarias en el puro entretenimiento. Eso y no otra cosa fue el inicio de la saga Indiana Jones, emprendida junto a George Lucas después de que este acometiera la saga de Star wars.
"El objetivo era crear un héroe diferente a James Bond. Mientras que Bond nunca se despeina, ni sangra, ni se hiere, salvo ahora en la nueva concepción que le ha dado Daniel Craig, en la época de Connery sobrevivía por la ironía y el estilo. Indiana, en cambio cae herido con frecuencia, le revuelcan, comete errores. Las bases de la comedia son fundamentales. Y está envejeciendo sin perder facultades".
El héroe es otro de los grandes temas de Spielberg: héroes claros como Jones, como Schindler, como ahora Tintin, y oscuros, como los agentes secretos del Mossad al servicio de Israel que retrata en Múnich, su obra más política e incomprendida hasta el momento por ambos bandos en permanente conflicto.
"Es cierto, quizá es más bien una película antiheroica. Da miedo, es negra, conflictiva. Me inspiró mucho la controversia, me pareció interesante. Se polarizó, queríamos crear debate; si no lo hubiera conseguido, habríamos fracasado. Esa película debía volver a poner las conversaciones en la mesa. No trataba de equiparar moralmente a ambos bandos. Hablaba de lo que aquellas personas que son instrumentos de guerra sienten en los momentos más dramáticos a los que se enfrentan, cuando no hay nadie que les consuele y cuando afrontan las consecuencias de sus actos: es introspectiva".
Aun así, aquella película compleja y desgarrada cuenta con su plano más político. El último, en el que un travelling lleva directamente a las Torres Gemelas para cerrar la historia: "No quise decir que aquello que estaba contando trajera esta situación. Simplemente que el mundo cambiaría y que las cosas iban a empeorar y no a mejorar".
Lo que no tiene claro es si dentro de Hollywood y con la que está cayendo, los cineastas deben hoy emplearse en hacernos soñar más que nunca debido a la moral arrasada por la crisis de Occidente. "¿Qué puede hacer Hollywood?", se pregunta: "A mi juicio, no es una herramienta política, pero sí de sueños. Y en ese sentido es caprichosa: los sueños pueden convertirse en realidad, pero no todos están dirigidos a cambiar el mundo. Son personales, de cada artista. La situación presente no es como la del final de la II Guerra Mundial en la que Hollywood se volcó a colaborar con películas que recaudaban fondos para apoyar al ejército o con musicales que ayudaran a la gente a olvidar lo vivido. Hoy Hollywood no está volcado en eso, sino que se empeña en hacer reales los sueños eclécticos de la gente. No tiene por delante una misión. Necesita independencia".
Los sueños, como eclécticos, varían. Y él, como nadie, conoce los gustos del público, algo en lo que se aplicó de joven estudiando cada semana las revistas más populares, deTigger Beat a Esquire, Time o Play Boy, según recuerda su colega John Milius. "Creo que soy una persona con muchas inquietudes, y mis inquietudes son eclécticas. Reconozco el hecho de que el cine europeo y el asiático ahora, por ejemplo, han hecho al personaje el centro de la historia. Para los americanos, la historia vale por la historia misma. Yo aprecio ambas concepciones. Los problemas a los que ciertos personajes se enfrentan en conflicto y luego productos como Avatar, un concepto épico. En este mundo de gustos variados, algo así puede unir grandes públicos al tiempo que otras películas como El discurso del rey se dirige a otros segmentos para justificar en sí su existencia".
Aunque avanzados los años setenta y en plena década de los ochenta, esta generación irrepetible de cineastas, liderada entre otros por él, cambiara la historia del cine para siempre, ahora les toca a otros. Ellos lo salvaron de productores decadentes y cegatones, de seres incapaces de ver hacia dónde se dirigía el arte y el negocio. Tomaron el poder y lo ejercieron a fondo; ahora le toca el turno a otra generación, quizá más difusa. Pero para hacerlo, según Spielberg, tendrán que conocer profundamente el pálpito de la gente.
"Cada generación tiene diferentes sensibilidades y nadie debe salvar Hollywood de nadie: ni de mí, ni de Scorsese, de Lucas, de Coppola o de Cameron... La diferencia entre hoy y cuando nosotros empezábamos es el público. Ahora no se conforman con un género: no basta. Existen muchos tipos de público a los que dirigirse, mucha gente adoradora del cine en todos sus abanicos. Hay que ser capaces de hacer películas para varios segmentos".
Un detallado vistazo a su riquísima filmografía podría ofrecer varias pistas: del pasado, del presente y del futuro del cine, ese que todavía va a escribirse con su nombre.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

GOETHE Y LA DEUDA GRIEGA: WEIMAR 1803-2011

LA VANGUARDIA, CULTURA.- ANTONIO MARÍ, 30NOV11
Goethe fue de los primeros en reconocer a Grecia como modelo para una Alemania utópica. Los alemanes no buscan la imitación de esculturas y templos griegos, sino el espíritu que los hizo posibles | La asimilación griega incidió de forma decisiva en todos los aspectos de la nación germana | En 1953, veintidós países, Grecia incluida, perdonaron la mitad de una deuda insostenible para Alemania.


La presión a Grecia es hoy una renuncia a los valores helénicos que hicieron de Alemania un país moderno.
Grecia aparece últimamente como responsable de los males de Europa, y el dedo acusador se levanta a menudo desde Alemania. Pero Europa y la moderna Alemania se forjaron sobre los valores helénicos. ¡Quién sabe si Goethe no pediría hoy el perdón de la deuda griega, como los griegos perdonaron, tras la guerra, la deuda alemana!


En la pintura mural Weimar 1803 Otto Knille retrató a la sociedad literaria más conspicua de la ciudad. En el centro de la imagen un busto de Homero de considerables dimensiones con el consejero áulico Goethe que apoya su brazo derecho sobre la escultura. La derecha del mural –que tiene gran peso compositivo– está ocupada por Schiller, que lo observa todo desde la distancia; alrededor, los hermanos Humboldt, Wieland, Schleiermacher, Herder, Gauss, Wilhelm Schlegel, Klinger, Tieck, Jean- Paul, Pestalozzi… acompañados por Terpsícore, musa de la danza y el canto coral.
Weimar 1803 fue realizado en 1884 como una idealización de los representantes de la aristocracia del espíritu de la ciudad más ilustre del territorio germano. Aunque no estaban instalados en ella, hubieran podido pasar por allí Hegel, Hölderlin, Schelling, Fichte, el menor de los hermanos Schlegel y Kant, aunque era mayor –moriría al año siguiente– y no estaría dispuesto para el paseo.
Puede parecer extravagante que la figura de Homero recoja bajo su presencia autoritaria a tantos de los mejores alemanes, pero no lo es. Goethe, que está junto a él, fue de los primeros en reconocer a Grecia como el modelo para una Alemania utópica que habría de esperar más de setenta años para ver su unificación. Ya en Werther (1774) Homero canta canciones de cuna al melancólico muchacho y esos lieder son el único consuelo para sus penas. Años más tarde, Schiller identificaría a Goethe con Homero por su elegancia ingenua y su realismo.
Goethe descubrió Grecia en los libros de J.J. Winckelmann Reflexiones sobre la imitación de las obras griegas en la pintura y la escultura (1755) y la Historia del arte en la antigüedad (1764), y aunque el historiador nunca llegó a Grecia, pudo deducir de las copias romanas todas las cualidades estéticas, físicas y ontológicas de los griegos; cualidades que podrían resumirse en “una noble simplicidad y una serena belleza”.

Winckelmann describía las esculturas –la del Apolo de Belvedere, el Laocoonte, las tres Vestales, etcétera– con imágenes minuciosas y sensuales y las exponía como ejemplo de un ideal en que la materia y el espíritu se identifican en la belleza del cuerpo humano.
Esta declaración de principios tuvo unas consecuencias imprevisibles en un país donde la sensualidad era una perversión del alma bella que debía renunciar a los sentidos para llegar a la transparencia de la pureza: la mística y el pietismo protestante renegaban de la carne. La reivindicación de la estética griega era la reivindicación del hombre, de su cuerpo, de sus sentidos y del placer, del gozo íntimo y propio con uno mismo.
Para Winckelmann este gozo lo provoca la experiencia estética que reconoce que estas obras son el fruto de la civilización y la expresión de un sistema político que sólo es posible gracias a la libertad. Es muy explícito: “Desde el punto de vista de la constitución y del gobierno de Grecia, es la libertad la principal causa del lugar eminente del arte (...). La manera de pensar de los griegos ha sido muy diferente de la que tienen los pueblos dominados. Herodoto muestra cómo la libertad ha sido la razón de la potencia y la grandeza sobre las que reposa Atenas (...). Es gracias a la libertad que el espíritu del pueblo entero se eleva como una noble rama que brota de un tronco robusto.”
Es perfectamente imaginable el efecto detonante que debió ejercer entre la aristocracia espiritual alemana la idea que el arte surge de la libertad, y que la libertad sólo puede brotar de un pueblo y de un gobierno libres. La supuesta imitación de los griegos no debía ser una copia ruda y servil de las esculturas y los templos; lo que se debía imitar era el espíritu que los hizo posibles. Eran la emulación y el estímulo griegos los que harían que surgiera y se consolidara en Alemania un arte propio y se descubrieran los principios del arte, que sólo puede practicar un hombre libre en un pueblo libre.
Belleza y libertad es lo que ofrece Grecia. Sin embargo Alemania se siente inválida y anacrónica, sin una tradición sobre la que construir los preceptos griegos y sin una idea común que los ponga en práctica. Tal responsabilidad no la pueden arrogar ni políticos ni administradores, sólo pueden proponerlo y realizarlo los humanistas, los que asimilaron de un modo íntimo y propio el espíritu griego, el único capaz de armonizar la cultura con la naturaleza.
La paideia griega –la educación que ilustra los valores humanos y enseña a ser ciudadanos– es el gran proyecto alemán para que el país adquiera los principios fundamentales del hombre y que se adquieren con la formación. La educación y la enseñanza empiezan por el conocimiento y el dominio de la lengua, la alemana y la griega; después, la expresión oral, que responde a la necesidad de discutir, persuadir y dirimir cualquier cuestión; finalmente, las ciencias puras –la matemática y la filosofía–, disciplinas que preparan para la objetividad crítica, necesaria para cualquier legislador de sí mismo y de los demás.
El ámbito cultural alemán, desde los últimos años del siglo XVIII, tuvo como referente nada más que lo griego. Los términos lyceum, gymnasium, athenäum, elysium sustituyeron a los originales germanos. Las revistas Die Propyläen. Die Horen y Thalia proponían una renovación germana desde presupuestos helenos. Goethe, publicaba los dramas Sócrates yPrometeo, Ifigenia, Pandora, Aquiles, el poema Ganímedes y tantos otros eran testimonios de una nostalgia ontológica que había que recuperar. Los estudios de griego y latín fueron obligatorios en todos los liceos, una exigencia que se mantuvo casi hasta ahora mismo.
Goethe y Schiller, con dos temperamentos distintos, dos concepciones de la vida y del arte radicalmente opuestas, tenían en común la confianza en que Alemania aprendería de la sabiduría griega y llegaría a ser una nación. Ellos fueron los primeros helenos germánicos que practicaron con el ejemplo: Schiller con la gracia y la dignidad, Goethe con la sensualidad y el pragmatismo. Críticos con la sociedad cultural, se dedicaron a escribir dísticos irónicos, rabiosamente sarcásticos, contra las autoridades y las instituciones, con epigramas a la manera de Marcial; fueron publicados en el Almanaque de las Musas que trastornó a la sociedad cultural y a todos los que habían caído bajo el dardo sardónico y humorístico de la crítica.
El auténtico heleno, sin embargo, es Schiller; Goethe prefiere Roma, sobre todo después de su viaje a Italia donde reconoce sus tendencias científica y hedonista. Schiller, en cambio, se mantiene fiel al espíritu didáctico de la paideia griega y en 1795 publica Cartas sobre la educación estética del hombre, donde propone el valor educativo de la belleza que proporciona armonía y equilibro y orienta al hombre sensual hacia el pensamiento y al intelectual hacia el mundo de los sentidos. El dominio de lo político queda incluido en la educación estética puesto que de la armonía de la belleza se deduce la ley de la comunidad política y ha de equilibrar los instintos opuestos: “Lo que consigue la cultura estética es que el hombre, por naturaleza, pueda hacer por sí mismo lo que quiera, devolviéndole así por completo la libertad de ser lo que ha de ser.” En los Poemas filosóficos afirma que en el acto creador se sintetizan el corazón y el entendimiento, el sentir y el pensar y que crear supone obedecer la propia ley interior, la más alta dignidad del hombre.
Emulado por su maestro Schiller, que le publicó en la revista Thalia un fragmento de Hiperión, Friedrich Hölderlin recogió el testimonio de Grecia y en ella vio una humanidad que por su pureza, eficacia, belleza y alegría estaba próxima a lo divino y se encarnaba en la tierra. Con dolorida nostalgia se absorbe y se identifica con la tradición griega que vivió en unión con las potencias divinas pero que el hombre moderno ha olvidado al separar el mundo entre naturaleza y espíritu, objeto y sujeto, sensibilidad y conciencia. El hen kai pan griego (la unidad de todo) se ha perdido para siempre. Hiperión es el fracaso de la voluntad por levantar al pueblo griego oprimido y esclavo: en el fragor y el torbellino de la lucha, el ideal de humanidad se esfuma, no es el momento todavía de transformar la vida.
En el fragmentario drama La muerte de Empédocles, Hölderlin toma al filósofo que se arrojó al cráter del Etna como símbolo de la misión imposible del poeta moderno y de su fracaso. Empédocles, filósofo, sacerdote, poeta y guerrero, purga su ambición por el saber y su soberbia en un acto de expiación que debe salvar a todos los hombres. Tradujo Edipo rey yAntígona de Sófocles y no pudo cumplir su voluntad de traducir las odas de Pindaro, vivió cuarenta años enajenado. También confiaba en que el ejemplo de Grecia se cumpliría en una Alemania ideal, pero posible.
Íntimo amigo de Hölderlin, estudiantes en el seminario de Tubinga, Hegel compartió la fascinación griega en su juventud y afirmó que le mantenía “el deseo ardiente y doloroso de reencontrar el genio original del pueblo griego” y lo buscó comparando la poesía alemana con la griega. Sin embargo no se limita a comparar dos formas literarias, sino a analizar la esencia del mundo griego y del alemán. Para Hegel, la helenidad se desarrolla en el reino de la presencia, la modernidad en el de la representación. Cuando el poeta griego habla es el mundo luminoso y oscuro el que habla a través de él y su palabra es la palabra de todos, fiel a la presencia de la naturaleza en los actos y decisiones de los hombres. El poeta moderno elabora una imagen, la analiza y vuelve claro y brillante lo que parecía oscuro, su lenguaje no es el de las cosas mismas sino su representación: es una operación de la conciencia que se representa un mundo y considera esencial esta representación.
En su madurez, Hegel renunció al helenismo a pesar de que informa su pensamiento posterior: imaginar la historia universal como manifestación de la razón divina y el proceso de realización de la idea como un proceso dialéctico de la conciencia de la libertad. Al afirmar que todo lo real es racional afirmaba que las tareas primarias de la vida eran el cuidado de los intereses políticos, económicos y científicos, frente a la literatura y la religión, y con ello instauraba el estado moderno. Nietzsche, a su vez, con argumentos griegos, arremetía contra el estado moderno.
La asimilación griega de Alemania incidió de manera decisiva en todos los aspectos de la nación germana, desde la estructura de la lengua, la administración, la política, la enseñanza, la formación, la universidad, los hábitos sociales y la cultura. Y Grecia, a su vez, reconoció el esfuerzo de un país para integrarse en la modernidad: de pasar de un sistema agrario a una sociedad industrial. Ese tránsito abrupto conmocionó el país, puesto que mientras los modos de producción eran industriales y modernos, la estructura de la sociedad seguía siendo medieval. Esta grave situación dio lugar a las dos guerras mundiales que ella misma provocó y sus derrotas tuvieron la dimensión de las razones que las suscitaron.
Al final de la Primera Guerra Mundial, en 1918, Alemania fue obligada en el Tratado de Versalles a indemnizar a sus enemigos. En Weimar había perdido la guerra y la deuda era de 20.000 millones de marcos oro. Esta cifra creció hasta 296.000 millones, que debía de pagar en 42 años. La humillación de la derrota y las consecuencias económicas de la guerra, y de la deuda llevaron al país a una situación límite que, en parte, explica la ascensión del nazismo. Adolf Hitler dejó de pagar la deuda y se enfrascó en la Segunda Guerra Mundial, que perdió otra vez con consecuencias desastrosas.
La situación de la deuda era tan insostenible que en 1953 Alemania pidió a sus acreedores que le perdonaran los pagos. Veintidós países, incluida Grecia, firmaron el Tratado de Londres. Les perdonaron la mitad de los 50.000 millones que debían de la Primera Guerra Mundial y accedieron a que los intereses generados se pagaran cuando Alemania volviera a estar unida. “Para la joven Alemania, aquel gesto supuso una ayuda enorme”, dice Jürgen Kaiser –coordinador de la iniciativa Año para la Condonación de Deuda (Erlassjahr). “El interés de la deuda de aquel entonces es comparable con el que hoy tiene que pagar la propia Grecia.”
La reunificación alemana se materializó el 3 de octubre de 1990. Pero las autoridades alemanas tardaron veintiún años en pagar la deuda. En el 2010 se pagaron 25.000 millones generados por la Primera Guerra Mundial.
Alemania es el país de la comunidad europea que más presiona para que Grecia ajuste sus finanzas, pero algunas voces han recordado a los alemanes que están en deuda con Grecia, por otras muchas razones más que por su condonación. El profesor de historia económica Albrecht Ritschl ha pedido a Berlín que no olvide su pasado, así como el responsable de Erlassjahr, Jürgen Kaiser. Estas iniciativas alemanas piden que se cree la figura de la insolvencia internacional. Erlassjahr reivindica que se tome el Acuerdo de Londres en 1953 como ejemplo. Entonces los griegos permitieron descargar de deuda a Alemania y contribuyeron parcialmente al milagro económico alemán. Hoy, Grecia tiene sobreendeudamiento, pero podría recibir ayuda mediante la condonación parcial de su deuda por parte de Alemania y de otros países como se hizo en 1953. ¿Tanto le urge a Alemania el cobro de Grecia?
Es una paradoja, una falta de memoria, un olvido voluntario, una renuncia a los valores helénicos que transformaron Alemania en un país moderno y en una nación; no únicamente por la decisión de Grecia a condonar la deuda germana, si no por los mismos humanistas alemanes que recogieron el testimonio griego, europeizaron Alemania y procuraron el ejemplo de la democracia de Grecia.
Ese menosprecio de los alemanes es el menosprecio al humanismo de Weimar de 1803.

lunes, 28 de noviembre de 2011

SADOMASOQUISMO. Cuento brevísimo.

Sadismo y Masoquismo. Es del argentino Enrique Anderson Imbert. Es corto, así que lo transcribo:

Escena en el infierno. Sacher-Masoch se acerca al Marqués de Sade y masoquísticamente le ruega:
¡Pégame, pégame! ¡Pégame fuerte, que me gusta! El Marqués de Sade levanta el puño, va a pegarle, pero se contiene a tiempo y con la boca y mirada cruel, sadísticamente le dice: No.

domingo, 27 de noviembre de 2011

EL MARIACHI Y EL FADO, TESOROS UNIVERSALES

EL MUNDO, Madrid, 27Nov11


Un grupo de 13 mariachis irrumpió en la sala de la convención de la UNESCO en Bali al ritmo de 'El son de la negra', una de las melodías más emblemáticas de este género, para celebrar la decisión de los especialistas de incluir esa música mexicana en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. También ha sido reconocida la equitación de tradición francesa, después de que esta semana se sumaran a la lista las sombras chinas y el ritual de edad de Lovaina.
Interpretación de 'El son de la negra'

Compuesto por música de cuerdas, canto y trompeta, y centrado en la vida en comunidad, el mariachi, a juicio de los especialistas, condensa la identidad mexicana a pesar de que surgió en estados como Jalisco, Nayarit o Michoacán y Colima.
"El mariachi, con el paso del tiempo, se ha ido convirtiendo en algo representativo de todo México", declaró Anna Goycoolea, coordinadora del programa del Patrimonio Inmaterial mexicano y representante de la candidatura en Bali.
La designación del mariachi como patrimonio inmaterial "significa el afianzamiento de este tipo de música y la protección de sus características que corren el peligro de transformarse demasiado, por ser una práctica tan universal y popular", dijo Goycoolea. "Para los mexicanos oír al mariachi es como escuchar el himno nacional, una cuestión de identidad", agregó.
Los grupos musicales mariachis interpretan, además de canciones de su propio género, boleros, rancheras y baladas. "No hay ninguna expresión musical mexicana más difundida por el mundo, y esta universalidad tenía que verse reflejada en la lista de patrimonio inmaterial", indicó el secretario de Cultura de Jalisco, Alejandro Cravioto.
Y añadió que el mariachi acompaña todo el recorrido vital de los mexicanos ya que "está presente desde el bautizo hasta el entierro", y señaló que, junto con la comida, es el único elemento propio que los emigrantes se llevan siempre consigo. También transmitió el compromiso del Gobierno mexicano de proteger y promover los valores culturales del mariachi dentro y fuera del país.
De Amália al mundo
El fado es el estilo musical que mejor encarna el fatalismo portugués. Este género nacido en los barrios humildes de Lisboa y que mediante las ondas de la radio se extendió por Portugal, es habitualmente cantado por un solista acompañado por una guitarra portuguesa y una guitarra acústica.
El alcalde de Lisboa, Antonio Costa, agradeció en la isla indonesia de Bali el reconocimiento a este arte y recurrió a unas palabras del poeta luso Fernando Pessoa para decir que "cuanto más universal sea el fado, más se convertirá en parte de nuestra identidad".
El término fado procede del latín (fatum), con el significado de destino y, a pesar de que sus orígenes no han sido fechados con claridad, los primeros registros de esta expresión se remontan al siglo XIX. Sin embargo, fue en siglo XX que el fado se universalizó gracias a la singular aportación de la cantante Amália Rodrigues (Lisboa, 1920-1999).
La singularidad de Amália, que triunfó en escenarios de medio mundo, contribuyó de manera excepcional al conocimiento del fado fuera de las fronteras portuguesas. Y, precisamente, fue la rasgada voz de Amália cantando "Coração independente" la que culminó la celebración portuguesa en la sala de reuniones del comité de la Unesco en Bali.
México y Portugal han visto reconocidas sus principales tradiciones musicales, el mariachi y el fado, convertidas ya en tesoros universales, como lo es el flamenco desde el año pasado. (NOTA DE CLAVE 88: Y COMO ENTRE OTROS, LO ES EL TANGO RIOPLATENSE DESDE 2009).
Junto a ellas, otras dos tradiciones iberoamericanas: el saber tradicional de los chamanes jaguares del Yuruparí de Colombia y el peregrinaje al santuario del Señor de Qoyllurit'i de Perú.
Un grupo de 13 mariachis irrumpió en la sala de la convención de la UNESCO en Bali al ritmo de 'El son de la negra', una de las melodías más emblemáticas de este género, para celebrar la decisión de los especialistas de incluir esa música mexicana en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. También ha sido reconocida la equitación de tradición francesa, después de que esta semana se sumaran a la lista las sombras chinas y el ritual de edad de Lovaina.
Interpretación de 'El son de la negra'
Compuesto por música de cuerdas, canto y trompeta, y centrado en la vida en comunidad, el mariachi, a juicio de los especialistas, condensa la identidad mexicana a pesar de que surgió en estados como Jalisco, Nayarit o Michoacán y Colima.
"El mariachi, con el paso del tiempo, se ha ido convirtiendo en algo representativo de todo México", declaró Anna Goycoolea, coordinadora del programa del Patrimonio Inmaterial mexicano y representante de la candidatura en Bali.
La designación del mariachi como patrimonio inmaterial "significa el afianzamiento de este tipo de música y la protección de sus características que corren el peligro de transformarse demasiado, por ser una práctica tan universal y popular", dijo Goycoolea. "Para los mexicanos oír al mariachi es como escuchar el himno nacional, una cuestión de identidad", agregó.
Los grupos musicales mariachis interpretan, además de canciones de su propio género, boleros, rancheras y baladas. "No hay ninguna expresión musical mexicana más difundida por el mundo, y esta universalidad tenía que verse reflejada en la lista de patrimonio inmaterial", indicó el secretario de Cultura de Jalisco, Alejandro Cravioto.
Y añadió que el mariachi acompaña todo el recorrido vital de los mexicanos ya que "está presente desde el bautizo hasta el entierro", y señaló que, junto con la comida, es el único elemento propio que los emigrantes se llevan siempre consigo. También transmitió el compromiso del Gobierno mexicano de proteger y promover los valores culturales del mariachi dentro y fuera del país.
De Amália al mundo
El fado es el estilo musical que mejor encarna el fatalismo portugués. Este género nacido en los barrios humildes de Lisboa y que mediante las ondas de la radio se extendió por Portugal, es habitualmente cantado por un solista acompañado por una guitarra portuguesa y una guitarra acústica.
El alcalde de Lisboa, Antonio Costa, agradeció en la isla indonesia de Bali el reconocimiento a este arte y recurrió a unas palabras del poeta luso Fernando Pessoa para decir que "cuanto más universal sea el fado, más se convertirá en parte de nuestra identidad".
El término fado procede del latín (fatum), con el significado de destino y, a pesar de que sus orígenes no han sido fechados con claridad, los primeros registros de esta expresión se remontan al siglo XIX. Sin embargo, fue en siglo XX que el fado se universalizó gracias a la singular aportación de la cantante Amália Rodrigues (Lisboa, 1920-1999).
La singularidad de Amália, que triunfó en escenarios de medio mundo, contribuyó de manera excepcional al conocimiento del fado fuera de las fronteras portuguesas. Y, precisamente, fue la rasgada voz de Amália cantando "Coração independente" la que culminó la celebración portuguesa en la sala de reuniones del comité de la Unesco en Bali.

martes, 22 de noviembre de 2011

LENTILLAS QUE CONVERTIRÁN EL OJO HUMANO EN LA PANTALLA DE UN ORDENADOR

EL MUNDO, Madrid,Teresa Guerrero | Madrid.- Actualizado martes 22Nov11 13:32 CET

Científicos de EEUU y Finlandia han desarrollado unas lentes de contacto en las que es posible proyectar imágenes. De momento el dispositivo sólo contiene un píxel y ha sido probado exclusivamente en animales aunque sus creadores lo consideran un primer paso en el camino para conseguir transmitir información en tiempo real directamente a nuestro campo visual sin necesidad de cables.
Las características de estas lentillas, diseñadas por investigadores de la Universidad de Washington (EEUU) y de Aalto (Finlandia), se recogen esta semana en 'Journal Of Micromechanics and Microengineering'.
Lo que los científicos pretenden con este invento es un sistema de visión parecido al del ciborg 'Terminator', el personaje de ciencia ficción protagonizado por Arnold Schwarzenegger. Según aseguran, cuando el sistema esté desarrollado, los usuarios de estas lentillas podrán leer textos y ver imágenes como si tuvieran una pantalla de ordenador en sus ojos, sin cables de por medio. Por ejemplo, cuando las lentillas contengan cientos de píxeles podrán ser utilizadas para leer correos electrónicos cortos o breves textos, que serán proyectados directamente en los ojos.
Se probaron en un conejo vivo
Por primera vez estas lentillas han sido probadas en los ojos de un ser vivo para evaluar posibles efectos nocivos para la vista. Los investigadores utilizaron un conejo vivo y, según aseguran en este estudio, las pruebas a las que lo sometieron muestran que las lentillas no produjeron ningún daño ni en la córnea ni en ninguna zona del ojo.
Además, añadieron un tinte fluorescente para comprobar si las lentillas le habían causado algún tipo de abrasión, sin que detectaran ninguna anomalía. En el estudio subrayan que estas pruebas se realizaron siguiendo escrupulosamente las normas que regulan el trato que los animales deben recibir durante los ensayos en laboratorio.
A pesar de los resultados positivos de estas pruebas, habrá que realizar muchas otras antes de garantizar que estas lentillas no suponen ningún riesgo para los humanos. De hecho, en la fabricación de circuitos eléctricos se utilizan materiales y productos que podrían resultar tóxicos.
El dispositivo está compuesto por una antena que suministra la energía recibida de una fuente externa y por un circuito integrado que almacena esta energía y la transfiere a un chip transparente de zafiro que contiene un único LED (un diodo emisor de luz). Para construir los circuitos usaron capas metálicas extremadamente finas, con un espesor de pocos nanómetros.

Esquema de la lentilla (a), con el chip (1), el circuito eléctrico (2), la antena (3), un polímero transparente (5) y la imagen proyectada (6); Detalle de un chip con LED con 100 píxeles (b); ampliación de un píxel (c). | IOP Publishing | Journal of Micromechanics and Microengineering
Uno de los principales obstáculos que hubo que resolver fue lograr que el ojo percibiera la información proyectada con nitidez. En el ojo humano la distancia focal mínima es de varios centímetros, por lo que los textos proyectados en las lentes probablemente aparecerían borrosos. Para evitarlo, incorporaron un juego de lentes Fresnel en el dispositivo para enfocar la imagen proyectada en la retina. Este tipo de lentes son mucho más delgadas que las habituales.
Los científicos se centrarán ahora en introducir las mejoras necesarias para conseguir dispositivos más funcionales, de alta resolución y a los que se les pueda suministrar energía remotamente. Su próximo objetivo será incorporar a la lentilla un texto.

sábado, 19 de noviembre de 2011

EL LHC TAMBIÉN DETECTA NEUTRINOS MÁS RÁPIDOS QUE LA LUZ

LA RAZÓN, Madrid, - Ginebra – Efe, Ciencia, 18Nov11
Una segunda prueba mejorada de los responsables del experimento OPERA ha confirmado la existencia de neutrinos, un tipo de partículas subatómicas, que viajan más rápido que la luz, algo que la física considera imposible hasta la fecha.


Los resultados de esta segunda prueba de los especialistas del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), con sede en Ginebra, fueron publicados en los archivos de la estadounidense Cornell University, donde se explica la variante introducida.
Los científicos introdujeron en el recorrido que une el CERN con el laboratorio de Gran Sasso (Italia) haces con neutrinos menos duraderos que en pruebas anteriores, ya que la duración de los haces empleados en pruebas anteriores era considerada como la razón de un posible error de medición.
En concreto, los haces que planteaban duda tenían una vida de 10 millonésimas de segundo -160 veces más que la diferencia entre la velocidad de los neutrinos y la velocidad de la luz-, y algunos expertos señalaron que ahí podía estar la discrepancia.
Para hacerle frente, en el CERN se ajustó la manera de producir los haces de estas subpartículas, lo que resultó en haces de una duración de solo tres millonésimas de segundo.
El resultado, suscrito por dos centenares de expertos, fue el mismo: hubo neutrinos que llegaron a Gran Sasso 0,00000006 segundos antes que la luz, que viaja a 299.792.458 metros por segundo.
Los resultados dados a conocer en septiembre "fueron confirmados en un test que se llevó a cabo utilizando un haz con una estructura de tiempo a partir de neutrinos menos duraderos, lo que permitió medir el tiempo de vuelo del neutrino en una sola interacción", se destaca en las conclusiones de esta revisión.
Se afirma también que "las mejoras del sistema de medición de tiempo del CNGS (siglas del envío de neutrinos desde el CERN a Gran Sasso) y del detector de OPERA, así como la campaña de precisión de medición geodésica en la base de los neutrinos, permitieron alcanzar precisiones sistemáticas y estadísticas comparables".
Estas nuevas conclusiones han sido remitidas al "Journal of High Energy Physics" y están pendientes de una nueva revisión científica, por lo que el debate acerca de si Albert Einstein se equivocó cuando dijo que nada es más veloz que la luz sigue apuntando para largo.
El pasado mes de septiembre, y en medio de una gran expectación, Dario Auterio, miembro del Instituto de Física de Lyon (Francia) e integrante de OPERA, dio a conocer al mundo la que ha sido una de las noticias científicas más impactantes de los últimos años.
Ante un seminario reunido en el CERN, Auterio aseguró que las conclusiones eran el resultado de "una larga acumulación de estadísticas en OPERA, en el entorno de 16.000 operaciones", y evitó hacer interpretaciones más avanzadas, manifestando únicamente que el resultado ofrecía una serie de "mediciones intrigantes".
El CERN señaló por su parte en un comunicado que dado el impacto del experimento eran necesarias nuevas mediciones independientes, teniendo en cuenta que lo descubierto "no concuerda con las leyes de la naturaleza que son consideradas actualmente como ciertas.
"Las fuertes limitaciones que emergen de estas observaciones hacen que sea improbable interpretar las medidas del (experimento) OPERA como una modificación de la teoría de Einstein", recalcó el CERN, que insistió en la necesidad de "buscar nuevas medidas".
En eso siguen trabajando físicos de todo el mundo.
Está previsto que en 2012 se lleven a cabo otros dos experimentos para contrastar los resultados de OPERA, que también son objeto de escrutinio científico en laboratorios similares en EEUU y Japón.